El saqueo de Colón, pero a América ya la habían descubierto los indígenas. Nuestros padres: Colón, Cortés, Pizarro y nuestra madre la Malinche. La encomienda como explotación lícita. La modernidad es la institución del invasor, en la acumulación de riqueza. La modernidad es el vaciamiento de la naturaleza. Pensamos que llegaría Quetzalcóatl y volvió a llegar Hernán Cortés. En “Las venas abiertas de América Latina” Eduardo Galeano ofrece una Historia del saqueo de América latina y cuenta cómo funcionan los mecanismos actuales del despojo: los tecnócratas en jet herederos de los conquistadores en carabela, Hernán Cortés y los infantes de marina, los corregidores del reino y las misiones del Fondo Monetario Internacional, los dividendos de los traficantes de esclavos y las ganancias de la General Motors. Los fantasmas de todas las revoluciones estranguladas o traicionadas a lo largo de la torturada historia latinoamericana se asoman en las nuevas experiencias, así como el tiempo presente había sido presentido y engendrado por las contradicciones del pasado.

El concepto “modernidad se convirtió en un hito por la discusión de los últimos tiempos para un puñado de filósofos de la liberación, ejemplo de ello es el Dr. Enrique Dussel (1934). El presente texto, denominado: “Implicaciones del concepto “modernidad” en el siglo XXI” hará un análisis de la relación entre el efecto y la causa (consecuencia) del amorfo concepto: sus incongruencias e impactos ecológicos y sociales. “Modernidad” definida desde el saqueo, el ataque, desde la fuerza del poderoso, desde el pisoteo de la dignidad y la soberanía de los países del Tercer Mundo, desde la imposición, desde la carestía de los muchos explotados frente a la riqueza de unos pocos, desde el consumismo como visión globalizada. Desde el envenenamiento del agua (arsénico) por la gran industria, desde la ciencia y la tecnología en los transgénicos que Monsanto Company -multinacional estadounidense- con sus ubres que amamantan el consumo mortal de la población. Pese a su ideología Arthur Schopenhauer, nos dice: “Toda verdad atraviesa tres fases: primero, es ridiculizada; segundo, recibe violenta oposición; tercero, es aceptada como algo evidente.”
La Historia de México ha sido de tragedias, la plata que se robaron los españoles hubiera alcanzado para construir una carretera flotante de México a España. Después Estados Unidos nos roba la mitad de territorio.
En la Torre Trump en enero de 2017 el político mexicano Gerardo Fernández Noroña encañona con la memoria colectiva frente al saqueo: “[…] Vengo a manifestar que estamos dispuestos a pagar el muro, pero que el muro va a tener que ser con el mapa de México con la frontera de 1830 –cuando aún teníamos nuestro
territorio completo-. Si no quieren que pase la gente, que no pase el petróleo, que no pase la energía eléctrica,
que no pasen los miles de millones de dólares…”El chovinismo que genera en los mexicanos despiertos con el ataque de países poderosos y dominadores como Estados Unidos condena positivamente a la reflexión, ahora nos pesa la pérdida de una de las mentes más lúcidas de México, recordar, por ejemplo al gran Carlos Monsiváis: “Los mexicanos estamos viviendo un colonialismo mental por adoptar costumbres extranjeras que no coinciden con nuestros valores nacionales”. El ser humano tan pronto como nace, se le asigna un nombre, una religión, un equipo de fútbol y una raza. Pasará el resto de su vida defendiendo una identidad que no eligió –identidad globalizada, emergente de los actuales imperios de dominación capitalista.
El Dr. Enrique Dussel desde la filosofía de la liberación nos encamina a rumbos que generan emancipación epistemológica en los países arrodillados frente al gran poder imperial, así, Dussel, propone: “[…] Esta nueva toma de conciencia integral ya no eurocéntrica. No estamos preguntando estamos indicando lo que estamos haciendo: el ataque en todos los temas sobre la teoría de la dependencia como teoría globalizadora. Europa como benefactora de la humanidad, como decía Hegel dando la civilización, que Inglaterra se transformó en la misionera de la civilización en el mundo. Hegel dice esto en un texto sobre la filosofía y la religión; de paso dice: misionera de la civilización, todo muy sagrado. Se están dando cuenta que también han destruido el África, que han producido la pobreza y ahora ya no están tan seguros que hayan fraguado las cosas bien; quién hizo la esclavitud hasta el siglo XIX, absorbieron riqueza de la periferia de una manera brutal y lo siguen haciendo con tal tranquila conciencia y con justificación teórica de sus mejores universidades que son robos a mano armada de pueblos que empobrecen con teorías eurocéntricas que nosotros ya criticamos. Creo que ya estamos dando un paso serio: estamos preparando la segunda emancipación de aspectos que se ven demasiadamente positivos –industrialización- y no se ven las partes negativas como una crítica a la modernidad misma y a la ciencia tal y como se la plantea las consecuencias negativas por ejemplo ecológicas y de pobreza en la humanidad. América latina no tiene lugar en la visión de victoria mundial […]”
Empieza la modernidad con el descubrimiento o invasión de América. El saqueo de Colón, pero a América ya la habían descubierto los indígenas. Nuestros padres: Colón, Cortés, Pizarro y nuestra madre la Malinche. La encomienda como explotación lícita. La modernidad es la institución del invasor, en la acumulación de riqueza. La modernidad es el vaciamiento de la naturaleza. Pensamos que llegaría Quetzalcóatl y volvió a llegar Hernán Cortés.
En “Las venas abiertas de América Latina” Eduardo Galeano ofrece una Historia del saqueo de América latina y cuenta cómo funcionan los mecanismos actuales del despojo: los tecnócratas en jet herederos de los conquistadores en carabela, Hernán Cortés y los infantes de marina, los corregidores del reino y las misiones del Fondo Monetario Internacional, los dividendos de los traficantes de esclavos y las ganancias de la General Motors. Los fantasmas de todas las revoluciones estranguladas o traicionadas a lo largo de la torturada historia latinoamericana se asoman en las nuevas experiencias, así como el tiempo presente había sido presentido y engendrado por las contradicciones del pasado. Monumental –libro- diorama de la explotación del hombre por el hombre y su resultado es que, en la actualidad, cualquiera de las corporaciones multinacionales opera con mayor coherencia y sentido de unidad que este conjunto de islas que es América latina, desgarrada por tantas fronteras e incomunicaciones.
La propuesta aleccionadora, la toma de conciencia real y la sensibilidad socioecológica serán un balance ante la terrible realidad, así la nueva Historia será… invertir los papeles con la dignidad, con hacer justicia con la contrainformación que nos haga tomar un papel en la Historia de hoy.
La modernidad es una estructura cultural con discurso y retórica que impone en todo. El fundamento del capitalismo como subsistema es la modernidad. La negación de la colonialidad debe de ser una política de descolonización.
En la modernidad el capitalismo es un subsistema en todo, crea el problema para vender la solución. Es pues alambre de púas, o como dice Calle 13: “El que controla, el que domina quiere enfermarte para venderte medicina, nos endrogan, nos embrutecen, cualquier pregunta que tengamos la adormecen, son las mentiras recalentadas”.
El problema ecológico va a determinar la crisis definitiva del capitalismo de una manera quizá inesperada, y la estamos viviendo en la política, en la dignidad, en los derechos de los habitantes. No debemos aplaudir el desastre, la miseria, la necesidad, el mercado y las grandes ganancias de unos cuántos y la masacre de la mayoría (celebramos la movilización social que impidió la privatización del agua en Mexicali).
Le toca el relevo a hombres y mujeres con la vocación política y popular como la del presidente de Bolivia Evo Morales, quien al tomar posesión, dijo: “Ejerceré el poder obediencial no el poder como dominación, se manda obedeciendo”.
Desafortunadamente el poder está en manos de una burocracia conservadora indiferente y apática a lo social (La servidumbre pública, la caquistocracia, la mierdocracia, la nacoburguesía. Los faraones acomplejados). Es posible construir siempre y cuando privilegiemos lo social, lo colectivo contra lo individual y competitivo.
Los poderosos -grandes empresas, el imperio gringo y la dictadura barnizada de democracia (PRI)- deben entender que su concepto de “modernidad” atenta con la vida y la felicidad de las mayorías. Los maestros comprometidos ofrecemos y exigimos promover la toma de conciencia frente a la interpretación crítica de la realidad y su concepto de
“modernidad”, analizar críticamente su Historia, sus costos y otros elementos de imposición social para no condenar a la siguiente generación. ¡Nacimos sin hablar pero vamos a morir diciendo!