"Este incidente provocó que muchas personas empezaran a correr y a dispersarse. Algunos sobrevivientes relatan que vieron a varios de sus compañeros de viaje caer al suelo por las balas, pero por su huida no lograron ver de cuantas personas se trataban"

Urge esclarecer ataque armado contra más de 100 migrantes en Sonora y garantizar los derechos humanos de las víctimas
La mañana del martes 2 de junio, un grupo de entre 110 a 120 migrantes viajaban a la frontera de Sonora con Arizona, EEUU, cuando fueron atacados por dos hombres vestidos de militar con armas de fuego largas.

Así relatan los hechos 13 centroamericanos sobrevivientes del ataque, en testimonios ofrecidos recientemente a representantes de organizaciones civiles.  Según el relato, los y las migrantes – incluyendo varias mujeres y por lo menos dos niños- se trasladaban en 5 vehículos hasta la frontera y después de varias horas de viaje, uno de los vehículos se descompuso y el grupo paró para descansar. En ese momento apareció un sujeto armado que encañonó a varios y les ordenó tirarse al suelo para luego abrir fuego de manera indiscriminada contra todos y todas.

Este incidente provocó que muchas personas empezaran a correr y a dispersarse. Algunos sobrevivientes relatan que vieron a varios de sus compañeros de viaje caer al suelo por las balas, pero por su huida no lograron ver de cuantas personas se trataban. Algunos se percataron también de la llegada de un segundo hombre armado que disparó contra ellos. Los y las sobrevivientes coinciden en sus testimonios que los agresores venían vestidos con botas de militar, camuflaje y una carrillera de armas cruzando su cuerpo; algunos refieren que también traían una gorra verde tipo militar en la cabeza.
´´Fue el peor día de mi vida,´´ dijo un migrante menor de 17 años que sobrevivió el ataque. Después de huir, las personas caminaron por más de diez horas sin agua en el desierto. “Yo solo quería llegar a Estados Unidos para darle una mejor vida a la familia, no hay de que vivir en nuestros países” refieren varios y “ahorita lo único que quiero, después de haber vivido esto es abrazar a la familia,’ refirieron otros.

El día jueves 4 de Junio la Procuraduría General de Justicia del Estado de Sonora reportó haber rescatado a los migrantes y hallado tres cuerpos en el lugar de los hechos, así como cuatro vehículos, dos de ellos calcinados. A casi dos semanas del acontecimiento, es muy preocupante no contar con información sobre la investigación de este evento. Preocupa, además, la falta de información sobre el posible paradero de las otras personas que viajaban en el grupo y no fueron rescatadas, incluyendo posiblemente a varias mujeres y un niño, ya que las condiciones del desierto en esa zona son muy extremas.

El ataque armado ocurrido en Sonora en contra de personas migrantes es una muestra más de la violencia que sufren miles de centro americanos en su tránsito por el país fomentado por una política migratoria que deja a sobrevivientes sin protección y acceso a la justicia. Además, es relevante señalar que el Plan Frontera Sur, en vigor desde julio de 2014, ha aumentado el número de detenciones y deportaciones llevadas a cabo en todo el país. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos en un comunicado del 10 de junio, expresó que este Plan ha significado un ´´endurecimiento de las acciones contra personas migrantes en México´´  y que “las personas migrantes y sus defensores continúan siendo objeto de agresiones en el país”.

Las organizaciones firmantes exigen una investigación exhaustiva ante este acontecimiento y garantías de protección para las víctimas.