ed85 / EXISTE EL DIABLOEntre las muchas incredulidades que hay en nuestro tiempo, porque son muchas y muy variadas, desde la que ocupa el primer lugar, la que se refiere a Dios, que como en todo es primero, otras acerca de la Biblia, de los Ángeles, de si hay vida después de la muerte, si existe castigo eterno, una interminable lista y con abundantes fieles incrédulos, y que algunos las combinan todas, y entre estas hay una, la de dudar de que hay un Ser dedicado a hacernos mal y gracias a esa duda (seguridad anhelada) como avestruces que ocultan la cabeza para no ver cuando llega el enemigo, y creer (ahora si) creer que con eso escapamos de sus consecuencias.
Lo primero para poder investigar un asunto es tener una actitud sin prejuicios con una mente abierta y sin reservas, pues de lo contrario, y esto es algo muy común entre los fanáticos, es imposible llegar a conocer la realidad de lo que buscamos y debemos recordar que los incrédulos también abundan, de quienes se ciegan por sus opiniones.

“En aquel jardín histórico, la desobediencia de la mujer fue provocada por un ser disfrazado en reptil, no fue de origen humano esa actitud rebelde, alguien intervino y el descuido a las reglas de parte de ella y en por menosprecio trajo como consecuencia el principio de la maldad en el género humano”

Comentando como expositor invitado en la Universidad ITESO de Guadalajara y sorprendido por la proporción de Ateos entre los estudiantes, el Tema era “Fe y Ateísmo”, los ponía a pensar en que el no creer es también una creencia, ya que no pueden demostrar con pruebas irrefutables, solo conjeturas y opiniones, basadas, como en el tiempo antiguo, que firmemente aseguraban que algo más pesado que el aire no podía volar. Al señalar una aula que estaba en otro edificio les pregunté; ¿pueden decir, que no hay nadie allí? Solamente se puede decir, yo creo que no hay nadie. Así también decir que no hay Dios porque no lo ves, se convierte solamente en una creencia sin base o fundamento científico.
Bueno regresemos al verdadero tema, ¿Existe el Diablo? Y respondemos como decía un hombre de edad en Kansas; “Vale más que lo crea”. ¿Pero en que me baso?.
Para unos el mal es una creación de Dios, digo de los que creen en el, con las reservas de yo no poder creer que el autor de la bondad y el bien sea también el autor de la maldad.
Para otros el mal es la ausencia del bien como la obscuridad es la ausencia de la luz. Pero para unos y otros hay un mal, pero la pregunta es ¿Como llega a nuestras vidas ese mal? Siendo nosotros seres inteligentes y capaces de escoger ¿Como aceptamos el mal en nuestras vidas? Sería como creer que hay fraudes y que nosotros los aceptamos sin haber un defraudador, sin engañador no hay engaño, la mentira tiene que ostentar un origen un progenitor de ella.
En aquel jardín histórico, la desobediencia de la mujer fue provocada por un ser disfrazado en reptil, no fue de origen humano esa actitud rebelde, alguien intervino y el descuido a las reglas de parte de ella y en por menosprecio trajo como consecuencia el principio de la maldad en el género humano. Dirá alguien; “esa no es prueba para mi” ¿y lo que esta pasando? De dónde proviene, ¿es algo natural?.
Todos podemos comprender que no es de nuestra naturaleza lastimarnos a nosotros mismos, sólo un demente se hiere a sí mismo, pues en la naturaleza animal de nuestro cuerpo vemos como todos tratamos alimentar y proteger a nuestra persona, ¿dime como es que un doctor que conoce las consecuencias de la nicotina esté con un cigarro en su mano? ¿O un sicólogo que se dedica a aconsejar a los atribulados matrimonios y lleva tres fracasos el mismo?. La respuesta es sencilla hay una fuerza inteligente en todo esto, y esa fuerza no es buena, claramente hay alguien propuesto a hacernos sufrir y a raíz de eso enemistar con Dios.
Cuando una persona se divierte y toma algún refresco natural o gaseoso ¿Cuantos de esos vasos pode apetecer? Yo creo no más de tres, en mi caso solo uno, pero cuando la bebida es alcohólica la cosa cambia, toda una noche y a veces un día injiriendo licor o cerveza ¿como cabe en el interior esa cantidad de litros, y ese apetecer más? Si quisiéramos argüir el desecho de esos líquidos preguntaría ¿por que con los otros refrescos no pasa lo mismo?.
El diablo existe y le queda poco tiempo y va a tratar en todas las formas posibles que nos apartemos de Dios, o que no nos acerquemos a el, y destruirnos física, moral y espiritualmente.