De hecho, así me gustas
terrible, oscura y odiosa
me seduce de algún modo
la triste forma en la que entiendes al mundo.
Ojos de piedra te has puesto
piel envenenada.

Tus labios arden lejos de los míos.
Imposible de amar, lejana
intocable y mística
como la primera estrella que sale de noche
como la última línea que dibuja al mundo.

Me cansa mucho adorarte
pero dime, amor
¿qué más puedo hacer
si este amor es injustificado, es necio?
¿Qué más puedo hacer,
sino morirme de ti?