Ausencia quiere decir olvido, decir tinieblas, decir ¡jamás!, las aves pueden volver al nido. Pero dos almas que se han querido, cuando se alejan, no vuelven más. Después del sufrimiento de tu partida, solo me queda la resignación.

¡Y mira que me he resignado a perderte!, amándote tanto como hoy te amo, y mira que me he resignado a olvidarte, extrañándote, como te extraño!.

¡Pero el amor verdadero debe ser voluntario, sano, libre, fuerte, pues cuando uno de los dos sigue otro camino, el amor ya de nada sirve!

¡Me he resignado a perderte, he dejado de ser rebelde, de gritar a los cuatro vientos que te quiero, que tu cariño es mío, y que te amo mucho más¡ ¡De lo que te deseo!.

Me he resignado a perderte. A dejarte ir por otros rumbos. A dejar que busques otros horizontes, y no es por falta de amor ni por indiferencia. ¡No!. Es porque no puedo detenerte.

Por ahí dicen que me estoy volviendo “loco”, que camino en silencio, que hablo solo…
Que paso noches y días trabajando, que quiero perderme en el abismo del pasado.

Y sí, tienen razón todos mis amigos, quiero volver a revivir tus besos, quiero volver a sentirte aquí, cerquita ¡Conmigo!, pero tú, ya estás muy lejos.

Ausencia… quiere decir olvido…
Decir tinieblas…
Decir ¡JAMÁS!

Las aves pueden volver al nido…
Pero dos almas que se han querido…
Cuando se alejan…No vuelven más.

Después del sufrimiento de tu partida: solo me queda la resignación.

¡Hasta pronto!.