ed90 / INTIMIDAD

La forma en que las redes sociales han transformado nuestras vidas no deja de asombrarnos, quizá aún no tenemos una forma de medir las consecuencias de lo que nuestros actos provocan, al momento o incluso años después.
Lo vemos en la actualidad como una forma de sociabilizar, de conocer a más personas de manera virtual, hemos creado incluso una vida apartada de nuestra cotidianidad, en donde somos lo que queremos mostrar.

Y es en esa vorágine, que el espíritu se pierde, se confunde y se cree poder tener una vida totalmente diferente a la que presentamos de cuerpo presente y al creernos intocables vienen errores como publicar fotografías sensuales, sexis e incluso rayando en lo obsceno, decisión de cada quien y válida si se trata de mostrar nuestra individualidad.

Pero hay que recordar que existen personas que pueden querer lastimarnos, que buscan dañar nuestra imagen y que no se detienen, pues sea por dinero o por el puro gusto de provocarnos dolor, que se meten ‘hasta la cocina’ de nuestro ordenador para sacarnos los ‘trapitos al sol’ que confiadamente subimos a estas redes sociales, llámese facebook, llámese twitter, instagram o cualquier página parecida.

Puede ser que queramos llamar la atención, esperar cumplidos o simplemente atrevernos a algo, pero ese ‘algo’ puede llegar a ocasionarnos fuertes dolores de cabeza, políticos, cantantes, actores, atletas y gente denominada como ‘normal’, ha sido víctima de esta intimidad colectiva.

Vale la pena cuestionarnos antes de publicar, ¿vale la pena? Después de respondernos sea afirmativa o negativamente, si estamos conscientes, entonces adelante, lo que venga será consecuencia de nuestros propios actos y como tal hay que sostenerlos, siempre con la cara en alto, siempre con la integridad intocable, que somos lo que creemos.