"La guerra que está en puerta, no es sólo por el agua para riegos o uso agrícola, ¡No!, es para dosificarla y medirla para su venta al público, cobrar el agua de uso doméstico, para uso industrial, agua purificada y, a estas alturas de la república irónicamente este recurso ya está a punto de caer en los tenebrosos tentáculos de grandes monopolios, los que en el país se disputan a espada y fuego, como corsarios que abordan una nave".

Perverso y negro es  el futuro testamentario que tiene abiertas las asquerosas fauces para engullir  todo lo que los pobres, ignorantes y miserables mexicanos no sabemos defender, ni siquiera guardar. Desde hace más de 50 años, Joao Gambara  (Jauto) un defensor de la selva amazónica,  pronosticó que la guerra no tardaría en llegar y esta no sería por el petróleo, la tierra, las armas, la comida; sino por el agua. Los aficionados a la naturaleza  y ambientalistas “laigh” se burlaron y rieron de él, los estudiosos del tema lo escucharon y medio aceptaron, sin darle la razón, los escépticos siguieron su pronóstico y los ignorantes por lógica ignoraron el presagio.

En México, los vivillos del sistema político nacional ya preparan sus negocios para (Privatizar) o en palabras coloquiales vender este recurso no renovable a quien pueda pagar por él. Ocurrir a una tienda a calmar la sed, es adquirir una lata o botella de agua  que según la marca es el precio y este va desde 10 hasta 20 pesos o más el litro. ¿En 1960 quién pronosticaba que el litro de agua embotellada costaría eso, si las batallas de líquidos  sólo se daba entre las dos marcas de refrescos más consumidas?.  La guerra  que está en puerta, no es sólo por el agua para riegos o uso agrícola, ¡No!, es para dosificarla y medirla para su venta al público, cobrar el agua de uso doméstico, para uso industrial, agua  purificada y, a estas alturas de la república irónicamente  este recurso ya está a punto de caer en los tenebrosos tentáculos de grandes monopolios, los que en el país se disputan a espada y fuego, como corsarios que abordan una nave.

Los negocios en lo oscuro en este país, son el imperio de  grandes fortunas, son los permisos para traspasar los derechos de cobrar el agua, tanto de ríos, las lagunas, las presas y todos los mantos friáticos, desde aquella dependencia llamada Recursos Hidráulicos, hasta la corrupta Comisión Nacional del Agua (CNA), los diferentes CEA en los Estados, CONAGUA que tampoco ataja la pelota y  es refugio de cientos de recomendados  y fósiles políticos,  hasta ahora la burocrática e inepta dependencia llamada SAGARPA, más parte de los Grupos de Diputados y Senadores  que ya entraron como manadas de lobos disfrazados de ovejas en la materia del agua, la pasión de la máscara y el engaño son materia prima de nuestra Casta Divina y, mientras llegan de otros países a seguir conquistando a sus indios preferidos, desde luego con permiso de los jefes que son los que traen el penacho largo, tocan tambores  y ahora ante esta oferta, se liman las uñas y restauran los dientes.

En este país ‘semidomesticado’ todos estamos facilillos en su manejo y conducción y al despeñadero vamos que volamos, ayudados por los ‘vendepatrias’ que nos representan. (Cualquier semejanza con Maximiliano es pura casualidad) Quien sin duda debería defender al pueblo y a sus recursos, son los que en forma canallesca atropellan al pueblo y acaparan  la cereza del pastel para entregarla en mazorca. Los mexicanos pocas veces tenemos certezas y casi siempre vivimos con la sospecha, sin embargo estas sospechas o dudas no pasan de ser  novedades , noticias que pronto alguien se encarga de taparlas con otra novedades y de señalamientos no pasa, es decir conocemos, sabemos y hasta palpamos el mal y siempre esperamos que sean otros, los menos,  los que actúen ya que nuestras ocupaciones son superiores a los problemas de todos, es decir, la apatía, el desdén y la indolencia son los rasgos que permean y con la tecnología (correos) creemos que podemos combatir ese legado que ya lo tenemos presente que es la falta de agua , que como paradoja perversa se está dando en este país, aun vasto en recursos entre ellos el agua, sin embargo esa agua tiene cientos de  enemigos y para desgracia está presente, en casa, la calle, los ríos, arroyos, lagunas, presas  y es la contaminación.

Los carroñeros y aves de mal agüero se aprestan a vender los veneros del averno  (parodiando a López Velarde), un nefasto e infausto testamento es el que heredaremos a nuestros descendientes, un testamento desértico y yermo que no pudimos defender y que nadie estará exento de recibir. El agua será otra más de las ganancias de los monopolios que tienen dominado el país!…
No te acabes México.!.