“Ante las recesiones económicas que se produjeron, entre la prosperidad y la depresión causada por dichos acontecimientos, así como las políticas proteccionistas de los países subdesarrollados, deciden los dos grandes (Franklin D. Rossevelt y Winston Churchill) formular políticas orientadas a dar salida a su vasta producción”

El comercio exterior irrumpe cuando los países industrializados con una superproducción en manufacturas y materia prima contenidas en su territorio, tienen la gran necesidad de efectuar intercambios comerciales con otras naciones que por su desventaja económica e industrial, protegían la escasa producción a través de aranceles y permisos especiales para ciertas mercancías que pudieran importarse. El proteccionismo era la manera de defender a los productores nacionales; cada país se aislaba así mismo. Esto era una barrera infranqueable que impedía el gran beneficio que obtendría el país industrializado, por consecuencia la ganancia, el capital quedaba estancado, no generaba el poder de acumulación y eso devenía en factores negativos para el desarrollo económico industrial y comercial para esos países en gran potencia.

Cosa curiosa, quien inicia el proteccionismo es Inglaterra, y de allí, los demás países lo aceptan como medida comercial para su producción. La evolución industrial tanto en ese país como en E.U. no encajaba con las economías comerciales de los demás países. Las escasas empresas industriales y agropecuarias de esos países precarios, veían el peligro y la amenaza de ver afectadas sus producciones y había que protegerlas. Ante esas desventajas, los países industrializados empezaron a idear modelos de políticas comerciales con el auxilio de académicos e intelectuales en teoría económica, tomando como punto de partida, el crecimiento económico, y por consiguiente, el desarrollo social, lo cual beneficiaría más que nada, a los países subdesarrollados que padecían pobreza y precariedad en la producción, y demás rubros de su vida nacional.

Se empieza a reflejar el poder sobre el poder vislumbrado anteriormente por Hobbes, en el que se detalla que por naturaleza el hombre nace con la idea de sojuzgar a su congénere, máxime si éste está debilitado, y poder influenciarlo en su mente y cuerpo para sus propios intereses. Así es como desde Adam Smith, David Ricardo, fundadores de la economía clásica, proyectan una teoría económica del naciente capitalismo, y con una alternancia antagónica con Carlos Marx, hasta llegar a Keynes, Hayek y Friedman, padres del neocapitalismo y neoliberalismo para justificar teóricamente las acciones económicas de los países poderosos. Con estos últimos doctrinarios se establecen modelos, metodologías, reglas y cánones en las políticas económicas de todo el orbe.
Los currículums en la disciplina económica aplicados en las universidades, era parte de generar el poder de su hegemonía, las teorías clásicas y neoclásicas se insertaban en las carreras de nivel superior y posgrado, para crear cuadros de profesionistas que administraran la producción y comercialización, así como el de administrar los recursos humanos, esto es jerarquizar los puestos en la empresa (trabajo físico e intelectual), salarios, jornadas de trabajo; y con proyecciones estadísticas a futuro, predecir la oferta y la demanda, para convenir en las variables de los precios a nivel nacional e internacional. Todo con el fin de preservar, conservar e impulsar la economía capitalista. Se soslaya en forma intencional, la economía social, la economía solidaria, cuya teoría va enfocada a la gran masa de la población, cuya riqueza está únicamente en la fuerza física e intelectual para su desarrollo económico y social.

La derrota del último poder absolutista (Zar de Rusia), en pleno siglo XX, la Primera Guerra Mundial, periodo entreguerra y Segunda Guerra Mundial, revoluciones latinoamericanas y africanas, son acontecimientos que impactan en la economía en forma negativa, sobre todo para los países devastados por la guerra, y una circunstancia favorable para los que no intervinieron o intervinieron parcialmente, caso Estados Unidos, quien utilizó el pragmatismo en los medios de producción y fuerza de trabajo sofisticado, logró crear y desarrollar empresas industriales y agropecuarias, con una gran producción en masa para satisfacer las necesidades apremiantes de la población mundial. Y en alianza con Inglaterra enfocaron el nuevo orden económico mundial, para dar salida al capital estancado que impedía el beneficio en la acumulación del capital. Había que dar salida a la gran expansión de la producción.

Ante las recesiones económicas que se produjeron, entre la prosperidad y la depresión causada por dichos acontecimientos, así como las políticas proteccionistas de los países subdesarrollados, deciden los dos grandes (Franklin D. Rossevelt y Winston Churchill) formular políticas orientadas a dar salida a su vasta producción. Se requería un nuevo orden económico mundial. Así nace la Carta del Atlántico en agosto de 1941, para conformar la Conferencia de Bretton Woods. Se afirmaba el derecho de todas las naciones al igual acceso al comercio y a las materias primas. Se llegaba pues, a las resoluciones de la Conferencia monetaria y financiera de las Naciones Unidas realizadas en el complejo hotelero de Bretton Woods (Nueva Hampshire, Estados Unidos, entre el 01 y 22 de julio de 1944. Aquí se establecen las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países industrializados; poner fin al proteccionismo del periodo 1914 – 1945 a través de una política librecambista (Wikipedia, Acuerdo de Bretton Woods).

Los poderosos van sobre el poder, apoyados por los intelectuales y académicos quienes elaboran los modelos de política económica que regirá el nuevo orden mundial, y los subdesarrollados a someterse a las condiciones comerciales dictadas supuestamente en los acuerdos democráticos de las reuniones cumbres. Los países industrializados tienen la gran producción, los otros, son los grandes consumidores, a quienes les imponen el señuelo de que pueden ser exportadores, “pero sólo de materias primas” (petróleo, minerales y productos agropecuarios) y poder lograr un crecimiento económico y solventar las balanzas comerciales y de pagos deficitarios. Cómo competir con un país poderoso, E. U., productor de inmensas cantidades de barcos, coches, maquinaria, armamento; nace la industria bélica en forma integral, aparte de las armas, están los motores especiales para vehículos de guerra, llantas, autopartes, terrestres, marítimos y aéreos, o sea todo un conglomerado de corporaciones industriales y comerciales para satisfacer los deseos de cualquier nación para posicionar su seguridad.

Era obvio que dichos países industrializados iban a tener un control considerable sobre las decisiones finales de los acuerdos de la Conferencia, y que tendrían en el puño el diseño, los esquemas de puntos nodales que refutarían y destruirían cualquier propuesta contraria a sus intereses. Crean a su vez, a través de reuniones multilaterales, el diseño de leyes y normas en la elaboración de un Derecho Internacional, en el que se sujeten los demás países para validar las transacciones de las operaciones comerciales e industriales, y poder facilitar el manejo de los intercambios comerciales, sin tantas trabas que los gobiernos de los países subdesarrollados pudieran impedir el flujo de productos, capitales y tecnologías en beneficio supuestamente para ellos.
Sin embargo, La Conferencia de Bretton Woods era un inicio para franquear los aranceles y poder ejercer el librecambismo. Habría que proseguir con otras reuniones “cumbres”. El Comité Preparatorio de la Conferencia de Comercio y Empleo se reunió en Londres en octubre de 1946. De aquí surge un Proyecto de Organización que se conoció como el Proyecto de Londres, en dicho documento se consideraron ciertas medidas favorables a los países subdesarrollados, había que incentivarlos, aunque fuera nada más en el papel. Este proyecto se deshizo; y el 25 de febrero de 1947, surge otro documento conocido como Proyecto de Nueva York, aquí ya se eliminan las medidas en favor de los países periféricos (Luis Malpica, ¿Qué es el GATT?, Grijalbo). Empieza a verse el rostro real del comercio exterior (el poder sobre el poder).

De este proyecto surgen dos documentos: El Acuerdo General sobre Tarifas Aduaneras y Comercio y el Proyecto de Carta de Comercio Internacional, para discutirse en La Habana (Luis Malpica, ¿Qué es el GATT?). Aunque La Carta de La Habana no entró en vigor, si conservó y ejecutó el acuerdo multilateral para consolidar el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés), el 30 de octubre de 1947. Se especifica en este Acuerdo, las reducciones arancelarias y los principios de liberalización del comercio. El GATT fue concebido por E.U. como un Tratado Internacional, lo que permitió al Presidente de ese país, implementarlo administrativamente sin tener la necesidad de contar con la aprobación del Senado para ratificarlo a través de la Trade Agreements Act. (Luis Malpica, 1988, Grijalbo).

Nos vemos en el próximo artículo. Para este ensayo se consultó:
Luis Malpica de La Madrid (1988) ¿Qué es el GATT? México, Grijalbo.
Wikimedia, Acuerdo de Bretton Woods.
José Blanco (2018) La Jornada. “¿Hacia dónde?” 16 de enero, P. 17
Thomas Hobbes El Leviatan.