Abre la puerta
No olvides nada
No mires atrás.

Te vas por los ojos.
Fuera de ellos no te reconozco.
Dentro eres paz y fe.

Un golpe letal me hizo olvidar el mar.
Me dejaste desgarrado y no pude caminar.
Mis piernas no podían seguir las huellas que marcaban.
Frio quede frente al coloso,
que gritos de llanto y gozo guardaba.
Pero la más bella luna de octubre me cuidaba.
Las campanas de la procesión sonaban.
Mi destino me volvía a engañar.
Era una alarma para volver a soltar
los pensamientos que a uno lo logran matar.

No es un tema menor.
Va con la paz que se dejó en el camino.
Se quedó y el tiempo se lo llevó.
Seguiré con mi sonrisa
y se guarda en lo vivido.
Pero lo conserva el olvido.

En la sombra se siente frío.
En las palabras se encuentra un Sol.
Tiembla el corazón,
pero se fortalece el futuro.
Sabes cómo derribar el hierro
y encontrar lo que quieres.
No busques en un recuerdo
que sabes que no existió.
La realidad no miente
Fue lo que fue y fue suficiente.