“No, no le tengo apego aunque fue un lugar que en los años 90 el mismo Profe Atiyhe y un servidor elevamos por primera vez a la altura de los más importantes centros culturales de la Región”

Pues bien, he vivido en este lugar por 7 años. Créanme que lo amo pero no le tengo apego. A pesar de haber visto crecer a mis dos hijos corriendo por sus jardines. A pesar de haber pasado días, meses y años en la zozobra con directores de cultura insensibles y algunos insultantes (exceptuando al gran Jaime Muñoz Vargas, de quien tuvimos siempre su apoyo), siendo el acompañante de mi Maestro de vida Salomón Atiyhe Estrada.

Créanme que amo este lugar, pero no le tengo apego. Le amo porque aquí cultivé amigos teatrales, danzales, musicales y artistas visuales a los que admiro como ellos no se lo imaginan. Pude sentir su solidaridad y apoyo en momentos que la voracidad y el abuso institucional se abalanzaron con la cara grotesca pintada de rapiña y saqueo por ser auto sustentables. Pero ahí estaban mis compañeros artistas para rescatar un lugar que era importante también para ellos.

Muchas temporadas de teatro, premios internacionales de danza, un gran número de exposiciones de obra pictórica, orquestas formadas con alumnos provenientes del público en general, festivales de teatro locales, estatales y nacionales, entre otros.

Soy afortunado de tener una familia dedicada al arte y la cultura. Les juro que no lo planeamos; mis hijos llegaron recién nacidos a este centro cultural pues su madre quería salir adelante como maestra de danza. Hoy ellos son excelentes artistas que han aportado a la sociedad y aún así hemos sido objeto de ataques y envidias por ser como somos.

No, no le tengo apego aunque fue un lugar que en los años 90 el mismo Profe Atiyhe y un servidor elevamos por primera vez a la altura de los más importantes centros culturales de la Región. Cuando volvimos en 2010 lo encontramos negligente y dolosamente olvidado y opacado. Ahora emigro a otro lugar, a un nuevo proyecto, esperando volver a este lugar al cual no le tengo apego, pero no por ello dejaré de sentir una gran tristeza si regreso y está como lo encontramos el Profe Atiyhe y yo en aquel 2010.

Gracias a todos, ustedes saben que son ustedes.
Centro Cultural José R. Mijares
Enero 2018.

Esta puerta es lo último que la Maestra Blanca Maltos (a quien agradezco enormemente) y yo alcanzamos a lograr para el Teatro Jorge Méndez.