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Para poder extraer el gas shale del subsuelo se lleva a cabo una técnica conocida como Fracking, o fracturación hidráulica, en la que se perfora un pozo verticalmente hasta la lutita, formación rocosa donde se encuentra este combustible, después se hace una perforación horizontal para inyectar a presión agua y químicos.
La presidenta de Fundar, Centro de Análisis e investigación, Aroa de la Fuente, dio a conocer que tan sólo para obtener este hidrocarburo se utiliza el equivalente de consumo de agua al de 7 millones de personas al año. Lo que indica también que económicamente no hay gran margen de utilidad respecto al uso del líquido.
Investigaciones de este centro expusieron que la disponibilidad media anual de agua subterránea para el acuífero de Allende-Piedras Negras es de 18.7 millones de metros cúbicos al año, a la par que señalan que en Coahuila se ha propuesto la construcción de 10 mil pozos en el estado, lo que equivale al uso de entre 90 y 290 millones de metros cúbicos del líquido en el transcurso de algunos años, cifra que sobrepasa la capacidad del acuífero.

“El pasado viernes 24 de enero la cadena de noticias CNN, en su página web CNN Expansión, dio a conocer que desde el 1 de noviembre de 2013 más de 30 pequeños temblores han afectado a Azle, una población en Texas, donde residentes atribuyen este fenómeno a los pozos subterráneos de desecho, utilizados para deshacerse de las aguas residuales que se generan durante el proceso del fracking, técnica que se lleva a cabo en dicha región”.

Ante las amenazas ambientales que implica el fracking, Fundar, junto con otras organizaciones como el Grupo de Estudios Ambientales, Equipo Pueblo La Vida, Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua (COMDA) y Senda, creó La Alianza Mexicana Contra el Fracking, que afirma que “México debe prohibir la explotación del gas shale porque violenta el derecho humano de acceso al agua, debido a que el procedimiento para su extracción requiere grandes cantidades del líquido, contamina los acuíferos y contribuye al calentamiento global”.
En uno de los artículos de la página web de Fundar, llamado “Gas shale, una falsa solución energética”, se afirma que “este proceso (el fracking) representa un riesgo para los acuíferos, que pueden ser contaminados con tóxicos, vulnerando así el derecho humano al agua que se reconoce en el artículo 4° Constitucional”.
Cabe destacar que sólo el 85% de los aditivos químicos que son utilizados durante la fracturación hidráulica se recuperan, y se desconoce qué sucede con el resto.

PAÍSES QUE SUPERARON
AL FRACKING
Mientras que en México los ojos están puestos en el gas shale para detonar la economía, en distintos países de Europa y África se ha prohibido el uso de esta técnica y por lo tanto, del hidrocarburo.
En julio de 2011, tras protestas numerosas, Francia prohibió la exploración y explotación del gas shale, caso parecido al de Bulgaria, en donde las manifestaciones en la ciudad de Sofia derivaron en el mismo fin.
Mientras que en Nueva York, Québec, Irlanda del Norte, Nueva Gales y en zonas de Sudráfica hay moratorias para el uso del fracking, hasta que se conozcan mejor las consecuencias de esta técnica.
En NY, la medida fue tomada luego de que el Estado realizara un estudio a los químicos que se usan en el agua para fracturar la roca, en el que se encontró ocho conocidos carcinógenos como la trilamida, varios disolventes a base de petróleo, benceno y óxido de etileno, éstos últimos también considerados como sustancias mutágenas, de las cuales siete fueron encontradas en la lista de las 260 analizadas.
El estudio concluyó que entre los químicos se encuentran sustancias tóxicas, alergénicas, mutágenas y carcinógenas.

TIEMBLAN POR
EL GAS SHALE
El pasado viernes 24 de enero la cadena de noticias CNN, en su página web CNN Expansión, dio a conocer que desde el 1 de noviembre de 2013 más de 30 pequeños temblores han afectado a Azle, una población en Texas, donde residentes atribuyen este fenómeno a los pozos subterráneos de desecho, utilizados para deshacerse de las aguas residuales que se generan durante el proceso del fracking, técnica que se lleva a cabo en dicha región.
En el mismo artículo se indica que “en casos estudiados detenidamente donde los pozos de desecho son el presunto culpable, el cierre del pozo -o incluso una reducción en la tasa de agua que es inyectada bajo tierra- ha terminado con los sismos”.

APUESTA
DUDOSA
Tanto por sus implicaciones ambientales y ecológicas, expertos consideran que la explotación del gas shale no resultaría en la mejor opción, como indica Francisco Cravioto, investigador de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, “las experiencias en Estados Unidos, así como primeras en México, muestran la baja rentabilidad de los proyectos”, y apunta “la propia Comisión Nacional de Hidrocarburos ha señalado que, ante los bajos precios del gas natural, la explotación del gas shale en nuestro país no sería rentable”.