El ser humano es un sujeto real, no hablamos en abstracto, desde el momento que es el hacedor de su propia historia, desde la originalidad del ser, en el cual el mundo cobra sentido y significación, enfrentándose a la naturaleza, al propio hombre y sociedad para satisfacer sus propias necesidades no impuestas desde fuera.

Externé en el artículo que antecede a éste, que el modelo educativo vigente (aclaro, no el nuevo modelo educativo), aspira o aspiraba encontrar caminos epistemológicos (qué y cómo conocer) adecuados y coherentes con la realidad objetiva que vive el país; no sólo en la imagen mental de nuestros expertos, sino correlacionada con la esencia de la problemática y necesidades de la población y la naturaleza; que los diferentes perfiles de egreso de los distintos niveles educativos, fueran acordes a esta realidad propia que caracteriza a nuestro México. Los criterios y mecanismos a operar todo el engranaje del sistema educativo, deberían estar prestos para la contingencia que pudiera tropezar en su vida académica, y solventar o subsanar de inmediato cualquier problema que se presentara, máximo que se cuenta con un equipo especializado para proyectar las tendencias sociales, económicas, tecnológicas y culturales, para estar a nivel en el equilibrio y mantenimiento de dicho modelo.
¿Qué trasfondo se encierra o subyace al elaborarse un nuevo modelo educativo? ¿Quiénes y cómo participan los diseñadores del nuevo modelo educativo? ¿El nuevo modelo educativo responde al sector social y natural en forma sustentable, o, a otros sectores muy ajenos a la realidad circundante de México? ¿El nuevo modelo educativo contempla o contempló el sentir, experiencia y conocimiento de la base magisterial y expertos académicos e intelectuales no oficiales?
El nuevo modelo educativo (n. m. e.) para que sea auténtico, la formulación debe ser endógena, no exógena. Tantas preguntas, tantas respuestas que están latentes en el sentir de la nación mexicana, quien estuvo ausente y sorprendida del giro que se estaba preparando al sistema educativo. Se observa un irracionalismo en el planteamiento del nuevo modelo. Pues para que sea un modelo razonable, éste debe estar acorde a
la dialéctica de la sociedad mexicana, su desarrollo social y económico, la sustentabilidad del medio ambiente, y sobre todo, las fuerzas e impulsos que caracterizan a nuestro ser mexicano, la identidad, pues.
Si el (n. m. e.) no responde razonablemente a la problemática y necesidades de la nación, desde este momento es un modelo alienante. Es un modelo a implantar que flota por encima del desarrollo social; los expertos del nuevo modelo, no penetran en los problemas intrínsecos de la sociedad, naturaleza y territorio mexicano, no tienen capacidad para elevarse a la altura de la realidad objetiva de nuestro México. Y no penetran y no se elevan porque su condición social y económica tienen raíz de clase dominante; y aunque proviniesen de clase social humilde ya están inoculados por los sueldos e ideología de la clase dominadora, con una visión del mundo ilusoria que se acomoda a su confort, lo que los hace huir de los verdaderos planteamientos conceptuales, epistemológicos y filosóficos para conformar teórica y prácticamente un nuevo paradigma.
El espíritu del (n. m. e.) debe estar correlacionado con lo general, que englobe en sus fines en forma holística todos los aspectos que entrañan a la vida de la nación. En primer lugar, tener presente lo que es la esencia humana, la realidad material del hombre en todas sus actividades y principalmente con las relaciones sociales de producción. Al iniciar las relaciones sociales de producción en la fase inicial del capitalismo, con la producción de la mercancía, da comienzo la enajenación de su actividad, ya que el resultado de esa producción le es impuesta es totalmente ajena a él.
Pues la mercancía no es diseñada para satisfacer las necesidades humanas, sino para darle valor y plusvalía a la producción. Y si el (n. m. e.) conlleva en su finalidad el eficientismo, la competitividad, lo de emprendedor, el conocer fragmentado del conocimiento en las diferentes especialidades para crear al nuevo estudiante en las competencias y habilidades, para que sea congruente con las necesidades expresas de la empresa, no es más que una producción de ciudadanos enajenados, alejados de la verdadera problemática nacional.
Remontándonos a la Declaración Universal de Derechos humanos, el 10 de diciembre de 1948, un gran sector de la humanidad expresó: “El hombre/mujer es un ser que posee una dignidad inalienable, poseedora de unos derechos universales, absolutos e inalienables y, por lo tanto, como valor superior y absoluto desde el cual se ven todas las estructuras, sistemas, etc., que conforman la vida (Miguel A. Sobrino Ordoñez, 1992). El ser humano es un sujeto real, no hablamos en abstracto, desde el momento que es el hacedor de su propia historia, desde la originalidad del ser, en el cual el mundo cobra sentido y significación, enfrentándose a la naturaleza, al propio hombre y sociedad para satisfacer sus propias necesidades no impuestas desde fuera. Por lo que no se acepta que cualquier sistema económico, político, educativo social del ser humano” o ideológico lo haga un medio, pues al hacerlo descalifica su dignidad y pierde el sentido y la finalidad originales.
Es aterrador y espeluznante que el (n. m. e.) atente contra la dignidad humana, al no apreciar las cualidades de nuestros semejantes, que vea al mexicano como un objeto no como sujeto hacedor de su propia historia. El mexicano debe ser respetado, y eso significa aceptar que tiene capacidad para decidir su rumbo, tiene su propia conciencia y que por supuesto, responde a sus propios intereses y necesidades en colectivo. La conciencia particular se enlaza con los objetivos y fines de la conciencia general de su pueblo, esto es, dignificar a la persona/ciudadana y a la sociedad en general. Esta es la concepción que debe tener el (n. m. e.), que comprenda los problemas de su medio y el estudiante adquiera la praxis que transforma al hombre/mujer.
En la esencia y contenido del nuevo modelo, se observa una razón cuanti?cadora, no una razón cualitativa; al aplicarse este nuevo modelo, la realidad se cuanti?ca, esto es, se valora y se mide que los recursos existentes de una nación, sean explotados para satisfacer el lucro y la ganancia de las empresas nativas y extranjeras; mientras que la realidad del pueblo mexicano se cuanti?ca en forma terciaria, sus necesidades no importan; su cualidad y esencia pasa a tercer término, ilusionándolo con las miríadas del supuesto progreso que va a obtener en la aplicación concreta del nuevo paradigma educativo. Se trata de una epistemología incompleta, a través de una pedagogía autómata de transmisión de contenidos fragmentados, que sirva en serie a uno de los engranajes del sistema productivo económico de la empresa. Se trata de conocer cosas, no de lo que son las cosas para ocultar la realidad. Esta es la alienación en todo su esplendor, ponerle el velo de maya, y se viva en la ilusión.
La parcialización del conocimiento fue uno de los fundamentos de los modelos educativos que iniciaron los nuevos currículos a conformar. Fragmentación del saber para desvincularlo del todo de la realidad; supuestamente eran reformados para cambiar y transformar la realidad; cambiar el pensar y el modo de hacer de las nuevas generaciones de estudiantes. El cambiar era un término ilusorio, pues más bien, el cambiar era para adaptarte a las nuevas capacidades y habilidades que el capitalismo estaba y está ofreciendo. No hay cambios en el (n. m. e.), es sólo una fachada e ilusoria, pues lo que se trata es de adaptar a las nuevas generaciones a una enajenación total, implantarle conceptos y herramientas ideológicas, de que sólo el saber tecnológico e innovador es el único que te va dar la solución de los problemas particulares como persona y comunidad.
En el próximo artículo intentaré iniciar un bosquejo alternativo del modelo educativo cooperativo, el cual lo ampliaré en posteriores artículos, en espera de contribuir a la mejora del hecho educativo que se vive en la actualidad.
Para este artículo se consultó:
Georg Lukacs (1983), El asalto a la razón. México, Grijalbo
César Carrizales Retamoza en Espacio Abierto, “Consideraciones para una teoría de la formación docente”.
Prudenciano Moreno M. (1987), Pedagogía, “El concepto de alienación y su aplicación en la teoría marxista del conocimiento histórico”.
Miguel A. Sobrino Ordoñez (1992), Pedagogía, “Pautas para una valoración ética del modelo educativo mexicano”