"En el departamento de la diálisis, en mi área de trabajo, siempre es común encariñarse con los pacientes, pues sus visitas son muy frecuentes y sus internamientos a veces se hacen largos. Tienen una vía de entrada muy fácil para el microorganismo cuando no son bien cuidados llegando a infecciones que hacen recurrentes sus entradas al hospital".

¿Qué significa IRC?

Si consultas en cualquier libro de medicina encontrarás que es: Insuficiencia Renal Crónica. Resultado de más de una complicación a otras enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, nefropatías entre otros padecimientos.
Pero en realidad, qué es este padecimiento ante los ojos del paciente, de los familiares y de nosotros como trabajadores de la salud. Es difícil ponerse en los zapatos de una persona con este padecimiento. Las visitas de los médicos cirujanos a los enfermos con protocolo para la colocación del catéter de Tenckhoff (sonda peritoneal para la diálisis) siempre son difíciles, ya que los pacientes están con la angustia de llegar a este tipo de tratamiento, pues lo consideran como parte de un final.

Muchas de las veces, cuando es aceptado a tiempo, éstos pacientes tienen una buena calidad de vida. La cirugía en si no es complicada y es de corta duración. La enseñanza de la diálisis a pacientes y familiares es de cajón y así pueden retirarse a sus hogares con el tratamiento.
Esto es una pequeña parte científica del asunto, pero ¿y la realidad?

En el departamento de la diálisis, en mi área de trabajo, siempre es común encariñarse con los pacientes, pues sus visitas son muy frecuentes y sus internamientos a veces se hacen largos. Tienen una vía de entrada muy fácil para el microorganismo cuando no son bien cuidados llegando a infecciones que hacen recurrentes sus entradas al hospital.
Sarita Martínez me regaló una sonrisa casi invisible. Sus labios apenas dejaron entrever la dentadura que a sus 35 años me resultaron escasa. La conocí en una de las guardias, cuando su presión arterial no cesaba de mantenerse en los niveles más altos (hipertensión). Hacia un par de meses que había dado a luz y a partir de entonces continuó con sus llegadas nocturnas a chequeo en el área de Urgencias. Después de tratamientos para regular su padecimiento se marchó a su casa y dejó pasar tanto tiempo que la IRC se le agregó a su diagnóstico. Sarita, de pelo rubio, estatura promedio, rubor en sus mejillas, sonrisa amplia y con mucha vida por delante. Dejó pasar esta oportunidad por miedo y ahora se debate en la cama 6.

Las horas más largas para su esposo debieron ser las de anoche. Tomados de la mano mientras sus quejidos se hacían quedos. La sangre tóxica hacía de las suyas luchando contra cualquier antibiótico. El líquido arraigado entre su piel hacían que sus párpados acolchonados escondieran los ojos que seguramente brillaban por debajo, sus mejillas pálidas no eran las de antes y sus labios apenas si permitían algunos susurros.
El edema de una insuficiencia suele estirar la piel a lo máximo dejando filtrar entre los poros el líquido retenido con un olor característico. Muchos de los familiares no comprenden que cuando el metabolismo no es normal, que cuando la sangre lleva toxinas, el estado neurológico cambia totalmente. Regresan a ser niños mal portados, que no entienden y se irritan con la mínima situación. Es una patología, resultado del dulce amargo. La conexión literal a la fe, esperanza y el miedo.
Menos mal que a su lado está una familia que le hace compañía y todo lo mejor de nuestra parte para que su padecimiento sea llevadero. El tratamiento no fue oportuno, así que sólo queda esperar.

Seguramente ahora están arrepentidos. Siempre es bueno escuchar opciones pero más que todo, saber cuidar de nuestro cuerpo y cuidar que nuestra salud no se vea envuelta en una de estas situaciones, llámese Insuficiencia renal o cualquier otra enfermedad.