ed92 / Lo Oculto del Discurso

En una economía basada en el beneficio, en la acumulación del capital, en la que el sector privado es el máximo exponente de este modelo, pone en inferioridad evidente la rentabilidad del sector público, cuya misión es la de destinar sus beneficios al sector social; son contradictorios los fines y los medios que se utilizan, difieren sobremanera; mientras que en el primero su estructura productiva está basada en la investigación de vanguardia, en el segundo, la investigación está limitada, está sujeta a una serie de reglamentaciones las cuales tienen que ser discutidas (si es que se da el caso), y aprobadas para ser aplicadas en el sector correspondiente.
Previamente a la decisión de la transformación de una institución pública, que aparentemente no es productiva, pero que conviene al sector privado ya sea nacional o internacional, los organismos mundiales emiten sus señales de alerta, enviando discursos estadísticos con modelos alejados a la realidad próxima a transformar; los cuales se traducen en justificaciones económicas y sociales propias a beneficiar a la sociedad de este país con economía rezagada. Obvio que este discurso en su carátula o título del tema, suena tentador y empuja a las esferas gubernamentales de este país, a través de la presión política y económica a aceptarlo, en otros casos, va de por medio en forma subrepticia las prebendas y grandes tajadas de beneficio económico para quienes llevan las riendas de la administración actual.
Posteriormente, son los mismos funcionarios a través de foros, congresos, declaraciones públicas, campañas políticas, quienes en su mensaje discursivo empiezan a preparar las condiciones de la pretensión a realizar, para influir en la conciencia colectiva de que es necesario ciertas reformas encaminadas a beneficiar a la población rezagada económicamente, que de acuerdo a las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía e Informática (INEGI) es más del cincuenta por ciento. Generalmente inciden en los efectos negativos de ese sector productivo o cultural. El discurso esconde en forma parcial, las causas, los orígenes del colapso financiero que se avecina, para justificar la transformación inevitable de las estructuras que fueron establecidas en su época, y protegidas por leyes que validan las actividades normadas y reglamentadas para el buen desarrollo de ese sector.
El discurso se fundamenta en los rendimientos deficitarios que esa entidad mantiene, y que impacta en forma determinante a la macroeconomía. La población que no está preparada para analizar los conceptos, objetos, variables, tendencias, que lleva implícito ese discurso, es fácilmente convencida, puesto que lo verifica en los hechos cotidianos de su entorno, ejemplo: resultados educativos de la escuela de su comunidad; producción escasa en el ejido; precios altos del combustible, medicamentos y atención médica deficiente. Todo es culpa de los actores involucrados en ese sector, así como de su estructura administrativa incongruente con el avance científico y tecnológico. Un conglomerado de justificaciones fáciles de ser asimiladas para sustentar la transformación de esa unidad pública.
La Organización Comercial para el Desarrollo Económico (OCDE), Banco Mundial (BM) y Fondo Monetario Internacional (FMI), con sendos estudios económicos y sociales sobre el desempleo que afecta a un gran porcentaje de la población mexicana preparada académicamente o no, justifican los siguientes argumentos: debido a la nula o escasa fuentes de empleo; a la poca inversión directa extranjera y nacional para crear nuevas empresas; a los obstáculos que presentan los sindicatos, cuya cúpula corporativa obstruyen el despliegue de oportunidades para dar cobertura a la población económicamente activa; y además, las leyes laborales obsoletas vigentes, impiden en forma preponderante el desarrollo nacional. El discurso internacional preparaba las condiciones para impactar a la clase política y gobierno mexicano, con la firme intención de que iniciara un diseño para la reforma de las leyes laborales, que cobijaban esos factores negativos de las estructuras de la economía mexicana.
Posteriormente, el gobierno mexicano comunicó a su vez a la población mexicana, la necesidad de reactivar la economía, desestructurando los pilares que sostienen las relaciones sociales de producción, entre el trabajador y los dueños de las empresas industriales, comerciales y de servicios, así como del sector público. Es la oportunidad decía, en su discurso político, de que todos los sectores nos pongamos a trabajar en un nuevo escenario que beneficie nuestra economía, a la población rezagada económicamente, mediante la reforma laboral, la que proporcionará oportunidades de empleo a todos los egresados del nivel medio superior y superior, puesto que las nuevas empresas trasnacionales, ocupará fuerza productiva que requiere trabajo intelectual para las innovaciones de sus medios de producción sofisticado, con mejores salarios de acuerdo a su nivel de preparación. La menor preparada podrá ocupar los espacios de mano de obra barata.
Se envían las iniciativas para ser discutidas (fast track) en el Congreso de la Unión. No hay debate profundo, pues no se analizan los legajos que contiene la nueva reforma. Con las nuevas leyes se va socavando en forma subrepticia la basificación laboral del trabajador, gradualmente se van eliminando las prestaciones (servicio social y aguinaldos) conquistadas a través de la lucha sindical en sexenios anteriores; una cosa importante y significativa se propicia el derrumbe de la cúpula corporativa sindical, a través de la exigencia en la rendición de cuentas y transparencia en las cuotas sindicales, así como la implantación de la democracia en la estructura electoral de la organización sindical. Se establece la flexibilidad laboral, con ello, se da la oportunidad a nuevos empleos con contratos individuales y temporales – cuatro meses – (si te portas bien te quedas, si no vas para afuera), cada cuatro meses ingresan nuevos trabajadores, ese es el modelo laboral de Soriana, SAMS, WALMART, entre otras.
La reforma laboral decretada en el 2012, a la fecha, ni se ha incrementado el empleo; la población trabajadora con base en su empleo, se siente insegura; la deficiente y corrupta administración de las jubilaciones y pensiones, sin fondeo para respaldar su retiro ve amenazado su futuro; prestaciones próximas a desaparecer gradualmente; el sindicato que antes lo defendía en sus derechos laborales, lo debilitan estructuralmente; se eliminan los contratos colectivos, no hay derecho de huelga. Todo es un caldo de cultivo para que las nuevas empresas trasnacionales y nacionales, puedan actuar libremente a su favor en las actuales relaciones laborales. Las minorías intelectuales que alzaron la voz en su momento, no fueron escuchadas, los medios de comunicación (salvo unos cuantos), transmitieron en sus mensajes periodísticos, con la desinformación y neutralización de la crítica ante la barbarie que se estaba cometiendo con la clase trabajadora.
La OCDE con la prueba PISA, el gobierno mexicano con la Evaluación Nacional de Logro Educativo (ENLACE), desde que se aplicó a la fecha, han estado informando de los resultados educativos. “Según el panorama de la educación 2010 (indicadores de la OCDE, 2008) México junto con Turquía, son los países que tienen el más bajo porcentaje de población con secundaria terminada, por otro lado, México ocupa el penúltimo lugar de los 32 países que conforman la OCDE”(Anabel Cervantes Alva, Jornada. 2 de agosto 2014, p. 14). De acuerdo con el Servicio Profesional Docente (PSD) 2014, un total de 79mil 32 aspirantes a una plaza de maestro de nivel básico, fueron considerados “no idóneos”, los aprobados en el concurso fueron 51mil 471, de éstos, el 67.3% no obtendrán una plaza; únicamente 16 mil 505 tendrán plaza con sus nuevos lineamientos.
El gobierno mexicano en funciones, a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP), preparó el discurso fundamentado en resultados anteriores y actuales, estableció las bases para una reforma educativa que favorecerá la formación integral y de calidad de los perfiles de egreso de cada uno de los niveles educativos. La finalidad de esta reforma es más bien administrativa: recuperar el control político del sector magisterial, con propósitos corporativos y electorales. Esto último se oculta en el discurso oficial para justificar la reforma. Las iniciativas no se discuten y se aprueban de inmediato en lugares no reglamentados para tal fin. La aprobación es un éxito. Es una hazaña heroica, pronunciaba el gobierno mexicano, merecen un reconocimiento nacional por su proeza ante la horda de maestros inconformes.
No tuvo éxito la movilización magisterial disidente para detener la reforma, mientras el institucional aplaudía la contrarreforma; los intelectuales y académicos nuevamente no fueron escuchados; se organizaron foros, congresos con los legisladores, para tratar de mostrar el error en que incurría la nueva reforma; lejos de favorecer la calidad educativa, la reforma atendía otros fines totalmente ajenos a una nueva corrección en lo académico, administración y política educativa. El currículum sigue igual, las materias están desarticuladas, los textos del libro gratuito con un sinfín de errores, con prácticas lejos de la realidad en cada uno de los temas del programa de estudio. ¿Hacia dónde vamos con esos enfoques y visiones que se ocultan tendenciosamente en la reforma? Actualmente están escuelas sin maestros, porque los que existen no son idóneos. La materia de matemáticas lo atiende el maestro de español y viceversa. En el nivel medio superior ocurre lo mismo. ¿Estará próxima la privatización del sector educativo por obsoleto e ineficiente en sus resultados? Con esas premisas cualquiera vaticina que así será. En el próximo artículo veremos otros casos de lo oculto del discurso.