“Como podemos ver los etruscos modificaron su entorno a sus costumbres y religiosidad, no desarrollaron un gran arte en la guerra como escudos, lanzas o flechas, por lo que fueron destruidos y enviados al olvido por el naciente imperio romano”

Aunque no sabe a ciencia cierta cual es el origen del pueblo etrusco se han encontrado muchas pistas y formas de arte que han dado a los especialistas un poco más de recursos para ir conociendo la forma de vida de este pueblo que habitó la península itálica antes de la aparición del imperio romano.

Se desarrollaron básicamente en la toscana (actual Florencia) donde se dedicaron a la navegación, en los márgenes del rio po donde fundaron la ciudad capital de Etruria, hablaban el idioma etrusco, el cual por cierto ha sido difícil de interpretar para los actuales lingüistas y no ha sido posible su traducción totalmente aun en nuestros días. Se cree que hacia el siglo X111 según el historiador Heródoto llegaron de Lidia (norte de Turquía), debido a una gran hambruna, y donde el hijo del rey lidio llamado Tirreno emigró hacia el centro de Italia para buscar la supervivencia de su pueblo, donde se asentaron y fueron fundando pequeñas aldeas y pueblos al margen de Etruria que se convertiría como ya dijimos en la capital del imperio etrusco. Fueron haciéndose fuertes y empezaron a dominar toda el centro de la península y se posicionaron de estas tierras al ser un pueblo navegador y donde empezaron a tener relaciones comerciales primero con los fenicios y posteriormente con los cartagineses hacia el siglo V11 ac. Donde comercializaban los metales que eran trabajados por expertos metalurgistas y orfebres.

Estos etruscos que ocuparon y dominaron tierras que no les pertenecían fueron llamados tirrenos por los griegos, en alusión al príncipe que los llevo hasta el centro de la península itálica, y  tuscios por los romanos. Estos primitivos pobladores se han considerado como un pueblo investigador y valeroso, aunque también temeroso en cuestiones religiosas, donde tenían un desmedido interés por la vida de ultratumba.

Los etruscos concebían al mundo como un modelo a escala del universo, este universo era un macrocosmos y su vida terrenal la interpretaban como un microcosmos, en el que cada ser o dios ocupaban un lugar determinado, donde cada individuo tenía la capacidad de modificar su estructura al interior de su pueblo y hogar para, de esta forma, permitirle actuar sobre estas situaciones reales y transformar su entorno creando ciertas reglas y prohibiciones que fueron dando pauta a una religión propia y enmarcada en la vida cotidiana de cada ser, pueblo o ciudad.

Este pueblo al ir modificando su vida tomó características supersticiosas, pensaban que así como le era posible modificar físicamente la materia (construcciones, esculturas) de la misma manera podía dominar las fuerzas misteriosas del cielo y del infierno, empezando de esta forma a ir haciéndose de leyendas propias y también religiosas. Al aplicar estas reglas prácticas de adivinación eran capaces de percibir el llamado de estas fuerzas o dioses para influir en su naturaleza y controlarla y así ir modificando y mejorando el futuro de los hombres. De esta forma fueron concibiendo un pensamiento supersticioso en el que fueron buscando formas más prácticas de la realidad, y de esta manera tenían la naturaleza a su servicio, el hombre según los etruscos podía conferir el mundo que lo rodeaba con un carácter que ellos mismos mejorarían conforme fueran observando los movimientos de la naturaleza.

Los etruscos desarrollaron una civilización que tuvo un lugar prominente en la historia de Italia. Su arte fue la combinación de elementos orientales y griegos hasta que llegó el momento en que tuvieron un estilo propio, básicamente esta influencia venía de los estilos fenicio y cartaginés sobre todo en el arte y confección de armas, además de instrumentos para la casa y el trabajo, asi como anillos, joyas, rosetas, y esculturas de animales salvajes como leones o panteras y criaturas fantásticas como esfinges o toros alados.

Sin lugar a dudas este pueblo etrusco fue también un gran pueblo constructor, el imperio romano tomó las bases de las ideas de construcción etruscas, para darle otra fisonomía al mundo europeo de esa época. Ellos desarrollaron la idea de un elemento muy importante en el ramo, el arco abovedado, el cual fue utilizado en puertas monumentales de las murallas, pero sobre todo en puentes sobre los ríos y acueductos, logrando así un antiguo sueño de poder cruzar los ríos por arriba de estos. Además construyeron diques canales y zanjas de desague (aun a través de montañas) para proveerse de salidas y entradas de agua. Muchas de estas zanjas y canales aún existen aunque ya sin uso.

En cuanto al arte empezaron fabricando siluetas de animales y los tronos de sus dioses en barro negro, posteriormente trabajaron la cerámica y fue en este rubro donde tuvieron su máximo esplendor, desarrollaron utensilios caseros y vasijas, donde las más famosas fueron las canópicas  (urnas funerarias) coronadas por una cabeza humana en las que se cuidaba hasta el último detalle para conferirles un mayor realismo. En cuanto a la escultura trabajaron la piedra blanda o terracota policromada, las piezas más importantes (de las que incluso aún se conservan algunas, aunque no en el mejor estado físico) fueron los sarcófagos que han sido encontrados en sus tumbas y en cuyas tapas se representa a los muertos, siempre en pareja, en actitudes de calma y placer. Su escultura más famosa es el Apolo de Veies, de influencia seguramente griega y también fabricado en terracota y que también luce un gran realismo en sus expresiones corporales. En estas tumbas fueron encontradas muchas y diversas piezas de orfebrería tales como lámparas, pequeños ídolos, estatuas pequeñas algunas joyas tanto de hombres como de mujeres en oro y en plata con incrustaciones de piedras preciosas como collares hebillas y pulseras.

La pintura fue de las artes plásticas que más floreció en Etruria, la podemos observar en la cerámica y en los frescos encontrados en las cámaras funerarias, En la pintura los etruscos descubrieron la perspectiva de la luz y la sombra representando escenas trágicas o alegres, que permiten que quien las observe se adentre en el conocimiento de sus costumbres y de sus más íntimos sentimientos. En estos frescos se observan bailarines que seguramente fueron de naturaleza religiosa, y que acompañaban todas las tareas que tenían como la caza, la comida y otras actividades.

Como podemos ver los etruscos modificaron su entorno a sus costumbres y religiosidad, no desarrollaron un gran arte en la guerra como escudos, lanzas o flechas, por lo que fueron destruidos y enviados al olvido por el naciente imperio romano, que se apodero de  sus costumbres, y muchas ideas y que gracias a esto transformaron Europa en el arte, la política y sobre todo en la construcción.