“Quiénes somos. Nosotros. ¿Lo entienden? ¿Qué clase de personas somos? ¿Qué clase de personas son? ¿Acaso eso no es lo más importante de todo? ¿No es ésa la pregunta que deberíamos hacernos a todas horas? ¿Qué clase de persona soy?”

August es distinto, o al menos así lo ven los demás. Ha pasado a su corta edad por más quirófanos de los que lo haría una persona promedio en su vida entera. Los doctores lo han ayudado a escuchar, comer y ver mejor. Pero poco han podido hacer con su apariencia. Por más operaciones a las que se ha sometido, jamás ha logrado verse como un niño “común”. Y eso cobra una mayor importancia cuando sus padres deciden que debe empezar a ir a la escuela como los demás, dejando de lado la educación en casa que había tenido hasta el momento. A partir de este suceso, la vida de August, y de todos los que le rodean, cambiará.

“Bastante duro es ya ser el nuevo cuando tienes una cara normal. ¿Os imagináis cómo será teniendo su cara?”

Aquí August nos lleva con su día a día, llenándonos de empatía hacia su situación al ver cómo es tratado distinto. Nos hace darnos cuenta de que el mundo no debería ser así, y que está en nosotros el hacer que cambie.

Por otra parte, tenemos más voces que nos ayudan a conocer el panorama completo: Olivia su hermana, Summer su amiga del colegio, Miranda la mejor amiga de Olivia, y demás. Gracias a ellos reconocemos que esta situación no es sólo complicada para quien la sufre, sino también para quienes lo rodean.

“August es el Sol. Mamá, papá y yo somos los planetas que orbitan alrededor del sol.”

Este es un libro simplemente hermoso a pesar de su sencilla narración, acorde a un niño pequeño, ya que su belleza no está en el orden de sus palabras, sino en lo que ellas nos hacen ver. Habla de la empatía, de amistad, de amabilidad, del acoso escolar, de la sobreprotección familiar, del sentimiento de inferioridad. Todo ello contado de una manera dulce y dolorosa por partes iguales. Ante esta combinación es imposible quedarse estoico y no querer cambiar por lo menos un poco nuestra sociedad, empezando por nosotros mismos, para mejor.

“Quiénes somos. Nosotros. ¿Lo entienden? ¿Qué clase de personas somos? ¿Qué clase de personas son? ¿Acaso eso no es lo más importante de todo? ¿No es ésa la pregunta que deberíamos hacernos a todas horas? ¿Qué clase de persona soy?”

Entre sus páginas, Palacio nos lleva a un lugar del que no volveremos siendo los mismos que éramos cuando por primera vez abrimos el libro. Es una historia que revoluciona la manera en que vemos el mundo y actuamos en él. Y es por esa razón que todos deberíamos leerlo. El mundo necesita más cosas que enseñen lo que aquí podemos aprender.

Y lo más importante que nos muestra es, ¿quién quiere ser normal cuando se puede ser extraordinario?