ed89 / Ébola / Diálogo
Las noticias que nos llegan informan de la aparición de nuevos casos de enfermedad por contagio del virus Ébola, sin cura conocida, que llega a provocar la muerte hasta en el 90% de los casos. Ya han llegado a EUA y España pacientes contagiados, quienes con medidas extremas, están siendo tratados con la mejor tecnología médica existente. La enfermedad no es nueva, existen casos reportados desde mediados del siglo anterior y seguramente ya antes se presentaban en pequeños poblados de África. Su evolución es tan rápida que los pacientes morían antes de ser atendidos, pero con los medios de transporte actuales, puede llegar cualquier extremo del planeta en solo unas cuantas horas. Los catastrofistas aseguran que es una pandemia en ciernes; los analistas serios la consideran difícil por el conocimiento del virus y los medios de control desarrollados. ¿Usted que piensa? La revista de Chilena de Infectología, presentó un resumen histórico; le comparto un extracto: En agosto de 1967, llegó a Europa desde Uganda una partida de monos destinados a laboratorios de Alemania y Yugoslavia. A los pocos días una extraña enfermedad comenzó a presentarse entre el personal de limpieza, principalmente en dos laboratorios alemanes y algunos casos en la ex-Yugoslavia. Treinta personas fueron afectadas, fallecieron siete. La enfermedad empezaba con fiebre, cefalea, mialgias y malestar; luego inyección conjuntival, fotofobia y exantema generalizado. Otros hallazgos fueron bradicardia, diarrea, oliguria e ictericia leve. Al menos en cinco casos fue adquirida por contacto con enfermos, sangre o tejidos de monos. Los laboratorios alemanes fueron muy cautelosos en el manejo de las muestras, hasta decidir mandarlas al Inglaterra, al Microbiological Research Establishment en Porton. Allí un equipo encabezado por C.B. Gordon Smith hizo las investigaciones que llevarían al aislamiento del agente etiológico. Cobayos inoculados presentaron crecimiento del vaso, hemorragias renales, consolidaciones pulmonares y alteraciones hepáticas. Tres años se necesitaron para establecer la identidad virológica y ubicarlo en la familia Filoviridae llamándolo virus de Marburg, por la ciudad más afectada y no virus Uganda, su lugar de origen.

“La enfermedad no es nueva, existen casos reportados desde mediados del siglo anterior y seguramente ya antes se presentaban en pequeños poblados de África”

Un sexto caso se produjo varias semanas después y el virus se aisló del semen del enfermo. En 1975 un joven, luego de recorrer Rhodesia, murió víctima del Marburg, contagiando a un compañero de viaje y a una enfermera, quienes sobrevivieron. Un año después, casos similares se presentaron casi simultáneamente en el pueblo de Yambuku, del en el norte de Zaire, 318 enfermos con letalidad del 90% y en la zona sur de Sudán, 250 casos con letalidad del 60%, aunque en la región más afectada llegó a 80%. La mayor diseminación intrahospitalaria del virus fue por contacto persona-persona y por reutilizar agujas contaminadas. Las muestras se enviaron a laboratorios en Estados Unidos, Bélgica e Inglaterra, coincidiendo en que el virus era morfológicamente igual al Marburg, un Filoviridae, pero serológicamente distinto. La conclusión final fue que se estaba ante un nuevo virus y para no herir nacionalismos, se utilizó el nombre de un pequeño río de Zaire, de donde provenía el primer aislamiento del virus. Hubo intentos por relacionar el virus del Ébola con los murciélagos, hasta ahora no se han aislado de estos animales el Marburg o el Ébola. La OMS declara que el Ébola tiene una letalidad que puede llegar al 90%; los brotes se producen principalmente en aldeas remotas de África central y occidental; el virus es transmitido al humano por animales salvajes y por transmisión de persona a persona; no hay tratamiento específico ni vacuna. Refiere signos y síntomas: aparición súbita de fiebre, debilidad intensa, dolores musculares, de cabeza y de garganta; seguidos de vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos hemorragias internas y externas. Los pacientes son contagiosos mientras el virus esté presente en la sangre y secreciones y se ha aislado en el semen hasta 61 días después de la aparición de la enfermedad. La incubación oscila entre 2 y 21 días. La prevención hasta ahora se basa en limpieza, evitar contacto con muchedumbres y abstenerse de relaciones sexuales con desconocidos, si vive en zonas endémicas. El número de infectados y muertos por el Ébola han sido extraordinariamente reducidos, sólo 2,241 muertos en los últimos 40 años. Comparativamente, en México, cada año mueren más de 24 mil personas en accidentes automovilísticos. El 24 de julio, las autoridades nigerianas confirmaban que Patrick Sawyer, liberiano, había llegado a Lagos desde Monrovia y había mostrado signos de la enfermedad durante el vuelo de 3 horas. Ahora están tratando de localizar al resto de los 100 pasajeros que viajaban en ese vuelo. La posibilidad de una pandemia es lejana pero está presente, como han estado muchas otras, caso del SIDA o gripes de diferentes etimologías; la humanidad siempre ha salido avante, pero es conveniente mantenernos informados y atender las indicaciones sanitarias.