En algún lugar del mundo, en alguna escuela primaria perdida por ahí, un profesor tuvo la ocurrencia, faltando algunos minutos para que los alumnos salieran de vacaciones, hacer una pregunta y con ella esperar que las horas de clase terminaran.

Todos ustedes han escuchado hablar de las siete maravillas del mundo, tanto de las antiguas como de las modernas, incluso aquí hemos hablado de ellas, bueno, hoy les voy a pedir a cada uno de ustedes que escriban en una hoja, cuáles serían para ustedes las siete maravillas del mundo, al terminar, me entregan sus propuestas y vamos a ver cuáles serían para este grupo esas maravillas, ¿están de acuerdo? Los niños entusiasmados contestaron afirmativamente.

¿Cuáles son para ti las grandes maravillas del mundo? Uno a uno los alumnos fueron entregando las hojas con sus propuestas, el profesor las leía con atención y se daba cuenta que en general la mayoría coincidía con las que todos conocemos, tal vez, influenciados de alguna manera por los comentarios de los adultos, las respuestas eran las pirámides, la gran muralla, el edificio más alto del mundo, el gran cañón, los más osados decían que los arrecifes de coral, la aurora boreal o el movimiento del universo.

Al final, solo faltaba una niña por entregar sus propuestas y a todas luces se veía indecisa, por lo cual, el profesor se acercó y le preguntó si le podía ayudar en algo, a lo cual, la niña le contestó que ya tenía las siete, pero le había costado mucho trabajo decidir porque había otras igual de importantes.

Bueno, tal vez gustes compartir con todos las maravillas que elegiste y si sigues indecisa podremos ayudarte, a lo cual, la niña accedió y con seguridad comenzó: EL AMOR que recibo de mis padres y mis hermanos, LA VISTA que me permite ver las maravillas de la creación, poder ESCUCHAR las lecciones que nos comparte usted todos los días, TOCAR y sentir formas y texturas, LA SONRISA de mis amigos, IMAGINAR y crear un mundo alegre y divertido, por último, que aunque lo describo con tres palabras, es una sola maravilla, MI CASA, MI HOGAR, MI FAMILIA.

Ni el maestro, ni los demás alumnos esperaban esta respuesta, hubo un gran silencio de reflexión que se rompió por el timbre de la campana que anunciaba el inicio de las vacaciones.

¿Cuántos de nosotros habríamos sido capaces de ver las maravillas que la niña vio? Nos quedamos boquiabiertos al ver “El TajMahal” o las grandes construcciones creadas por el hombre, pero ignoramos lo maravilloso que es LA VISTA, nos quedamos absortos ante el ingenio humano e ignoramos la capacidad de IMAGINAR, trabajamos todo el día para comprar bienes que generalmente no necesitamos y nos olvidamos de SONREÍR, buscamos desesperadamente la felicidad, tan esquiva en estos tiempos, viajamos, recorremos miles de caminos y probamos toda clase de remedios ignorando que tenemos un HOGAR.

¿Sabes lo maravilloso que es sentir el abrazo y la cercanía de un ser querido? Buscamos incansablemente ser amados, sin comprender que EL AMOR vive en cada uno de nosotros y lo tienes para compartir, el amor es lo único que crece y engrandece mientras lo derrochas.

Donde quiera que te encuentres en estos días, tómate unos minutos y piensa cuáles son para ti, las siete maravillas de este mundo y da gracias por lo que tienes y por lo que eres.