"Si las amistades se alejan, ver que solo llegaron al entorno por algo que tenían que hacer, y que, al alejarse han cumplido su cometido. Si se aprende a ver en positivo, hasta una gripa puede ser una bendición, para apapacharse y descansar después de un tiempo de no hacerlo".

La mujer hoy en día es el núcleo, tanto de su familia como de la sociedad, y como tal, se debe estar preparada para afrontar las situaciones que se presentan.

¡La actitud es la que determina como trascender el diario vivir.!
Es por eso que aceptar un final como un principio, es abrir la puerta a cosas nuevas, amistades, trabajos, amores, viajes, y porque no? A la soledad, tranquilidad, reflexión.
Analicemos pues, un final, el divorcio entre una pareja, puede ser una solución a los problemas, una oportunidad de tranquilidad, en un futuro, verse como amigos y poder tratar con madurez lo concerniente a los hijos.

Así mismo la pérdida del trabajo, puede ser la oportunidad que se estaba esperando para encontrar uno nuevo, mejor pagado, con mejor horario.
Si las amistades se alejan, ver que solo llegaron al entorno por algo que tenían que hacer, y que, al alejarse han cumplido su cometido. Si se aprende a ver en positivo, hasta una gripa puede ser una bendición, para apapacharse y descansar después de un tiempo de no hacerlo.

La soledad se puede transformar en conocimiento de sí mismo, en ser creativo, en cuidado personal, en visitar asilos, hospitales, a familiares, en hacer ejercicio, correr, bailar, cantar.
La vida es la mejor maestra y va capacitando según se requiera, solo que se vive en base a la experiencia, que puede ser positiva o negativa según lo perciba la persona.

Mujer; pensar positivo, ayuda a revaluarte, a quererte, a saber que tu felicidad no está en nadie más, que está dentro de ti, decide que es lo que quieres, y ve por ello. No importa edad, ni condición socioeconómica, solo basta que tu lo quieras y lo puedas hacer!