ed85 / POLÍTICA
Los sistemas políticos en la antigüedad eran generalmente absolutistas ya que el poder total se concentraba en un único sujeto. Es en Grecia, como ya mencioné, donde surgieron algunas polis donde se practicaba una democracia parcial y se llevaban a cabo asambleas públicas. Es a partir de la Revolución Francesa que el esquema político experimentó un cambio importante, si recordamos, es esta rebelión, junto con una corriente del pensamiento revolucionario (La Ilustración y La Enciclopedia) que se condensó en lo establecido en la constitución de los Estados Unidos de Norteamérica. Desde ese momento se instauraron regímenes con características “democráticas”, donde la toma de decisiones responde a la voluntad general.
La democracia representativa es la forma de organización política que ha cobrado mayor popularidad, incluso en diversos regímenes (social-comunistas en extinción, de corte capitalista, incluso los fascistoides o dictatoriales, que así lo presumen), se basa en un estado elegido por mayoría en base a lo estipulado por una Constitución aprobada por el pueblo, que ejerce un poder parcial y organizacional y cuyo objetivo es representar la voluntad del pueblo dentro y fuera del territorio. -Esto es así en la teoría, pero en la práctica pocas veces se lleva a cabo de la forma deseada, debido a que es difícil que los políticos dejen a un lado sus intereses particulares para velar por los de todo el pueblo-.Es por ello que afirmo que, no es la culpa del sistema sino del hombre.
La acción política propiamente dicha puede servir para vincularla a un elemento relacionado con ella, poder político, accionar político, etc. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua, la denomina como el arte de gobernar a los pueblos y la adjetivación antes citada, como algo relativo a la política.
Existen múltiples vertientes de las teorías e ideologías políticas, que de manera simplista pueden resumirse en dos grandes grupos: las políticas de izquierda (como el socialismo y el comunismo), teorías relacionadas principalmente a la igualdad social, y las políticas de derecha (como el liberalismo y el conservadurismo), concepción que defiende el derecho a la propiedad privada y el libre mercado, antes y como medio de desarrollo.
Entre los documentos más importantes se encuentran los de Platón y Aristóteles. El primero, en su obra “La República”, que manifiesta que la forma de gobernarse un pueblo era a través de la observación de la realidad y la puesta a prueba de cambios y mejoras idealistas y que dicho trabajo debía estar a cargo de los seres más sabios de esa sociedad (Consejos o Congresos). Por su parte, Aristóteles, proponía un enfoque científico de la política, donde el análisis social se hiciera tomando en cuenta elementos psicológicos, culturales y sociales y estableciendo relaciones de causa y efecto. Además, manifestaba la necesidad de crear una clase media que atenuase la brecha existente entre los más ricos y los más pobres. Su obra también se llamaba “La República”.
Sucesivamente, han existido concepciones y estudios detallados del arte de la política y sus derivaciones e implicaciones, cuyos trabajos, unos más sociológicos que psicológicos y otros más prácticos que teóricos han dado luz y oscuridad al ejercicio de esta actividad. No podemos obviar a Nicolás Maquiavelo, quien realiza de manera descarada, desenfadada pero ilustrativa y sincera la versión de dicha práctica en su época y sin lugar a dudas muy vigente y obligado para quienes desean hacer de la Política una práctica seria.
Así también, ciertas teorías económicas y de la Administración de muchos teóricos han rayado en el umbral de cómo hacer Política, aportando bases del desempeño del poder. En 1970 fue Gramsci quien, basándose en las definiciones antiguas, intentó dar una respuesta a la verdadera razón de ser de la política. Explicó que el Estado, debe ser concebido como si se tratase de un organismo perteneciente al grupo que debe representar al fin de conseguir expandirlo lo máximo posible pero que su desarrollo deba estar contemplado dentro de las expansiones del resto de las naciones. Decía también que es razonable que exista un grupo que ejerza la hegemonía pero que esto no debe “escaparse de las manos”, al punto de conseguir una sociedad gobernada por un sistema cuyo único interés sea el económico-corporativo. En este tratado, podemos entender que la guerra y la violencia como medio para conseguir los objetivos no deben ser considerados como viable.
Entre la multitud de autores, también Morín y Kern han intentado comprenderla, ofreciendo preciosos tratados sobre el arte y la ciencia de la política. La plantean con un carácter multidimensional que surge a partir de la toma de consciencia de los ciudadanos y contempla cuestiones como el sentido de la vida de nuestra especie, el desarrollo de las sociedades, los sistemas económicos que utilizamos, e incluso la vida y la muerte. Intentó abordar una política más comprometida con el medio ambiente, una política de responsabilidad con nuestro entorno. Una política multidimensional pero no totalitaria.
Es importante aclarar que todas las teorías coinciden en una cosa, en que la actividad política sólo puede hacerse realidad mediante el establecimiento de normas jurídicas que establezcan qué se debe o puede hacer y qué no en un determinado territorio. Por ello el afán en toda las épocas y naciones de remitirse a Tratados y Constituciones, aunque es en este sentido que el respeto irrestricto a estas, han sido las más violentadas y vulneradas, en la mayoría por aquellos que han juramentado cumplirlas y hacerlas cumplir, más que por los ciudadanos mismos. Es también por ello un motivo más de juicio para satanizar la práctica propia de administración de la Ley y su estado de armonía social y de derecho.
Otras acepciones de Política, consisten en darle sentido, como un conjunto de ideas, razones convencimientos o acciones sociales que se relación con las cuestiones públicas o relacionadas con el poder. Se habla de política al hacer referencia a un grupo de gobernantes y su relación con el grupo al que gobierna, los juicios emanados de las disposiciones de la población y traducidas en los acuerdos que afectan y benefician en general a dicha población.
En lo jurídico, se la denomina de tres formas posibles: 1.- como un conjunto de actividades desarrolladas por un grupo y que permiten crear, planificar y ejercer el poder sobre otro u otros. 2.- como la lucha y la oposición que debe llevarse a cabo por parte de un grupo reducido para dominar a uno mayor, en el equilibrio social. 3.- como una actividad cuya razón de ser es alcanzar un fin preciso: el bien común (todo debe llevarse a cabo con el objetivo común de alcanzar la paz a través de métodos que no incluyan la violencia).
Es en la antigua Roma, donde la práctica de la Política adquiere un sentido más próximo al actual, el orden político, en la división de los poderes de la cosas públicas a través del Senado, Los Gobernadores de las Provincias, etc. La remiten al consenso y los acuerdos de cúpulas, que en significancia con los estados modernos encuentran una evolución. Para ello quien desee adentrarse en estos estudios, no podrá omitir el análisis del Estado Romano y sus políticas expansionistas, como un requisito para la comprensión más plena de la Política.
Algunas teorías sobre política afirman que no debe ser importante resolver de qué forma se entable la relación de poder-dominio sino de qué maneras se puede entender la integración de las partes del grupo, contemplando incluso aquellas minorías que en la mayoría de los casos no son tenidos en cuenta. Esto significa analizar y comprender cada una de las relaciones que existen entre los miembros tanto individuales como colectivos. De este modo, podemos caer en una nueva definición de la palabra, llegando a comprenderla como el arte de la integración y no de la dominación, como la gran mayoría sostiene.
A pesar y no obstante las propuestas y teorías sobre el ejercicio ético-moral de la Política, ningún sistema ha resultado infalible a las corrupciones del ser humano, no es un asunto de épocas o etnias culturales, tampoco de concepciones puristas, no tiene que ver con tendencias en el espectro de las ideologías, pues el asunto no esta en los sistemas, sino en el involucramiento del ser humano en el dominio de las pasiones personales y las tentaciones en la práctica del poder colectivo, que como utopía solo pugna por el bien común.