“El trabajo es la nueva mercancía, única arma del trabajador, pero en el contrato, se da un trato desigual, puesto que el dueño del capital, establece las condiciones y el precio de la actividad laboral; sobreviene la competencia de habilidades, y el mejor dotado, es el contratado por la empresa”.

La empresa como entidad privada ya sea nacional o extranjera, obedece a perfiles industriales, financieros y comerciales; en sus diferentes derivados, se han especializado para la acumulación de capital en beneficio de sus miembros, dueños de consorcios y conglomerados de los mismos, inclusive en diferentes perfiles del ámbito de la economía; la finalidad es extraer jugosas ganancias de cualquier espacio social o privado, transgrediendo las leyes o transformando las mismas en detrimento del colectivo social o individual. Qué importa si se tiene la complicidad de los gobiernos, federal, estatal y municipal, así como al sector legislativo y judicial, a través de prebendas económicas se compran voluntades de elección popular.

Las empresas para ser competitivas a nivel nacional e internacional, se requiere de modelos innovadores, con tecnología de vanguardia, nuevos métodos de producción, herramientas, equipo y maquinaria sofisticados, que revolucione la productividad sujeta a la demanda real, no producir en volumen, sino lo que realmente demanda el mercado. De acuerdo al perfil de la empresa, se requiere una nueva organización de la producción, de la administración, sea ésta industrial, financiera y comercial. Es obvio que el equipo de expertos de la empresa, observan los movimientos del mercado a través de predicciones y proyecciones matemáticas, lo que repercute en la metodología del trabajo, de los medios de producción, organización y administración e infraestructura para reacondicionar el espacio productivo.

El desarrollo y evolución de la economía ha tenido sus grandes teóricos, Taylor y Ford, fundadores de las nuevas metodologías en las líneas de producción: “analizar los trabajos y mejorar las operaciones respectivas; medir las operaciones ya manejadas y fijar tiempos estándares de ejecución y utilizar los tiempos estándares de ejecución como base de un sistema de compensaciones sustentado en las tasas de eficiencia”. Luis Hernández y otros en Horizonte sindical, 1995, Mencionan dos nuevos paradigmas en materia de ingeniería productiva: “la búsqueda de la integración como vía renovadora para ganar en productividad, y la búsqueda de flexibilidad de las líneas productivas como soporte de adaptación al carácter inestable, volátil o diferenciado de los mercados”.

Las tecnologías básicas para sustentar la integración y la flexibilidad en las empresas de vanguardia, son la mecanización, la cual se refiere a la composición de las herramientas, forma de las cuchillas para corte profundo y velocidad; pre automatización, elimina la necesidad de personas que vigilen las máquinas; la automatización, la cual libera totalmente a los trabajadores de las máquinas, esto exige altos grados de tecnología y equipamiento y esto tiene un costo elevado; operación de procesos múltiples, se refiere a que un trabajador es responsable de varios tipos de máquinas en el flujo del proceso, lo cual obliga al trabajador a desplazarse de un lugar a otro. (Andrés Hernández y otros, Horizonte sindical, 1995).

Esta nueva trayectoria tecnológica de la empresa desplaza en forma gradual la mano de obra, se viene por consiguiente, la desocupación, tal como ocurrió en el siglo XIX en la primera revolución industrial, cientos de obreros fueron despedidos debido a que ya no se requería el trabajo físico. El valor de uso del producto paso al valor de cambio, se inicia el intercambio comercial y por consiguiente, el comienzo de la acumulación del capital: ahorro de tiempo, esfuerzo y capital, el agregado de la plusvalía, la auténtica ganancia del industrial y la explotación del trabajador; se viene la deshumanización del trabajo humano. El trabajo es la nueva mercancía, única arma del trabajador, pero en el contrato, se da un trato desigual, puesto que el dueño del capital, establece las condiciones y el precio de la actividad laboral; sobreviene la competencia de habilidades, y el mejor dotado, es el contratado por la empresa.

En la transición del siglo XX y XXI, se viene en cascada el progreso de la ciencia y la tecnología a través de laboratorios de investigación, en mercadeo, invención de nuevos productos, el fomento del consumismo, nuevas mercancías para nuevas necesidades artificiales, no importa el deterioro de la salud y los recursos naturales, el fin es acaparar el mercado. Aquí se combina la técnica, la maquinaria asociada y las herramientas utilizadas en la transformación de materiales e información, para lograr resultados precisos a través de la tecnología informática y microelectrónica; asimismo, la combinación de la informática y telecomunicaciones a través de la telemática, que hace posible el control de operaciones a distancia y la integración de transacciones entre las empresas.

Los nuevos medios de producción obedecen a las nuevas operaciones productivas, las cuales son gobernadas con dispositivos microelectrónicas, característicos del nuevo tipo de automatización en la producción, en el programa de operación, manipulación de materiales para agilizar el transporte, apilamiento, almacenaje hasta el empacado. Programación por computadora que proveen información a las máquinas, medios de control programable de las máquinas; diseñar formas a partir de datos numéricos, relativos a las especificaciones de las piezas, con ello se ahorra un trabajo considerable a través del cálculo y de diseño en todas las etapas de la elaboración del diseño de piezas.

Pero, querido lector, ¿qué tiene que ver todo este contenido del discurso de las características y desempeño de la nueva empresa con la reforma educativa? Esperar un poquito más, porque viene ahora, el perfil ocupacional que se requiere para operar todo este complejo flujo de operaciones, que el nuevo trabajador deberá desempeñar, y ser un potencial contratado por éstas. Se viene la supresión en masa de puestos de trabajo, al automatizarse cada una de las operaciones; aparecen nuevas oportunidades de trabajo, en virtud de la invención de nuevas tecnologías, engendra otros mercados y las empresas tienden a ampliar su participación en su propio mercado.

El cambio tecnológico implica un conjunto de modificaciones en la estructura del empleo, y por consiguiente, para la transformación del trabajo humano; más y más la producción de las empresas requiere de nuevos conocimientos científicos y tecnológicos, que responda a cada una de las necesidades de éstas, ya que el mercado le va orientando las pautas a la empresa, por consecuencia, la sofisticación de los conocimientos tienen que ir a la par, en lo teórico, técnico, administrativo, financiero y mercadotecnia. Los aspectos a tomar en cuenta por la empresa, es el mercado interno de trabajo, qué departamentos son eliminados, qué nuevos son incorporados, rotación de personal, retirando a los que no resisten a los nuevos retos de la productividad, permanencia a los mejor dotados y capacitarlos a la vez, para estar previsto a los contenidos y cargas de trabajo.

Las aptitudes más importantes que se requieren en el personal en los nuevos procesos de automatización, son: razonamiento lógico, facilidad para adquirir nuevas calificaciones, conocimientos técnicos generales, responsabilidad en relación con las operaciones de producción, iniciativa para resolver problemas, concentración y disciplina; sobre todo la disponibilidad manifestada en el trabajo (cara sonriente, alegre; nada de tristeza, ni enojo o fastidio). Los conocimientos necesarios para que los trabajadores laboren con el nuevo equipo y maquinaria, son la informática, electrónica y globales de las operaciones productivas, es decir, se requieren conocimientos de la producción en su totalidad de los procesos, y no del funcionamiento de una sola máquina.

El empleo estará supeditado con respecto a varias categorías: profesionales, los que manejarán la administración y la técnica del perfil de la empresa; los investigadores con alta graduación en posgrado para dedicarse en el laboratorio de investigación, que surtirá de innovaciones en el producto o productos varios para el mercado, así como en equipo y maquinaria específica en los medios de producción, y en la promoción y difusión del nuevo producto a la venta; técnicos, personal calificado en la introducción de nuevas tecnologías en la automatización; obreros calificados, será mayor su presencia en la producción y mantenimiento, aunque no tanto en el control de calidad; trabajadores no calificados, en esta categoría no se requiere elevada calificación, será más bien para trabajos más simples y sencillos, aquí se prevé un sensible descenso de nivel de empleo no calificado.

En el próximo artículo expondré las características del perfil que debe tener el trabajador, con respecto al comportamiento de su nivel de ventas y no afectar las ganancias empresariales. Está fríamente calculado; y a todo esto el nuevo perfil del trabajador, enfrentará el presente y el futuro en la nueva era tecnológica deshumanizada. Hasta pronto.