“¿Quién es Carlos Monsiváis?
– Alguien que no tiene la fuerza de voluntad suficiente para honrarse los tragos amargos de oír que hablan sobre él.”
Carlos Monsiváis

Lo conocí –leyéndolo- al inicio de mi juventud. Mi madre dejaba en la mesa el periódico “El Siglo de Torreón” que compraba los domingos, a veces lo leía también en casa de mi tío cuando él terminaba de ver las fotos o “monitos”, recuerdo el nombre del autor que firmaba: Carlos Monsiváis. Al atender cada texto –debo admitir- que no lo entendía, para mí era una prueba casi de escuela tradicional, comprender de qué hablaba dentro de cada uno de sus textos. Pronto fui coleccionando en una carpeta cremita –de las que utilizan los desempleados para buscar una oportunidad de “lo que sea”- para ir acumulando cada recorte de sus trabajos escritos, con el tiempo me di a la tarea de subrayar las palabras de difícil comprensión –por su léxico barroco- para entenderlas y posteriormente entregarlas a mi lenguaje oral y escrito.

Después, como por coincidencia Monsiváis salía en la televisión hablando de todos los temas, incluso de los temas a los que por principios de oponía: el futbol y las peleas de toros. y es que, su carrera dentro de la escritura no se limita a un sólo género, escribió de todo, menos poesía –la cual leía, conocía, entendía y comentaba.

Dibujado en mi cerebro –desde la crítica, la imaginación de su lenguaje y su conciencia social- fui buscando sus libros, sus textos de revistas en las que opinaba, si aparecía en televisión o radio ya tenía preparado un cassette para grabar lo que decía.

Con el tiempo la ebullición de sus ideas logró unirse a mi formación crítica en la Escuela Normal Superior de La Laguna Cursos Intensivos al opinar en cada clase siempre al final mencionaba una frase, ya sabían mis compañeros y maestros que era del “Monsi”.

Coincido con la escritora Elena Poniatowska –su gran amiga- cuando mencionó lo siguiente en su funeral: “¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi.” Me imagino qué escribiría u opinaría sobre los temas que queman desde el poder político y económico al pueblo de México, qué diría sobre: los 43 Normalistas desaparecidos, sobre la Casa blanca, sobre la corrupción de los gobernadores Priistas, sobre Enrique Peña Nieto, sobre el Vaticano y el Papa Francisco I, sobre la caída de televisa y la nueva guerra Sucia contra “ya sabes quién”, sobre la figura de AMLO –a quien apoyó en 2006- como puntero para la Presidencia de México en 2018. El escritor Juan Villoro, por tanto, lo denominó con el título que anexo a mi colaboración: “Un género llamado Carlos Monsiváis.”

Recordar al gran intelectual de Izquierda mexicano es verlo enmarcado en lo siguiente: laicidad, derechos, justicia, crítica, ideología, libertad, creatividad, humildad, colección, películas mexicanas, poesía, diversidad, política, gatos, biblia, secular, 68, 85, aborto, crímenes de odio, televisión…

Tuve la oportunidad de conocerlo en persona, rompí el mito del personaje inalcanzable por sus méritos en la escritura, al terminar de platicar casi de todo, le pedí su autógrafo y así escribió al firmarme: “A gonzalo que escribirá, y mejor que yo –no es difícil- el saludo amistoso de Carlos Monsiváis.” Un día después de la visita, la periodista lagunera Daniella giacomán Vargas, publicó: “De la crónica a la reflexión, Carlos Monsiváis” en “La Opinión” Milenio el lunes 17 de noviembre de 2008, en su última visita a la ciudad de Torreón; así escribió la periodista la conversación entre el sabio Monsiváis y yo:    “Todos querían preguntarle algo al maestro pero no había mucho tiempo.

Un asistente, felicitó al escritor por su trayectoria, “Me encanta cómo escribe, me encanta su libro “Días de guardar”. y al finalizar esto, preguntó su opinión sobre el movimiento de resistencia civil pacífica que encabeza Andrés Manuel López Obrador. Un poco emocionado por las palabras del asistente, agradeció sus elogios y entonces dijo “la mala suerte de este movimiento es que yo participe,” lo que arrancó fuertes aplausos entre la concurrencia…”

4 de mayo de 1938 nace Carlos Monsiváis.