Que necesitamos ver a alguien en su lecho de muerte para arrepentirnos de lo malo que le hicimos y dijimos.Que queremos pedir perdón cuando ya es demasiado tarde.
Que la distancia nos acerca y la cercanía nos aleja.
Que la solidaridad está tan condicionada.
Que lo malo es muy fácil de restar, pero lo bueno muy difícil de sumar.
Que al amor le ponemos tantas trabas y al desamor tantas facilidades Que al orgullo lo alimentamos a diario y a la humildad la mantenemos en ayuno.
Que nos resulta tan difícil reconocer nuestros errores y tan fácilmente ver los de los demás.
Que a la gente se le reconoce y valora más muerta que viva. Que el precio vale más que el aprecio.
Que las religiones en lugar de unir, dividen…?
Tus días… ¿Los estás perdiendo o los estás ganando?
Cada quién destruye o edifica su día a día,
si lo hace pender de un hilo o lo cimienta sobre roca
si lo llena de orgullo y soberbia o lo rebosa de humildad Es como elegir entre lo maligno y lo divino es como engañar o decir la verdad es como traicionar o ser leal
Nada es contrario a su origen es por ello que;los días perdidos vienen de lo malo y lo días ganados de lo bueno
¿Entonces?…¡hacer el bien es la respuesta para ganar!
el único precepto que nos dejó Jesucristo fue el amor
y en el amor está el bien para todas las cosas.
Dejemos de perder nuestros días hagamos el bien dándonos mucho amor
y por añadidura ganaremos todo cuanto anhelamos.