Para algunos economistas, las expectativas para el Siglo XXI a nivel mundial continuarán con esta tendencia a la concentración de la riqueza

«Piketty ha transformado nuestro discurso económico. Nunca más volveremos a hablar de la riqueza y la desigualdad de la misma forma. Su libro es el más importante del año y, tal vez, del decenio”
Paul Krugman

De reciente aparición “El Capital en el Siglo XXI” de Thomas Piketty, economista francés, ha causado gran furor y revuelo en los ámbitos académicos y sociales a nivel internacional. Sus tesis polémicas son ya tema de debate y de discusión. Publicado originalmente en francés en 2013, su relevancia propició que en poco tiempo se tradujera y publicara en inglés en 2014, y en México, el Fondo de Cultura Económica lo editó también a fines de 2014. A propósito de los objetivos de su obra Piketty nos dice: “La distribución de la riqueza es uno de los temas más discutidos y controversiales de la actualidad. Pero, ¿qué es lo que realmente sabemos acerca de su evolución en el largo plazo? ¿Es la dinámica de la acumulación de capital privado conducen inevitablemente a la concentración de la riqueza en cada vez menos manos, como Karl Marx creía en el siglo XIX? ¿O es que las fuerzas de equilibrio de crecimiento, la competencia y el plomo el progreso técnico en las etapas posteriores del desarrollo a las reducción de la desigualdad y una mayor armonía entre las clases, como Simon Kuznets pensaban en el siglo XX? ¿Qué sabemos realmente acerca de cómo la riqueza y los ingresos han evolucionado desde el siglo XVIII, y que lecciones podemos obtener de ese conocimiento para el siglo en curso?” (http://es.scribd.com/doc/227491704/Thomas-Piketty-Capital-en-El-Vigesimo-Primer-Siglo-Espanol)

Piketty expone en su texto el proceso de concentración de la riqueza y su distribución en los últimos 250 años. Su tesis básica radica en plantear que cuando la tasa de acumulación de capital crece de forma más acelerada que la economía, se produce entonces la tendencia a que la desigualdad económica y social aumente. Esta aseveración contradice de manera tajante la tesis arraigada del economista ruso Simón Kuznets, el cual indicaba la correlación directa entre el desarrollo económico y la redistribución del ingreso. Y no son para menos las polémicas desatadas por Piketty, después de las promesas incumplidas, de riqueza, abundancia, y de crecimiento económico con distribución del ingreso sostenidas por el neoliberalismo en los últimos 30 años. La triste realidad de la agudización de las desigualdades económicas, sociales y territoriales, a nivel planetario, reafirman la validez de las tesis de Piketty.

Para algunos economistas, las expectativas para el Siglo XXI a nivel mundial continuarán con esta tendencia a la concentración de la riqueza, ya que se esperan tasas de crecimiento del orden del 1 o 1.5 %, en tanto que el rendimiento del capital estará en el orden del 5 %. Por lo cual se acentuará esta persistente divergencia. Aunque Thomas Piketty niega haber leído El Capital de Carlos Marx, y niega también que su obra haya sido influenciada por el pensamiento marxista, Piketty retoma algunos elementos anteriormente descubiertos por Marx, sobre todo lo relativo al proceso de concentración y centralización de la riqueza y la depauperización progresiva de la clase trabajadora. Sin embargo, algunos teóricos marxistas señalan algunas críticas a las ideas de Piketty. Uno de ellos es David Harvey, quien nos dice: “El libro se ha presentado a veces como el sustituto del siglo XXI a la obra del XIX de mismo título de Karl Marx. Piketty ha negado que ésta sea su intención, lo cual parece justo dado que su libro no trata en absoluto del capital. No nos explica por qué se produjo el crash de 2008, ni por qué ésta le está costando tanto tiempo salir a la gente del mismo bajo la carga doble del desempleo prolongado y los millones de hogares desahuciados. No nos ayuda a entender por qué el crecimiento se halla ahora mismo ralentizado en los EEUU en comparación con China, ni por qué Europa se halla atrapada entre las políticas de austeridad y el estancamiento económico. Lo que Piketty nos muestra mediante estadísticas (y ciertamente estamos en deuda con él y sus colegas por ello) es que el capital ha tendido a crear, a lo largo de su historia, niveles cada vez mayores de desigualdad. Esto, para muchos de nosotros, no es ninguna noticia. Era exactamente la conclusión teórica de Marx en el volumen Primero de su versión del Capital. Piketty no resalta esto, lo cual no es ninguna sorpresa, ya que para defenderse de varias acusaciones de la prensa de derechas de que se trata de un criptomarxista, ya señalado en varias entrevistas que no ha leído el Capital de Marx”.
(http://marxismocritico.com/2014/05/21/algunas-ideas-sobre-piketty-david-harvey/)

En una reseña sobre El Capital en el Siglo XXI en el Blog Piedras de Papel realizada por Antonio Quero nos señala las razones del impacto de la obra de Piketty: “El fuerte impacto del libro de Piketty se explica por varias razones. La primera es el carácter inédito y exhaustivo de un estudio del capital, tanto de las rentas como del patrimonio, en los países desarrollados en la mayor escala temporal que permiten los archivos, es decir, prácticamente, desde la Revolución Francesa que instauró en Francia un censo patrimonial, la Revolución Industrial en Reino Unido y la independencia en Estados Unidos. Sobre otros países, como Alemania, Japón, Canadá o Suecia, las estadísticas fiables disponibles empiezan a finales del siglo XIX. (…) La segunda razón son las conclusiones empíricas que se extraen de este estudio y que contradicen, como veremos a continuación, axiomas de la teoría económica hasta ahora inamovibles. La tercera son las nuevas leyes del capitalismo que se deducen del análisis de los datos. Por último, Piketty, que pertenece a la estirpe de los intelectuales franceses preocupados por el devenir político del mundo en el que viven, ofrece una perspectiva inquietante sobre la evolución previsible del capitalismo patrimonial en el siglo XXI y se moja proponiendo soluciones.
(http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Capitalismo-desigualdad-siglo_XXI_6_224737531.html)