ed93 / La intención es lo que cuenta

Estamos ya en épocas de fiestas y reencuentros familiares, a unos pocos días de navidad, y ahora, más que en portarnos bien, nos preocupamos más por que regalar. En estas fechas se da todo tipo de regalos, chicos, grandes, caros, esperados, inesperados, sentimentales, pero; ¿Sabemos por qué damos lo que damos?

Regalar ha sido durante mucho tiempo tema de estudios acerca de la conducta humana, y participan en ellos psicólogos, antropólogos, economistas, comerciantes, duendes, renos y abuelitas.  Ellos descubrieron que dar regalos es una parte sorprendentemente compleja e importante de la interacción humana que ayuda a definir las relaciones y fortalece los lazos con la familia y amigos.

Estudios de carácter  psicológico realizados por el centro para un Nuevo Sueño Americano (Center for a New American Dream) lograron demostrar que la persona que regala, recibe el mérito moral de sentirse bien, motivo por el cual, respondemos la pregunta principal  con la siguiente premisa; “El monto invertido en el reglo, es inversamente proporcional a la necesidad de ser feliz consigo mismo”.

“Para recibir es necesario merecer”, reza un dicho abuelesco sobre la buena conducta, ustedes, estimados lectores… ¿Qué tan bien se portaron durante el año? ¿Qué doble mensaje le están dando a sus seres queridos con sus regalos?

Ahora bien, analicemos el significado inconsciente de los diferentes tipos de regalos;

Cashing, cashing.

Los regalos que son muy costosos, normalmente son indicadores de la búsqueda del reconocimiento, como respuesta, al dar un regalo ostentoso, la persona espera cumplidos del tamaño de la factura, de esta forma, en manera negativa, los regalos muy caros se hacen para reflejar poder o asentar la superioridad del que regala.

Depende de quién.

Por otro lado, existen los regalos prácticos pero con un doble sentido, según estudios psicológicos, por ejemplo, Los obsequios que son de uso diario, como reloj, cartera, bolso, perfume, prendas, gorras y zapatos, son una manera de estar “siempre” en la vida de la otra persona, representan la necesidad básica de toda relación de hacerse presente en la vida del otro. Este tipo de regalos se ve más frecuente en Padres-hijos y parejas con tendencia a ser dependientes. ¿Dolió la pedrada?

Se te hizo, narciso.

Es muy común que nos regalen cosas que no esperamos, pero si conocemos a quien nos regala, nos damos cuenta que en muchas ocasiones lo que nos regalan no es más que una extensión de la otra persona. Las personas que regalan lo que les gusta a ellos, desean darte una probadita de lo que son ellos desgraciadamente no se preocupan por ver lo que le gusta a la persona, lo que muestra egoísmo y falta de empatía. Existe una necesidad narcisista, que es a su vez, un gustito patológico por existir en la otra persona.

A cada Santa Claus sabe dónde le aprieta su necesidad de hacer y/o hacerse feliz, es importante, entonces, el recordar que los regalos son como el afecto en una relación, nunca des más de lo que sabes que puedes dar, pero nunca des menos de lo que esperas recibir.

“Para recibir es necesario merecer”, reza un dicho abuelesco sobre la buena conducta, ustedes, estimados lectores… ¿Qué tan bien se portaron durante el año? ¿Qué doble mensaje le están dando a sus seres queridos con sus regalos?