Una película que se estrenó los primeros días de junio, semanas antes de la elección presidencial del 2012, se convirtió en el polémico escaparate que revive el debate, los motivos y los presuntos orquestadores del crimen de Lomas Taurinas.
Definida como un thriller de política-ficción, la película es producida por Mónica Lozano y Hugo Rodríguez. La dirección está a cargo del cineasta Carlos Bolado. Un trio cinematográfico varias veces galardonado en cintas como Presuntos culpables, Amores perros, Nicotina, Arráncame la vida, Tlatelolco, Promises, Baja California: El límite del tiempo, Una pared para Cecilia, Nunca Más, El Violín; entre otras más.

En ‘Colosio, El Asesinato, actúan un reparto multiestelar, como Daniel Giménez Cacho, José María Yazpik, Kate del Castillo, Odiseo Bichir, Tenoch Huerta y Enoc Leaño y muchos más de igual calidad actoral. Daniel Giménez Cacho, interpreta con asombrosa nitidez a José María Córdoba, el poderoso jefe de asesores del sexenio salinista, y todas sus intrigas.
También, incluye este filme, los violentos desencuentros de Colosio con Raúl Salinas de Gortari y con presuntos jefes de cárteles del crimen organizado. Como ahora se incluye en la serie del Señor de los cielos y van agregando y actualizando la historia secreta de México.
El guion de “Colosio, El Asesinato”, escrito por Hugo Rodríguez y Carlos Bolado con la colaboración de Miguel Necochea, está fincado en los informes de la investigación del caso Colosio hecha por la Procuraduría General de la República.

Ramón Alberto Garza, de Reporte Índigo, nos dijo en aquel entonces, que obtuvieron una copia no oficial, clandestina, de la fase última de edición, donde se ve una dolorosa conclusión: el asesinato de Colosio si fue un crimen de Estado. “El espíritu de Luis Donaldo Colosio, el candidato del PRI a la presidencia asesinado en 1994, pudo reclamar su espacio para influir en la sucesión presidencial de 2012, pero artificiosamente silenciaron su exhibición dándole un tratamiento corriente.”
Recordemos las películas ‘La Ley de Herodes’ o ‘El Infierno’, (películas que se exhiben casi todos los días en la televisión de paga y siguen con rating en la preferencia de los mexicanos) son cintas que sacuden la conciencia nacional y provocan que los electores cambien el rumbo de sus colores partidistas. ¿Cómo y por qué se escogió este tema del magnicidio? ¿Por qué llegó a los cines semanas antes de las elecciones? Eso sólo nos lo podría explicar quien urdió el certero ardid (Ardid, según la Real Academia, es “Artificio, medio empleado hábil y mañosamente para el logro de algún intento.”) Lo que si se advirtió fue el éxito taquillero, recuperó y obtuvo pingues ganancias; así como el bombazo devastador en las filas tricolores. Era de esperarse, imposible que el PRI esperará un camino tendido de flores hacia Los Pinos. Podemos decir que Andrés Manuel pudo haber llegado (¿o llegó pero lo robaron?).

Ante este escenario, donde el PRI posee una musculatura inigualable de militantes, de voto duro y de capital intelectual sería de esperarse que, utilizando el cine como arma política, pagaran el rodaje de una película que bien podría llamarse, como el poema de Federico García Lorca: “La Sangre Derramada”. 6 años de enfrentamiento, 6 años de sangre derramada, 6 años de una guerra que,- tal y como se libra hoy- no tiene la posibilidad de ser ganada; donde Felipe Calderón, en vez de un adiós triunfante tiene una animadversión lacerante. Su herencia maldita que nubla los tres años de Peña Nieto, más la Fuga del Chapo Guzmán, es un tema que debe ser llevado a las pantallas grandes, dirigida por Alfonso Cuarón o por Iñarritu.

La interacción de ese proceso electoral exacerbó la animosidad ciudadana y en vez de fortalecer la búsqueda de la unidad hacia una democracia, con políticos que no busquen instalar una democracia controlada y orquestada desde arriba por oscuros personajes, provocó la más grande incredulidad en el sistema mexicano.

Películas como ‘La Batalla de Puebla: 5 de Mayo’ comandada por Ignacio Zaragoza, en el 150 aniversario, enaltece el patriotismo nacional pero de una nación sitiada por la corrupción y la impunidad, ecos de un pasado armamentista que no nos llama la atención cuando la actual guerra se libra en nuestras calles y banquetas.

‘La Cristiada’, es otra película que acaparó los principales cines y, hoy por hoy la siguen exhibiendo, con artistas norteamericanos de primer nivel y fama mundial, Andy García, Peter O’ Toole, Eva Longoria… metidos en la historia de un drama de la vida nacional, en una marejada de teorías conspiraciones, pasaje oscuro de la lucha por el control del petróleo y de la aplicación de la Constitución Mexicana, por Plutarco Elías Calles para limitar los poderes de la iglesia, y al final pactan el gobierno y los cristeros con la intervención de los Estados Unidos. Uno de los pasajes, que no se ve en la película, pero que desencadenó un magnicidio es donde José de León Toral, fue el asesino solitario de un sonorense: Álvaro Obregón. Así como Mario Aburto, fue el asesino solitario de otro sonorense: Luis Donaldo Colosio. Pero si resaltan la tortura, de un niño, hoy beato, al grado de arrancar el llanto y el moqueo del espectador.

Cristiada, curiosamente, se exhibió primero en El Vaticano, ante el Papa, unos días antes de la visita a México. Esta cinta contó con financiamiento del gobierno mexicano y de algunos bancos. A ver qué película le preparan al Papa actual para su visita a México el próximo 2016.
Para tal argumentación, la ficción y la historia han dejado de ser cosas distintas y han pasado a confundirse y suplantarse una a la otra, cambiando constantemente la identidad como en un baile de máscaras.

“Colosio, El Asesinato”, es una película que debe revivir la polémica, en sus dos acepciones de la palabra Polémica: una militar, sobre “el arte que enseña los ardides con que se debe atacar y defender cualquier plaza”. Y la otra como: “Controversia por escrito sobre materias políticas, literarias o cualquier otra.” Una polémica que se libre entre los doctos ante las cámaras de televisión, ante un pueblo inculto donde la ignorancia es la peste y la mentira que enferma y violenta el alma de los mexicanos. Sólo la educación atempera la violencia innata en los hombres, un camino para salir de la barbarie, pero esta polémica sobre la educación que requerimos tendrá que esperar a ver quién gana la elección en el año 2018.