"Nunca podremos justificar un modelo económico que fomente el bienestar para los opresores, nunca justificaremos una forma de pensar que genere ganancias, éxito y justicia a los villanos que fungen como personajes de la antigua telenovela frente a las relaciones sociales de producción. Así es este pinche mundo, la voluntad de Dios que no deja que uno salga pa adelante, aquí el que nace pobre, así lo entierran: y nosotros quesque somos de esos. No compadres, no es este pinche mundo ni la voluntad de Dios, es la bola de hijos de la chingada que lo manejan.Un mundo maravilloso"

Estilos y formas de enseñanza para la liberación
A la memoria del maestro José Luis Álvarez Serna

Para los que tenemos el orgullo de ser parte de las filas del magisterio progresista y comprometido con el pueblo, nos es significativo el enterar a la sociedad –desafortunadamente cada día más enajenada por los poderes fácticos- sobre la urgente necesidad de construir un colectivo docente con un perfil que de alguna manera contribuya con una filosofía combativa y con un proyecto educativo para la liberación.

Nuestro país tiene la tarea de que una nueva forma de pensar, constituida desde lo educativo, lo político, lo económico y lo social logre serenar y materializar los anhelos que desde hace muchos años perseguimos para ser felices como nación. El desplome, la inoperancia y la poca vigencia –en términos justos– del sistema económico neoliberal, son características que restan peso y razón de ser a una política global que ejerce y edifica producción sobre rodillas ensangrentadas. Nunca podremos justificar un modelo económico que fomente el bienestar para los opresores, nunca justificaremos una forma de pensar que genere ganancias, éxito y justicia a los villanos que fungen como personajes de la antigua telenovela frente a las relaciones sociales de producción.
–Así es este pinche mundo, la voluntad de Dios que no deja que uno salga pa adelante, aquí el que nace pobre, así lo entierran: y nosotros quesque somos de esos.
–No compadres, no es este pinche mundo ni la voluntad de Dios, es la bola de hijos de la chingada que lo manejan […] Un mundo maravilloso
Si se tuviera qué mencionar la profesión que ha contribuido a mover, desde la discusión, las ideas y la lucha social: bajando la tiza y levantando las armas para lograr estabilidad colectiva, no dudaríamos en decir que el magisterio nacional es la respuesta.

El líder, el orador, el legislador, el poeta, el gestor, el personaje que conoce a las mayorías relegadas porque viene de ellas. El maestro representa aquel ente que es raíz en los cambios porque su encargo es despertar a los pueblos de la ignorancia y formar frentes con cuadros que concienticen, informen, escuchen, hagan análisis y actúen con una propuesta que desquebraje lo que actualmente gobierna ilegítimamente a las mayorías sometidas por el Estado, por la iglesia, por los medios de comunicación y por una clase política entreguista.

Frente al desastre nacional, ¿qué estilo y qué forma de enseñanza se necesitan?, para que desde otra óptica se forme y concientice a las mayorías que sin estar físicamente encadenadas, son esclavas. La cultura del sometimiento general ha moldeado una figura errónea del magisterio nacional que la televisión se ha encargado de promover frente a la sociedad: existe un descrédito a los maestros que luchamos por causas y conquistas que quieren ser clausuradas y arrebatadas, Televisa y Tv Azteca domestican y a señal de axioma utilizan su autoridad visual para que en minutos, frente a una cámara y un micrófono recreen a modo lo que está mal y lo que está bien. La pantalla chica etiqueta personajes nocivos y vanagloria al Estado que es más maldito y frívolo que Catalina Creel. Se satanizan las protestas, el descrédito de los poderes fácticos al magisterio progresista de la CNTE de Oaxaca y de Guerrero que son catalogados como porros y mal educados por pedir condiciones dignas en sus centros de trabajos, ellos imparten clases en una enramada o bajo unas láminas, sin embargo protagonizan el “mal ejemplo”. Por otra parte, la fábrica de sueños y la señal con valor enaltecen y hasta difunden anuncios para dar gracias a nuestros flamantes ganapanes politiqueros, a pesar que se duerman en las sesiones, no asistan, ganen sueldos obscenos y entreguen al país en su mentira maquillada con una fachada de supuesta pluralidad y de consenso, llamada Pacto por México.
Yo trabajo en el sistema pero no para el sistema

Así, surge la necesidad de que el maestro cuente con un estilo que tienda a ser imitado por sus colegas y sus seguidores, un maestro libre, en todos los sentidos. Abajo necesita quedar el modelo caduco del maestro tradicional, mal humorado, veneno frente a los alumnos soñadores, críticos y creativos. Es una estupidez que la gente siga creyendo que el “buen maestro” radica en ser tibio frente a las injusticias, borrego de las instituciones, creyente acérrimo de los planes, programas y del libro de texto como monopolios del saber. Estricto, altanero, dictador, prepotente y cerrado al diálogo con sus alumnos y con los padres de familia, cosechador de último nivel de carrera magisterial por el cuánto ganará antepuesto a la vocación. De manera que México necesita formadores de conciencias que logren animar y convocar a los ofendidos por el mal gobierno. La tarea es mucha.

La escuela con énfasis capitalista fomenta la memorización en seco –o educación bancaria en ideas de Pablo Freire–, la reproducción mecanizada, ideal para los perfiles técnicos, el alumno es un número de lista inerte, uno enseña, el otro aprende, minimiza lo popular y culturalmente importante para proponer la apertura a una aldea global de libre mercado donde los que se instruyan en las aulas servirán de obreros para lograr jugosas ganancias para unos cuantos. También este sistema económico injusto da énfasis a materias exactas y a la lengua romance del imperialismo –lengua extranjera– y desdeño a materias de humanidades y ciencias sociales que generen debate, confronten la realidad, ejerciten el derecho a disentir y critiquen a los poderosos.

Incluso Elba Esther Gordillo en una entrevista –la última que le hizo Adela Micha—sacó la maestra combativa que llevaba dentro: […] yo no digo que no eduquemos para competitividad, yo no digo que no eduquemos para la productividad, pero los peores de todo, los más infames de todo son los que haciendo desvirtuar a un medio, por quererse apoderar de un negocio y por querer esclavos mexicanos ataquen a un medio –SNTE– que lo que le interesa, sí, que el gobierno tenga la rectoría de la educación, que cumpla con su deber que se revisen a las normales y a las escuelas privadas si están dando la calidad que merecen los mexicanos. ¿Es justo, que gente que da servicio en las casas tenga que ir a una escuela privada porque los medios le han vendido la idea que es mejor la escuela privada que la pública? ¿De quién son esas escuelas privadas?, ¿con qué autoridad hablan?, ¿con qué autoridad habla Claudio X González? Por Dios santo, ¿cumple los mínimos medios que reclama un desarrollo sustentable Kimberly Clark? Por favor, contra esos poderosos estoy y ni modo, si esos son los adversarios que vengan […]
Maestro luchando, también está educando