Realmente estos dos personajes quieren hacer algo por la sociedad, Blanco nunca había manifestado una inclinación política ni de activismo, pasó lo de Ayotzinapa y nunca levanto la voz

El surgimiento de nuevos rostros en la clase política es una necesidad porque el sistema democrático va en declive. La dirección de un gobierno es un tema serio como para dejárselo a los políticos de siempre, pero también los ciudadanos tenemos la obligación de darle seriedad; ya sea premiando o castigando al grupo político con el voto y valorar lo que es una candidatura independiente y no andar con payasadas. Los partidos de la misma manera ofertar candidatos decentes que traten de dignificar la ya muy infame clase política.

Este es el primer periodo electoral en el que se incluían las candidaturas independientes y se esperaba un mejoramiento en la oferta política pero no. Pensé que los parridos políticos al sentir que la sociedad podía promover a ciudadanos libres a un puesto de elección directa iban a ser más selectivos en sus candidatos. Al parecer nunca sentirán esa presión porque las candidaturas independientes están siendo tomadas en juego, caso específico, el payaso ”Lagrimita” en Guadalajara.

Lagrimita es una figura mediática que si realmente tomara enserio la candidatura independiente se quitara su atuendo de payaso. En las entrevistas que le han realizado se monta en su personaje y deja por un lado a Guillermo Cienfuegos, su verdadero nombre. Está jugando a hacerse el gracioso y buscar adeptos en una sociedad desilusionada de la política. Es una falta de respeto que sea un personaje y no la persona la que busque ganar las elecciones.

Cuauhtémoc Blanco un futbolista polémico representa a un partido de reciente creación en búsqueda de alcaldía de Cuernavaca. No puedo juzgar las buenas intenciones de estos dos personajes. Sus atributos de líderes si, el comportamiento del futbolista siempre dio que desear, no me refiero a sus escándalos extra cancha de índole personal. Recordemos en la concentración previa a la justa mundialista de Sudáfrica en el 2010 donde es sorprendido tomando y fumando, actividades que para un deportista de alto rendimiento como lo era el estaban penadas, sus múltiples pleitos y encaros a diversos jugadores y entrenadores. Lagrimita alguien que no sabe explicar la muerte de una persona en sus set de grabación y que se burla de las personas. La apuesta de ambos es eso; la desilusión.

Realmente estos dos personajes quieren hacer algo por la sociedad, Blanco nunca había manifestado una inclinación política ni de activismo, pasó lo de Ayotzinapa y nunca levanto la voz. Tiene los reflectores que si se hubiera manifestado sus fans lo seguirían, pero no, nunca hizo un acto de activismo político, peor hoy dice querer apoyar a la ciudadanía. Guillermo Cienfuegos de la misma manera nunca ha hecho un acto donde muestre su vocación política, trabaja en una empresa que evade impuesto.

Si estos dos personajes quisieran hacer algo por México deberían empezar por denunciar los actos de injusticia desde su plataforma. Olvidemos si tiene la capacidad y el conocimiento de dirigir una ciudad.

Las candidaturas independientes deberían ser tomadas por gente seria y apoyada por la sociedad que se dice estar cansada de la nefasta oferta política. Tanto el futbolista como el payaso si en verdad quisieran apoyar a la sociedad deberían apoyar a personas con vocación y preparación. Este tipo de candidaturas deberían ser encabezadas por académicos e intelectuales, se me ocurre Denise Dreser, Carmen Aristegui, Jorge Volpi entre otros.

Lo que realmente me entristece no es que se postulen, sino que la gente les siga el juego. Este es un reflejo del podrido sistema de partidos. Mientras tanto los entes políticos pueden seguir tranquilos; la vida política de México seguirá en sus manos.