Acaecen las palabras
en la oscuridad terrible de tus dudas
No te amo.

Digo esto en las entrañas de un abismo
el clamor de un espíritu
se pierde en los ojos del recelo
de la angustia y el miedo.
No te amo.

Cuando tus manos
son un par de soles
posando sobre la muerte
y la luna
lentamente
se columpia sobre tu espalda
para conjurar la noche.

Cuando le das equilibrio
a la furia, a la demencia
cuando estoy bajo la lluvia de razones
no te amo.
Comienzo a amarte, más bien
cuando estoy seco de motivos
de cordura
y de ti.