"Para los más antiguos estudiosos del luciferismo, que por cierto hay muchos y muy connotados personajes en nuestra sociedad, Lucifer fue un ángel, el más representativo de todos, al grado de ser el que rendía las alabanzas a Dios, su nombre en latín significa “el portador de luz” o del conocimiento"

Alguien en mis tiempos de estudiante me dijo algún día, ten cuidado con todo lo que sabes de Lucifer –por qué, pregunté-, porque antes de ser diablo era un ángel, enseguida pensé, tiene razón y Judas antes de ser traidor era un apóstol, – luego dije, osea, que todos son los mismo, será cierto que Dios es hombre y mujer al mismo tiempo, bueno y malo a la vez, ¿Puede que hablemos de la misma persona?, es probable, recuerda que la historia la escriben los ganadores y la iglesia no solo fue la ‘ganona’ en la antigüedad, sino incluso, eran los únicos que sabían escribir- y era cierto, como quiera que sea el tema siempre me llamó la atención, y aunque es verdad que Lucifer no es el diablo que todos pensamos, está catalogado como el más ‘malevolo’ de los personajes de la historia de la humanidad, gracias a ya saben quién, que lo catalogó como la serpiente malvada que engaña y siempre trata con mentiras de llegar a su objetivo.

En fin, como todos sabemos todo en esta vida da vueltas, hasta lo concerniente al ángel caído, que por cierto se supone que cuando fue vencido por Dios, cayó en la tierra al norte del continente negro, y aunque sus templos han sido enterrados, algún día serán rescatados para asombro de creyentes y ateos, y nuestro mundo no volverá a ser el mismo. Pero quién es este Lucifer que nos asusta y espanta y nadie quiere ver nunca en persona, a menos que se le quiera pedir un favor…y que supone él se lo cobra con el alma.

Para los más antiguos estudiosos del luciferismo, que por cierto hay muchos y muy connotados personajes en nuestra sociedad, Lucifer fue un ángel, el más representativo de todos, al grado de ser el que rendía las alabanzas a Dios, su nombre en latín significa “el portador de luz” o del conocimiento, algo que era propio de los ángeles celestiales, no así del hombre, quien al no poseer este conocimiento no tenía idea de lo que era bueno o malo, era por así decirlo un ser ignorante, un ser blanco, sin conciencia ni siquiera de sí mismo, no conocían la mentira ni la estafa, el bien o el mal. Y Lucifer vino a nuestro mundo a aclarar esta disyuntiva terrenal, dio al hombre la luz o el conocimiento, para que entendieran una cosa de la otra, de ahí que la iglesia lo llame el mentiroso el que habla con la verdad oculta para poder engañar, cuando en realidad, él solo dispuso la luz del entendimiento a nuestra raza. Ya cuando los seres humanos entendieron esto, los estudiosos del tema rebautizaron a Lucifer con el nombre de Satán que en latín significa el adversario, por lo que sería un competidor eterno de Dios, y se lucharía con él, contra él en todos los sentidos de la vida. Cada ser humano debía luchas contra sí mismo para poder vencerlo. La Iglesia Católica acepta de plácemes esta disputa y desde entonces lucha contra el mal y a mandado matar millones de personas en el nombre de Dios, porque ellos dicen que Dios siempre está con ellos y en todas las batallas.

En contra parte los más recatos miembros de la cofradía de “Lucifer”, afirman que a través del tiempo su personaje nunca ha pedido holocaustos ni sacrificios, ni ha ordenado destruir pueblos ni pasar a cuchillo a ningún hombre, y menos quiere transformar al ser humano en alguien malvado, lo único que pide es que el nuevo ser tenga voluntad propia que tenga acceso al conocimiento y al libre albedrío, que el nuevo hombre sea como un Dios y tenga las mismas cualidades para dejar de ser ignorante y pueda así transformar su entorno.

La antigua Iglesia dice que Lucifer es sinónimo de satán, un nombre que ellos crearon para su propio beneficio, y cataloga al ángel caído como un rebelde pues tuvo la osadía de pelear contra su superior y nunca reconoció su error, ni el mismísimo Dios pudo reparar esta falta que fue dar al hombre el conocimiento y la rivalidad naciente ha perdurado hasta nuestros días. Se dice también que Lucifer no solo era el ángel más importante del coro celestial, sino incluso era el más hermoso, y la arrogancia lo venció y de esta forma retó al altísimo a la lucha, este lo venció y lo mandó a gobernar en la tierra, pero a hombres abyectos y rebeldes como él, por eso el dicho de “traes el diablo por dentro”, en alusión a las personas de este tipo de carácter. Por eso gobierna en la oscuridad. Aquí cabe aclarar una cosa, un ángel puede ser malvado, pero la misma Iglesia afirma que Dios es un ser andrógino, o sea que es hombre y mujer a la vez, es bueno y por lo tanto también malo, por lo que no solo el ángel caído tiene esta característica, ya había dos seres malos en el paraíso, solo que uno más grande y más fuerte, que a la postre se quedó con la victoria.

En todas las regiones del mundo ya se entendió lo que es bueno y lo que es malo, y muchos incluso adoran a Lucifer, pero no como un diablo sino como ángel protector. Por ejemplo, los trabajadores mineros de Bolivia, veneran su imagen, por ser el dios del inframundo, y como ellos trabajan bajo tierra, le piden protección para ellos y sus familias y que nunca les falte el trabajo, incluso piensan que algún día lo encontrarán y así nunca perderán su empleo.
En la caída de Lucifer del cielo protector, arrastró también a un sinnúmero de ángeles menores tomando incluso nuevos nombres en esta su nueva existencia, los más reconocidos son hazazel, asmodeo, abigor, leviatán, mefistofele, y belial… entre otros, que dirigen legiones de demonios menores que habitan entre nosotros en un segundo plano, y diariamente nos incitan al pecado, a la violencia, arrogancia, por ende al mal.

Es cotidiano ver a corderos de Dios manifestándose a que hagamos el mal, a la lucha, en todos los sentidos, en la actualidad los pecados se han incrementado y es muy difícil que el credo de dios nos haga ver un mundo diferente, los noticieros todos los días nos muestran la cara de la maldad del hombre en todas sus manifestaciones, y puede ser que sí sea un error de lucifer, puesto que el dió la inteligencia pero nosotros la transformamos en el bien para cada quien, sin importar lo que otros sufran. Y si tomamos partido por el bueno, el quiere todas las alabanzas para él, solo él, sin importar nada, no importa que no tengamos raciocinio, el es omnipotente, y si quieres salvar tu alma recuerda que dios es el camino y la iglesia la caseta de cobro.