"Los que lograron ser contratados, muy bien, y la inmensa mayoría que vivirá en el margen del trabajo, va estar en el sector de la economía informal y otros en el asistencialismo, los cuales morirán de hambre, salud, y desesperación de vivir una vida desgraciada"

Los pilares fundamentales de la reforma educativa descansan en la Descentralización auténtica, incluso regionalizarla y aterrizar directamente en las agencias educativas, antes centros escolares; en la Racionalización, es decir, suprimir lo que no tenga sentido para el mercado, desde los contenidos curriculares, perfiles de maestros no aptos para la industria, bibliografía no afín a los objetivos de la nueva educación, infraestructura obsoleta y demás; Eficiencia, procedimientos didácticos ágiles y accesibles a las nuevas metodologías y lógicas para el aprendizaje; Eficacia, que la enseñanza y el aprendizaje se concreticen en procesos operativos y esto va a ser el resultado efectivo de la nueva educación; y la Calidad, que subsume todo lo anterior, se va a reflejar en rendimiento escolar, la producción de perfiles de egresos óptimos para la empresa.

Eliminar el centralismo, por ende, la burocracia, no regirse por tantas normas y estatutos, hay que humanizar el sistema – dicen los empresarios -; con el centralismo se desarticula la educación, pues no hay una supervisión efectiva, dado que los objetivos primarios se pierden en el conglomerado de funcionarios y oficinas que obstaculizan los fines de la educación, necesitamos que la educación llegue efectivamente a quien lo necesita, que los recursos realmente sean ejercidos para las necesidades prioritarias de las agencias educativas, destinadas a desarrollar las competencias y habilidades para la industria y derivados. Se necesita el diseño de un nuevo sistema educativo acorde a los intereses empresariales. La empresa privada, no la pública, es la idónea para el crecimiento económico del país.

La cúpula internacional en conjunción con la nacional, detectaron la crisis del sistema educativo en su exacta dimensión, supuestamente en los resultados magros de la Prueba Pisa y Enlace; en el ausentismo y baja calidad pedagógica de alguna parte del universo magisterial, esto auspiciado y protegido por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE); aulas y anexos de los centros escolares en deterioro; autoridades educativas en franca decadencia para supervisar la práctica pedagógica. En resumen, capitalizan los males del sistema educativo, y recurren a las variables que posibilitarán el nuevo proyecto educativo, disfrazado de acciones democráticas y humanistas, alineado al discurso neoconservador favorable al neoliberalismo; por supuesto los sectores mediáticos contribuyen a la difusión e inducir a la opinión pública para el nuevo proyecto educativo empresarial a implantarse.

En el fondo, lo que se trata es la dominación de una civilización que inició con la revolución industrial del siglo XIX, una civilización opresora, industrial, cuya fuerza está en las raíces del capitalismo; con sus pilares fundamentales para que esto se afiance, el aparato científico y tecnológico y un mercado dominado por la usura y la ganancia; el primero para sustentar sus innovaciones en los espacios industriales, comerciales y financieros; el segundo, el dominar la cobertura del mercado global, a través de tratados internacionales – el último, “Alianza del Pacífico”-, con la supuesta ideología del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para la solución de los problemas sociales de los países vulnerables. Esta última revolución favorable al capitalismo cruel, lleva al colapso del sistema planetario por el ecocidio de todos los ámbitos en que operan las empresas corporativas multinacionales.
Estos son los objetivos ocultos de esta civilización industrial, que se traducirán en objetivos educativos, contenidos tecnológicos enfocados a habilitar a las nuevas generaciones en la ciencia y la tecnología, orientados a pensar cómo ser más eficientes, para mejorar y aumentar la productividad, en provecho de un corporativo de personas propietarias de esas empresas; las necesidades del colectivo social de una nación no son importantes ni necesarias, ya que cada individuo en su trabajo singular dentro de la empresa, solucionará los problemas familiares y, por ende, los sociales. Los que lograron ser contratados, muy bien, y la inmensa mayoría que vivirá en el margen del trabajo, va estar en el sector de la economía informal y otros en el asistencialismo, los cuales morirán de hambre, salud, y desesperación de vivir una vida desgraciada.

Las declaraciones del Secretario de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño Mayer, confirma la ideología que lleva la reforma educativa en su aspecto técnico pedagógico, convoca al sector privado a participar en los foros de consulta sobre los nuevos programas y planes de estudio que el gobierno federal presentará en abril próximo. La invitación la ofreció en la 11 Cumbre de Capital Privado en México, a inversionistas nacionales y extranjeros, convocándolos a un conjunto de foros con especialistas – de su conveniencia -, es obvio que no invitará a expertos que han participado con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes luchan por una reforma, pero no la que propone el gobierno, sino una que beneficie al colectivo social nacional, que hace suyo los grandes problemas nacionales (Susana González, La Jornada 18 de marzo 2016).

Aurelio Nuño, pondera que las universidades politécnicas, universidades tecnológicas y tecnológicos estatales, tienen una tasa de empleabilidad de un ochenta por ciento en promedio, en comparación con las universidades tradicionales; en forma sutil e inducida, nuestro flamante secretario, contrasta la eficiencia de la educación tecnológica al servicio de la empresa, en relación con las universidades públicas que no han superado la empleabilidad. Lo que no dice, es que éstas, sus modelos educativos han estado enfocados a la crítica y a la exposición de propuestas para solucionar problemas de la comunidad y nacional; no están al servicio de la empresa; y además, la política educativa al nivel superior, la presupuestación se ha restringido año con año para ir tendenciosamente a serla obsoleta y eliminarla del escenario educativo, y dar paso a la educación superior privada.

Hasta el profesor Juan Díaz de la Torre presidente del SNTE, afirma que detrás de las tendencias “privatizadoras y comercializadoras” de la enseñanza estatal, está la organización empresarial “Mexicanos Primero”, en particular, su presidente Claudio X. González, quien no solo atenta contra el magisterio, sino contra la educación pública (Laura Poy Solano, La Jornada 17 de marzo 2016, p. 18). Será demagogia, estrategia de la política sindical, o instrucciones de más arriba para declarar lo antes dicho, pero ya el expresar esta preocupación es para ponernos a pensar de que la educación va que vuela a privatizarse, para que se apodere del sistema educativo las oligarquías nacionales y extranjeras. ¿Qué va ser de la educación pública, uno de los pilares y finalidades de la Revolución Mexicana?

En México previendo toda esta escalada de tecnologías de vanguardia, se elaboró y se aprobó la reforma educativa, iniciando primeramente con la Ley laboral, posteriormente con la Ley del Servicio Público Docente (LSPD), para tener un amortiguador jurídico que le dé sustento a las evaluaciones docentes; se funda el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), para justificar académicamente la mencionada evaluación. Con este aparato jurídico – académico, se aplica militarmente las acciones evaluativas, como si estuviéramos regido por un estado dictatorial, lo más absurdo y abyecto de un Estado de Derecho. Meter terror en los docentes, al mismo tiempo premiarlos a los que vayan dócilmente a la evaluación; y si es que tienen excelentes resultados, mejorarles el sueldo y préstamos preferenciales y de vivienda.

Bonito panorama le espera al magisterio y sobre todo a la educación pública. Los planes y programas de estudio están por salir del horno empresarial. Los docentes muy buenos y excelentes en la evaluación, serán los elegidos a ser contratados con el modelo outsourcing (subcontratos) o contratos con protección patronal. Sin ningún proyecto educativo para solucionar los problemas nacionales, sino para satisfacer la oferta de egresados a las nuevas empresas. Este es el proyecto y finalidad de la flamante reforma educativa de nuestro actual gobierno. Todo al servicio de la empresa. ¡Mexicanos, en este año electoral, razonen sus votos! ¡Acepten las despensas, pero no se entreguen a los partidos que han traicionado al pueblo! ¡No a la reforma educativa!

Se consultó: Laura Poy Solano, La Jornada, 17 de marzo 2016
Susana González, La Jornada, 18 de marzo 2016
Nora Castro Navajas, “Reforma de la Educación y mercado laboral”, Horizonte Sindical, 1995.
AFUTU (Uruguay), “El sistema educativo, sujeto al mercado”, Horizonte Sindical, 1995.