En el abordaje del tema del cáncer desde un enfoque de supervivencia y psico-oncológico, existen muchos aspectos a considerar, en esta ocasión hare énfasis en la motivación, incluyendo a la familia y por supuesto al paciente que ha sido diagnosticado.

La motivación juega un papel muy importante en el proceso de anclaje para llegar a estados de bienestar más profundos, los sobrevivientes y los pacientes se convierten en reclutadores de “motivos”, para seguir luchando y mejorar.

La familia cumple un rol vital, se retroalimenta de los motivos seleccionados por el paciente y viceversa, el bienestar mayor se construye uniendo fuerzas y creando sinergia gracias a los momentos, ya sean estos provocados, del pasado y de aquellos sucesos inesperados que suele tener la vida.

En este sentido la motivación aumenta, se consolida en la persona, madura y dá a lugar a certezas, a convicciones de naturaleza muy profunda, la fe se asienta y brinda sus frutos.
La motivación nace de imágenes, deseos y sentimientos de bienestar, puede definirse como una canción, un recuerdo, una buena conversación, un sueño, una visión; todo aquello que para ti es un motivo de alegría, una vibración de amor y armonía.

Explota tu libertad para elegir, decidir y seleccionar todo aquello que incremente tu energía, que tus motivos positivos, se conviertan en demostraciones y materialización de tus deseos, que lleguen a contagiar a otros y rompan con sus limitaciones.

Imagínate saludable, realizando todo aquello que en la medida de tus posibilidades te hará sentir bien, emplea afirmaciones positivas, medita, construye amistad en ti por todas las partes que se desintegraron por alguna experiencia dolorosa, de resentimiento o enemistad. La motivación es solo un estadío, no es la meta, es un peldaño para llegar a una realización mucho más profunda, plena, completa y duradera.

Los motivos que nos fortalecen, también atraviesan por su proceso de madurez, son una semilla que tarde o temprano germina, quedará guardado en el baúl de los buenos recuerdos, será tiempo para elegir un nuevo motivo, uno que en su constitución y fuerza sea capaz de llenarnos de vida, voluntad y perseverancia, son eslabones que conforman una cadena hacia el restablecimiento, conduce al logro a la satisfacción.

En el proceso de recuperación, la motivación es la fuerza psíquica que nutre al cuerpo, en la medida que dominemos y hagamos uso consciente de esta energía, seremos capaces de auto-sanarnos, la respuesta, la solución vive en nosotros, muchas veces desconocemos el hecho o carecemos de la confianza necesaria para llegar a tal demostración.

Nos leeremos próximamente, confía…