“Un equipo es una combinación de miles de factores humanos y psicológicos encaminados hacia el mismo objetivo: La victoria”. -Manuel gomez brufal

El trabajo es un medio de supervivencia, ofrece desarrollo social, cultural y familiar, que además funciona como fuente de salud, bienestar y estabilidad emocional. Por ello, todo cambio que altere el trabajo repercutirá de manera gradual en el bienestar del trabajador.

El actual modelo de trabajo (Capitalismo flexible) surgió como una idealista razón de brindar libertad al individuo haciéndolo parte activa de la generación de ingresos y como tal, parte remuneradamente digna del mismo. Ese es el principal objetivo del trabajo actualmente pero, ¿Quién necesita más de quién?

La cultura del mexicano (donde me incluyo), está formada por una personalidad dependiente, paternalista y llena de insatisfacciones. Nos quejamos de lo poco que nos dan, nos quejamos de la política que elegimos, nos quejamos de la situación que decidimos vivir, nos quejamos hasta de las quejas de otros.

Somos quejumbrosos por naturaleza, al grado de que necesitamos de un sindicato (cultura de protección paternalista) del cual dependemos para hacernos “valer”.

Ahora bien, ¿Qué sucede cuando existen inconformidades en cuanto al trabajo que se realiza?

El artículo 123 de la constitución, en sus apartados A y B hace referencia al trabajo digno y socialmente útil, nos muestra las bases contractuales puntualmente pero no de la formulación de un contrato psicológico y social que nosotros conocemos como sentido de pertenencia.

Para ponerlo más claro y a manera de metáfora, por más mal que le vaya a un equipo de fútbol, por más derrotas y malos ratos, un verdadero aficionado defenderá a toda costa sus colores.

Es aquí donde entra la parte que me gusta hacer notar de nosotros como mexicanos, así como tenemos defectos, tenemos la virtud de los valores como el patriotismo, la familia y la convivencia, que tiene como común denominador el sentirse y ser parte de algo; somos pues, antes de ser.

Adicionalmente los sindicatos son los representantes de los empleados ante la empresa, o por lo menos, eso era lo que ocurría en las estructuras organizacionales, pero en la actualidad las organizaciones ya no son comprendidas como el monstruo corre hombres y conceptos como la Open Networked Organization y el Zeitgeist Gerencial hacen posible el dígalo y acuerdo entre directivos y dirigidos sin la necesidad de los dirigentes.

Por lo que la visión de separar a las empresas en dos mitades, por un lado al débil jurídico: el empleado; y por el otro lado el poseedor de los recursos financieros: el empleador, ha tendido a desaparecer, la organización se entiende como un todo, estando sus esfuerzos orientados a un bien común, de hecho ya se habla de la responsabilidad social de la empresa lo cual impacta de manera directa la calidad de vida de sus trabajadores.

Ahora bien, que si a lo constitutivo nos apegamos, en tiempos de incertidumbre e insatisfacción, es aconsejable el promover el sentido de pertenencia a empresa, antes de que se gestione el sentido de pertenencia a un grupo de personas demandantes, para evitar conflictos de interés de por miedo.