“Pero lastimosamente nada en este mundo es perfecto. Y en éste libro, conforme avanzas, te das cuenta que dista eones de serlo. Decae comatosamente en muchos aspectos, tales como descripciones fuera de lugar o extendidas innecesariamente”

“Hablemos de vampiros, pero no de los de mirada vidriosa que seducen a las doncellas con sus labios perfectos y sus colmillos impecables, sino de los de la vida real: los que usan pantuflas con forma de pollo, tienen alergia al polen y su esposa les dice flaquito.”

Lina no fue una adolescente normal, ni siquiera antes de enterarse de que su padre era un vampiro y su vida, junto con la realidad como la conocía, cambió por completo. Antes de ese fatídico día, fue una pequeña ‘nerd’ francamente fea y siempre considerada una forastera. Pero ello dejó de ser, bueno, todo menos lo de nerd, la noche en que un grupo de ‘nosferatus’ atacó su hogar. Por ello y desde entonces, Lina tendrá una misión: vengarse.

Lo primero que uno nota al leer este libro es que tiene una naturaleza totalmente hilarante. Divertido como pocos, nos muestra una faceta de los “vampiros” que nunca hemos visto: no son ni los fríos chupasangre que conocimos en Drácula, ni los brillantes, metrosexuales, risibles y mal construidos seres que encontramos en Crepúsculo. Estos son algo más humano y completo, generalmente bien desarrollados. Como cualquier ser fantástico que se respete, tienen una gama completa de emociones, luces y sombras, virtudes, y sobretodo defectos.

Además, cabe recalcar con fuerza lo mejor de toda la obra: su mundo está impresionantemente bien sentado, con todo lo que una sociedad real tiene: distintas razas, festividades, costumbres, historia, creencias, cánones de belleza, supersticiones, leyes, avances científicos y médicos, una explicación de su origen biológico, enfermedades y plagas, guerras… incluso retrata perfecto las distinciones entre generaciones. En fin, a este apartado no puede pedírsele más nada.

“Lina estaba a punto de aprender que magia es como se le llama a la ciencia cuando no se sabe cómo funciona, Y a través de miles de años, los umbríos habían desarrollado su propia y sorprendente tecnología.”

Pero lastimosamente nada en este mundo es perfecto. Y en éste libro, conforme avanzas, te das cuenta que dista eones de serlo. Decae comatosamente en muchos aspectos, tales como descripciones fuera de lugar o extendidas innecesariamente. Otro de sus puntos débiles es el presente en general, ya que está muy alejado de la perfección con la que sentó el pasado de la historia. Y lo peor de todo: el romance. Si en un cliché cae es en el amor a primera vista, que en realidad ni siquiera puede ser llamado así ya que se enamoró de alguien que encontró un par de veces en un sueño, y pasa el libro entero diciendo lo guapísimo que es él, al extremo de que siquiera puede mencionarlo sin hablar también de su esplendorosa anatomía.

Es, resumiendo para terminar, una historia que combina lo clásico con lo mexicano, lo mejor de las letras con lo peor del mundo literario. Es una mina de diamantes, pero que también está llena de carbón, y que puede ser una lectura digerible si estás dispuesto a ignorar los fallos que el autor, como si fuera un novato, comete.