ed85 / CAJAS POPULARES
La integración de las cajas populares tiene el objetivo de lograr a través de la educación y aplicación democrática de los socios, la unificación auténtica de esta institución, dentro del marco del cooperativismo para un bienestar social más ampliado con cobertura nacional. La competitividad del espacio integrado, implica la profesionalización y superación de los colaboradores de las oficinas, la modernización de la infraestructura y equipo, y aplicación de las innovaciones tecnológicas financieras en función del servicio financiero cooperativo. A continuación se expone los pasos y fases del proceso de integración.

“El banco cooperativo tendría una capacidad financiera para abarcar las cooperativas de crédito, de consumo y de producción”

A).- Diseñar una estructura integradora de las cajas populares de ahorro y préstamo del sector cooperativo; y deliberar y aprobar en su caso, por la mayoría de los consejos directivos de cada caja, la propuesta de integración. Validar los acuerdos pactados ante las autoridades competentes del ramo.
B).- Formular y operar seminarios-taller destinados a los socios, para el conocimiento del proceso de integración en los lugares estratégicos del país, donde están enclavadas las diferentes cajas populares.
C).- Mediante asambleas generales de socios, por separado de cada caja, deliberar y tomar una decisión categórica para conformar la integración.
D).- Convocar a los consejos directivos de cada caja para tomar los acuerdos, previo consenso de la mayoría de las asambleas generales de socio, pertinentes para abordar y acometer las fases del proceso integrador, que a continuación se mencionan.
1.- Acuerdo relativo en la normatividad.- Reducir los disensos y consolidar las coincidencias en la normatividad de las diferentes cajas.
2.- Acuerdo total normativo.- Transformar las normativas diferenciales de cada caja, a la conformación de una sola, que reglamente exclusivamente el espacio integrado dentro de la filosofía social del cooperativismo. Crear un sistema de garantía contra el falseamiento de la libre competencia en el mercado crediticio.
3.- Cobertura común de ahorro y préstamo y demás servicios.- Ampliar la cobertura de ahorro y préstamo y demás servicios, además de establecer políticas comunes a los sectores: PYMES, agropecuario, pesquero, comercial formal e informal, trabajadores y población común. Aplicar procedimientos que permitan coordinar las políticas económicas de las cajas miembros, y superar los desequilibrios de sus balances financieros, a través de una metodología que manifieste una rendición de cuentas y transparencia justo a tiempo.
4.-Unión de cajas en plenitud. Integrar totalmente la normatividad con enfoque económico solidario y político en función del cooperativismo; que las cajas sean un universo único, digno representante del sector cooperativo en el sistema financiero. Crear a través de la participación de todos los socios de cada una de las cajas miembro, una legislación cooperativa de crédito, que elimine radicalmente las normas financieras que se le aplica a las otras instituciones no cooperativas, y proporcionarlas al Congreso de la Unión como iniciativa de ley. Constituir un banco social cooperativo destinado a facilitar y ampliar las inversiones en el sistema financiero de las cajas populares de ahorro y préstamo.
5.- Crear un Consejo de Ministros.- Un representante de cada caja, cuya misión consista en fijar la política de la comunidad. La presidencia sería rotatoria fijando la duración del mandato. Sus funciones sería el de tratar la problemática relevante y específica de cada caja, y hallar las soluciones pertinentes de tal forma, que la debilidad de alguna o algunas, sean tratadas para apoyarlas y superar las deficiencias que se presenten en el desarrollo integrador.
Este consejo de ministros será el gran impulsor de la trayectoria comunitaria a nivel local, nacional e internacional. Será el verdadero motor de la integración, que proponga proyectos legislativos, gestionar créditos respaldados con el capital social de todas y cada una de las cajas, para que sustente los proyectos de inversión a nivel comunitario. Lo que el consejo de ministros acuerde será sometido a la aprobación de los consejos respectivos de cada caja.
CONCLUSIÓN
La consolidación de la integración de las cajas de ahorro y préstamo dentro del rubro de la cooperativa de crédito en el país, requiere de nuevos bríos, revitalizar el movimiento cooperativista, no nada más en el ámbito crediticio, sino de las demás actividades, de consumo y producción: agrícola, pesquero, forestal e industrial, entre otras, para conformar un sector fuerte, que tenga peso político y económico, y sea escuchado a nivel nacional en todos los órganos que conforman el estado mexicano.
La fuerza económica solidaria del sector cooperativo, demanda establecer un banco cooperativo con la sustentabilidad financiera de los excedentes de capital, así como el apoyo gubernamental para el ejercicio financiero de esta institución, y demás recursos que se podrían agenciar de los apoyos estatales. El banco cooperativo tendría una capacidad financiera para abarcar las cooperativas de crédito, de consumo y de producción.
La cooperativa de producción tendría un vínculo comercial con la del consumo, eliminaría de raíz la comercialización voraz de los intermediarios, así como de las depredadoras trasnacionales que sangran a los productores con precios irrisorios de sus cosechas. Los excedentes de producción se canalizarían a la comercialización exterior. Se requiere educación, capacitación, superación para consolidar la organización cooperativa.
Líderes auténticos del movimiento cooperativo, requieren de la lucha de los socios cooperativistas, pero sólo a través de la educación, formación y concientización de ellos, para defender y proteger el movimiento cooperativo y tratar de sobresalir en la jungla que representa el modelo neoliberal, el cual es antagónico a los intereses del sistema cooperativo en el país.