"Los siguientes años del faraón se convirtieron en el posicionamiento del nuevo culto, no sin sufrir algunos reveses y sinsabores sobre todo con sus enemigos de siempre, hititas y Nubios"

Hace algunos días acomodando unas viejas revistas me encontré con algunas que hablaban del faraón Akhenatón, recordé algo de su vida y también que siempre me llamó la atención como se le ocurrió cambiar de un concepto religioso a otro en toda una gran nación, algo verdaderamente insólito y a la vez de enorme trascendencia. Entonces me puse a investigar en otras revistas, libros y alguna información adicional algunos datos importantes de la vida y obra del joven faraón, que se impuso a si mismo una gran tarea, pero que no pudo tener éxito en su empresa por todos los antecedentes creados desde épocas pasadas en beneficio del antiguo dios Amón,(representado como un hombre de piel rojiza y cabeza de carnero) era básicamente una deidad tebana, que rigió el antiguo Egipto antes y después de este gran personaje.

Antes de entrar en detalle quisiera agregar algo respecto a la personalidad de Akhenatón, mucho se ha dicho sobre su sexualidad, y sí realmente era de raza egipcia, todo esto por la forma que se le representa en los relieves y jeroglíficos donde aparece con cráneo deformado y vientre oblando, mucho se ha especulado a través de la historia de que podría ser de origen nubio, por el color de su piel, incluso muchos lo han tachado de homosexual. Lo cierto es que investigaciones actuales han desechado estas hipótesis por carecer de fundamentos serios y dan pocos argumentos a sus teorías, al final de cuentas se sabe ahora que el joven faraón daba su última palabra respecto a cómo quería aparecer en dichos relieves, por lo que sabe solo quiso aparecer diferente a otros faraones anteriores a él, donde siempre se ven iguales incluso es difícil diferenciarlos a unos de otros por el gran parecido entre ellos. Y respecto a su sexualidad, no podía ser homosexual porque tenía como esposa a la mujer más hermosa de la antigüedad, la reina Nefertiti, con quien procreo varias hijas y otros hijos varones con reinas menores y por ultimo para echarse a cuestas la terea de cambiar de religión al alto y bajo Egipto, el país más desarrollado y rico de la época se debía tener los pantalones muy bien puestos tan solo para intentarlo.

Su padre fue el gran faraón Amenhoteo 111, y fue este quien empezó a adorar al dios Atón, y todo lo empezó a concebir al darse cuenta que los sacerdotes que adoraban el culto a Amón habían amasado a través de los tiempos una gran riqueza, puesto que recibían cada año grandes ofrendas en favor del dios y que estos administraban, y los regalos consistían en grandes extensiones de terrenos, esclavos, palacios y grandes dotes de oro y plata, entre otro tipo de presentes de incalculable valor. El poder de los sacerdotes era tal que llegaron incluso en algunas festividades a tomar el papel más alto de los dignatarios que estuvieran presentes, incluso en ocasiones con más valor que el mismísimo faraón, de quien se suponía recibían ordenes y estaban a su disposición, ya que era el puesto de mayor relevancia en ambas tierras egipcias, la voz del faraón era respetada o al menos así debería de ser por todos los ciudadanos del imperio, incluyendo a la clase eclesiástica.

De esta manera Amenhotep 111 fue dando cierto valor al disco solar como la máxima deidad egipcia, que ilumina todos los días los quehaceres de todos sus súbditos y que a él se deben las cosechas abundantes, el curso del Nilo y toda la vida cotidiana del vasto imperio, aunque con cierto respeto hacia la clase sacerdotal, para no crear un clima de tensión y que se volviera una verdadera amenaza al interior del reino. Evidentemente esto no fue del agrado de la elite tebana que adoraban desde el principio de los tiempos al sagrado dios Amon, quienes empezaron a tener cierto recelo hacia Amenhotep aunque sí con un poco de cordialidad, movieron sus piezas para refrendar su culto y no aceptar ni un solo cambio aunque la orden viniera del mismo faraón. Pero sus plegarias se vieron favorecidas a principios del año 1359 a.c. Amenotep 111 pasó a mejor vida y le sucede en el cargo su hijo el joven Amenhotep lV, quien sigue adorando al antiguo Amon y se reconcilia con la clase sacerdotal tebana para calmar la ola de críticas que se comenzaron a verter contra su padre en el ocaso de su reinado.

Pero el inicio del quinto año del reinado de Amenhotep IV, este cambia de nombre por el de Akhenatón, nombra a su esposa Nefertiti su sucesora, y se convierte en su mano derecha y las decisiones que rigen a todo Egipto se toman al unísono, se sabe que tuvieron varias hijas y contrario a sus antecesores estas siempre aparecen con ellos en los relieves y jeroglíficos que se conocen de la familia real, aquí cabe aclarar una cosa Akhenaton al ver que no tenía hijos varones con su esposa tuvo otros hijos, uno en especial que se convertiría con el tiempo en su sucesor, y no contento con todo esto mandó construir a orillas del Nilo una nueva ciudad con palacios y jardines como ninguna otro, su nombre Akhetatón (la actual Tell el Amarna, en árabe). Donde se erigiría como el lugar natural de adoración de la nueva religión.

La clase alta sacerdotal del antiguo culto a Amon, aunque se revela y trata de disuadir al joven faraón de sus nuevas ideas, empieza a divulgar que Akhenaton es un hereje al querer cambiar solo para su propio beneficio todas las premisas religiosas que siempre tuvieron en común los egipcios. Este hace caso omiso en su nueva empresa y al tener al ejercito de su lado manda pasar a cuchillo a quien se oponga al nuevo régimen reliogoso. Y así poco a poco va tomando fuerza las nuevas disposiciones en materia al nuevo culto y se empieza a quitar del corazón de Egipto todo lo relacionado a Amon, incluyendo muchos de los antiguos jerarcas reacios al cambio.

El rey y su familia se trasladan a vivir junto con muchos de sus seguidores y obreros a la nueva ciudad de Akhetaton, donde se adoraba única y exclusivamente al disco solar. Dando así paso a la primera religión monoteísta de la que se tenga memoria en todo el mundo. Algo que mil quinientos años después otro grupo religioso cerca del mar muerto creyeron haber construido y forjado. Todas las efigies bajorrelieves y propaganda a Amon fueron cercenados de las dos tierras pertenecientes al imperio so pena de muerte a quien quisiera seguir manteniendo vivas las antiguas tradiciones.

Los siguientes años del faraón se convirtieron en el posicionamiento del nuevo culto, no sin sufrir algunos reveses y sinsabores sobre todo con sus enemigos de siempre, hititas y Nubios , aunque sin sufrir pérdidas de pueblos colonizados y mucho menos conquistas de parte de los otros pueblos, su política exterior no tuvo altibajos negativos en toda su gestión.

Al morir Akhenaton hacia 1342 a.c. le sucede en el cargo su esposa Nefertiti, quien toma el nombre de Esmenkare, y sigue cultivando la adoración al disco solar. Y tal y como lo realizó su esposo ella era la única representante de Atón en la tierra, todas las adoraciones y ofrendas al nuevo dios eran por medio de su persona convirtiéndose así en la sacerdotisa de Atón. Nefertiti muere en 1339 a.c. convirtiéndose en el nuevo líder espiritual de Egipto el niño faraón Tutankaton, quien era hijo natural de akhenaton y no de nefertiti. El nuevo jerarca por indicaciones de su madre y de los antiguos jerarcas religiosos cambia su nombre por el de tutankamon, volviendo así a formar parte el antiguo rito en todas las oraciones del pueblo, aunque el nuevo rey fallece siendo casi un niño y sin descendientes, por lo que el general del ejército ay, sin ser de clase gobernante toma el poder y para afianzarse en el, vuelve a la tradición anterior, a la muerte de ay, el general Horemeb se convierte en el nuevo líder y pese a todo apenas gobernó algunos años. Dando así paso a la dinastía xix, quien de la mano de Ramses 1, se hace de las riendas del reino y empieza a formar su reinado en la antigua tradición, Seti 1 es el siguiente faraón y para su muerte con la coronación de Ramses II nadie se acuerda ya de los preceptos del dios Atón y mucho menos de quien lo quiso imponer como dios a partir de su llegada al poder. Ramses 11 manda destruir Akhetaton y todo indicio de lo que se recordara de aquella época, ese fue su legado a la posteridad. ¿Cómo se iba Ramses II a imaginar que 1500 años después con el nacimiento de una nueva religión fuera de Egipto, que Akhenaton volviera por sus fueros y sus premisas al firmamento del mundo en esa época?.

Ahora se sabe que Moisés fue discípulo de Akhenaton si nó al menos su ferviente admirador, entonces en el antiguo paso del mar muerto puede ser que el líder hebreo no llevara judíos al Sinaí, sino egipcios conversos al culto del disco solar, en todo caso monoteístas, tal cual lo habría dispuesto el faraón egipcio años atrás. Por lo que es muy probable que la región judía y judío cristiana tengan sus cimientos en el antiguo culto a Atón.