"Para hablar de algo tan complejo es necesario entenderlo, ¿Por qué nos enamoramos?.Bien, desgraciadamente para los enamorados del amor, no nos enamoramos con el corazón, nos enamoramos por reacciones químicas en nuestro organismo más impulsos cerebrales. ¿Se imaginan regalarse cerebros el día de San Valentín?".

“El amor fue el primer instinto de supervivencia en la historia de la especie y está unido a la pasión. Hoy la gente agradece que el conocimiento pueda explicar las cosas que no entienden”.
-Eduard Punset

¿Quién soy yo para hablar de amor? ¿Quién soy yo para no hablarlo?.

Lo cierto será que lo que diga a continuación no será más cursi que lo que nos quiso dar a entender Gabriel García Márquez en su libro; “El amor en los tiempos del ébola”.
En tremenda novela, el autor nos habla de un amor esperanzado, un imposible sin fecha de caducidad a pesar de todo y todos. Mismo libro que da inicio con la frase; “Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados”, que nos hace referencia al envenenamiento con cianuro, o lo que es lo mismo, la intoxicación por almendras amargas. Los síntomas de esta intoxicación abarcan desde pérdida del sentido de la realidad, asfixia y mareos, hasta el paro respiratorio y muerte, algo así como perder un gran amor.
Para entender el amor, es necesario conocer los diferentes puntos de vista para poder tener nuestro propio concepto de eso que no sabemos que es, pero por si las dudas ya le pusimos nombre; amor.

Para Frederic Skinner, psicólogo conductista el amor “Es un reforzamiento mutuo constante, que incrementa la ocurrencia de conductas elegidas”. ¿Qué tan lejos estamos de echarle los perros a Pavlov?

Para hablar de algo tan complejo es necesario entenderlo, ¿Por qué nos enamoramos?.
Bien, desgraciadamente para los enamorados del amor, no nos enamoramos con el corazón, nos enamoramos por reacciones químicas en nuestro organismo más impulsos cerebrales. ¿Se imaginan regalarse cerebros el día de San Valentín?.

Los estudios más recientes nos dicen que el amor romántico dura entre 18 meses a 3 años. Todo tiempo después de 3 años es entonces un indicio de un amor maduro, y por consiguiente, una relación de pareja estable. Por otro lado, si hablamos de diferencias entre hombres y mujeres es importante recordar que el fundamento fisiológico básico del amor es la búsqueda de pareja adecuada para preservar la especie.
Por esta misma razón, los hombres se guían en primera instancia por la vista a la hora de elegir pareja, de esta manera podían evaluar la juventud, salud y fertilidad desde los inicios del hombre, la intención siempre ha sido el buscar una pareja que pudiera dar hijos sanos.

Si de mujeres hablamos, ellas necesitan calibrar la habilidad de un hombre para dos importantes cosas; proveer y proteger, y lo hacían escuchando lo que el hombre decía: actualmente no se puede saber si un hombre es amable, generoso y sincero solamente con mirarlo.

Si queremos entonces hablar del desamor, es necesario tener en cuenta que la dopamina es el neurotransmisor culpable de extrañar, siempre es más fácil culpar a un neurotransmisor que cualquier otra cosa.
Ahora bien, si de desenamorarnos se trata, tenemos que entender que así como las personas y las relaciones tienen ciclos, también los neurotransmisores. Es por eso que se puede calcular el tiempo necesario que le toma a este neurotransmisor depurarse en nuestro organismo.
Aproximadamente, en los hombres este proceso dura 28 días por año de relación, desgraciadamente para las mujeres es más difícil, ya que el mismo proceso tarda 3 meses por cada año de relación.
Ahora que ya hablamos de amor y desamor, de corazones y cerebros, solamente queda la última definición de amor, la suya.

¿Para usted qué es el amor?…