"Instalar a nuestro escritor en la categoría de pionero de la literatura en la Comarca Lagunera es hacer justicia, su formación de lectores por convicción y después de escritores lo hace merecedor de tal título, es el Juglar con sus juglares"

EL HOMBRE
El escritor Saúl Rosales Carrillo nace en el año de 1940 en la ciudad de Torreón, Coahuila y se da con ello la Iniciación en el relámpago. Pronto la realidad en grandes dosis de prueba irá construyendo al hombre: La anónima, exiliada e intangible oportunidad y el ansia de cortar la raíz del agobio sísmico de la necesidad; contra estos molinos de viento lucharía, no es casual que su obra esté plagada de momentos–como sus lectores y discípulos no dudamos en pensar—que gran parte de su legado literario es autobiográfico así nos lo expone en su novela Iniciación en el relámpago, cuando Esteban evoca la figura de Damián a Irlanda: Los sueños llevan al camino de las reflexiones –sentenció Esteban sin preámbulos–. Le hablé también de los sueños a Damián, digo, de soñar, de ilusionarse. Lo exhorté a que como otros jóvenes tenga ilusiones, a que piense en el futuro, en su futuro. No permita que el capitalismo le emascule los sueños […] El trabajo a temprana edad castra la potencia de soñar. Como éste fragmento de su obra, abundan enjambres en los que el escritor nos comparte la prueba extraordinaria de los desarropados, a los que este sistema generosamente les convida sólo un hilo para mover el culo de la marioneta ciudadana.

Es interesante el momento coyuntural de su nacimiento (1940): El resplandor cardenista se cubría y se edificaba con su obra el monumento al verdadero Estado benefactor del General Lázaro Cárdenas del Río;después llegaría el presidente Ávila Camacho: Aniquilador de radicalismos, partidario del empresariado, de la inversión y educación privada, declarado católico y eje para que se reformara el artículo 3° constitucional, quitándole así el término socialista. Pero desde las esferas más íntimas de ese país que se construía y después se destruía, la figura de fuerza ideológica, de hombre conformado de fuego, de olvidado del buen destino se edificaba así mismo en la fábrica de la utopía.

Saúl, nuestro Saúl, el hombreque no impide que la cátedra pulverice su figura de ser humano. El ejemplo edificador, el que inspira, el hilvanado de sueños colectivos que con su ejercicio del amor y de la justicia a los muchos los ejerce.
Los que lo reconocemos, admiramos su trato cortés, su atención, su presencia, su entrega desinteresada. Saúl de alguna manera en versiones rulfeanas es nuestro padre literario, todos somos hijos de Pedro Páramodecía Rulfo, el que para Benedetti era el mejor narrador de América latina. En la Comarca de soles del laureado grupo literario Botella al Mar, todos somos hijos de Saúl Rosales.

SU CONCIENCIA POLÍTICA PROLETARIA Y LA FIGURA DE MARX

Difícil sería pensar que la obra literaria de nuestro escritor no reivindique –en versiones modernas– la figura del súper héroe de los que viven la muerte al abrir sus refrigeradores y observar la ausencia de los elementos de la canasta básica, de los suspirantes al título de asalariados frente a la república del desempleo, a los queNietzsche desprecia. Con profunda solidaridad, en su novela Iniciación en el Relámpago provee de voz a las gargantas vencidas: ¿Quién es Marx? Marx es el filósofo de los trabajadores asalariados […] es nuestro filósofo […] Pero para ser marxista te tiene que doler la humanidad sufriente, el padecer de los desposeídos […]Así Carlos Marx, se refleja como un santo laico frente a las injusticias del dueño de los medios de producción.
Nuestro escritor homenajeado, en la Ciudad de México dirigió la revista Insurgencia Popular y frente a la figura del gran Heberto Castillo y otros activistas que aquí se encuentran fundan el Partido Mexicano de los Trabajadores. Recordamos las palabras del maestro en su Taller literario del TIM: Un verdadero escritor siempre debe de ejercer el oficio con conciencia social. El mensaje nos dice lo que no hace poco nos denunció el grupo Panteón Rococó, en el tema musical La carencia:
[…] gente que siempre está trabajando y su descanso lo ocupa pa´soñar […] después de ocho horas de andar laborando, desesperanza se siente en el hogar pues con la friega que hay a diario ya no alcanza pa´progresar y así han pasado decenas de años, pues en un mundo globalizado la gente pobre no tiene lugar. Y la carencia ¡arriba! Y los salarios ¡abajo! Con lo que gano en esta empresa no me alcanza pá tragar.

EL ESCRITOR Y EL MAESTRO COMPROMETIDO

Instalar a nuestro escritor en la categoría de pionero de la literatura en la Comarca Lagunera es hacer justicia, su formación de lectores por convicción y después de escritores lo hace merecedor de tal título, es el Juglar con sus juglares. La literatura de nuestro maestro Saúl Rosales Carillo es grata, en la medida en que su mensaje pretende ejercer causa justa ante los que sufren los embates del sistema económico injusto del Capitalismo rapaz. Así, en su novela, en cada cuento, artículo, ensayo o poema, el estilo del escritor imprime fuerza de conciencia política proletaria: Un peladito de barrio, enamorados en Moscú, un desempleado con sueños de ser asalariado, una mujer de hogar, camaradas, un perro o un adolescente drogadicto.
Los personajes y sus diálogos están conectados con los problemas sociales. Mientras que exista la injustica como proyecto de nación, serán éstos –sus personajes– signos de vanguardia y tendrán vigencia en su derecho a ser leídos.

Al ingresar a la lectura por gusto de la obra del maestro, el lector purifica su criterio mocho y: Buenas palabras y malas palabras, como en mi etapa espinilluda, cuando leí Teatro para adolescentes de Emilio Carballido: Al hablar de lenguaje, flota en el aire inmediatamente un murmullo que pregunta: ¿y las malas palabras? La más bella respuesta se inventó en los años 60, malas palabras son guerra, colonización, imperialismo, genocidio, violencia.De esta manera, la vocación literaria logra atmósferas ricas en términos y palabras profanas que purifican las latitudes del arte de la palabra con verdadera construcción social.
Maestro, ¿recuerdas al padre de Pedro Páramo en la librería de Cristal, también la fugaz estancia en El Día, el ejercicio del pensamiento comprometido y magistral en El Universal, en El Sol de México, en Ovaciones yen Radio Educación? Sólo tú sabes qué se siente edificar el oficio en la garganta de la Ciudad de México.

Con su magisterio literario, Rosales Carrillo pretende aportar esa modesta actividad con el objeto de que la gente que acude a su Taller literario desarrolle más la expresión literaria. Está convencido que la literatura proporciona atributos que son estimables como valores desde la adquisición de recursos expresivos y el desarrollo de formas, de estilos, del pensamiento y de la creatividad. Para él ha sido un gozo la literatura por eso se dedica con afanosa entrega a ella desde ya hace mucho tiempo.
En la opinión de Carmen Macías, discípula de Rosales Carrillo, él es un gran maestro, y nos cuenta:lo conocí en el Banco Nacional allí hicimos el primer contacto. Y hasta ahora que mis inclinaciones literarias me trajeron al Taller, he aprendido muchísimo con la gran calidad humana de Saúl, ese desinterés con el que comparte sus conocimientos que son vastísimos. De cualquier tema es un deleite hablar con él, defiende su ideología y no tiene ninguna objeción en ocultarla y eso lo hace un hombre íntegro. Se muestra como es a través de su obra con el sentir de las clases desprotegidas.Al igual que esta opinión, la aritmética pone en función la operación básica de la multiplicación.

Recordar al maestro Saúl Rosales Carrillo es ejercer gratitud por su asistencia, lo vemos y el tiempo nos expone la inagotable e inspiradora figura de Cervantes, lo mismo que las figuras revolucionarias del periodismo de los hermanos Flores Magón en Regeneración. No tenemos más que agradecimiento. ¡Gracias maestro, por todo lo que nos has dado!

23 de abril del 2013. Ciudad Lerdo, Durango
*Profesor Normalista