Las luces de esta bicicleta nos recuerdan la importancia del tutor de ‘resiliencia’, de las personas significativas con las cuales tejemos la vida. A veces no se ven, como las luces en el dibujo, pero son esenciales para poder ver".

Que es la resilencia?

En psicología, el término ‘resiliencia’ se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas. Cuando un sujeto o grupo (animal o humano) es capaz de hacerlo, se dice que tiene una ‘resiliencia’ adecuada, y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por los mismos.

Actualmente la ‘resiliencia’ es considerada como una forma de psicología positiva no encuadrándose dentro de la psicología tradicional.

BICICLETA DE LA RESILENCIA

Anna Forés y Jordi Grané en su libro “La resiliencia” Crecer desde la adversidad” (2012), presentan la metáfora de la bicicleta para comprender y representar la resiliencia:

“La rueda de atrás ejemplifica la herida que la persona ha padecido. No es la original, esto nos recuerda que la cicatriz de la herida siempre está presente y no podemos volver al estado inicial. A pesar del golpe, tener una rueda que permita hacer funcionar la bicicleta hace referencia a la posibilidad de esquivar el destino. Las botas nos remiten al movimiento, a una multitud de pies para poder seguir avanzando. Es decir, hace mención a las múltiples estrategias de adaptación positiva.

El manillar de madera nos indica la importancia de trazar el sentido, de la coherencia de la vida que posibilita el equilibrio. Escogemos nuestro camino, hemos de saber orientarnos.
Las luces de esta bicicleta nos recuerdan la importancia del tutor de ‘resiliencia’, de las personas significativas con las cuales tejemos la vida. A veces no se ven, como las luces en el dibujo, pero son esenciales para poder ver.

La cadena es lo que hace que todo funcione: serían todas aquellas aptitudes personales y sociales, como también las competencias de la persona resiliente.

Los pedales nos recuerdan de dónde se saca la fuerza.

El asiento es nuestro conocimiento, nuestras necesidades básicas cubiertas y una red social que acoge.

La madera nos remite a la condición humana. Somos frágiles y contingentes, pero a la vez se trata de un material dúctil, flexible, que puede flotar (metáfora para ejemplificar el resurgimiento de las profundidades)