ed93 / Cuentos que no son cuentos
La Lupe vs la Güera

La Lupe es una seño de aquí del barrio, chambea de grillo a gallo para sacar a sus dos hijos adelante, sobre todo porque no tiene quien la apoye, a pesar que ya lleva como como 3 o 4 rejuntadas. El último bato con el que se arrejuntó es un dulcero, de esos paletones armados que te dicen mentiras y a fuerzas te quieren vender un dulce bien cotizado, lo único que quieren es para su vicio. Total que la Lupe y el dulcero no la armaron, el bato no arrimaba ni un peso para los gastos y además le daba vida de mártir, eso fue lo que los hizo tronar.

Ella consiguió otro trabajo, creo que en una compañía de limpieza. Entre escobas y trapeadores un compañero de jale se la ligo, ella bien enamorada inmediatamente se juntó con él y lo llevó a vivir a su casa, este otro bato era casi parecido al dulcero, la diferencia es que esté último es más mentiroso; resultó estar casado con otra, ósea que tiene dos familias y pos ya sabrán ¡es más celoso que nada!, tiene miedo de que le hagan lo mismo. Pobre Lupe siempre desfavorecida por cupido. Por otro lado sus hijos a pesar de estar chavos tienen un carácter endemoniado, a diario la hacen ver su suerte.

Una vez los hijos de la Lupe estaban en la cuadra jugando futbol contra los hijos de la güera quien tiene fama de ser abusona, si le hacen algo a sus niños luego, luego brinca. Paso lo que tenía que pasar, rollos del destino, los niños pelearon, creo que porque un hijo de la güera le entro sucio en una jugada al hijo de la Lupe, empezaron los insultos, los empujones y vinieron los trancazos, cuando se dio cuenta la güera, ni tarde ni perezosa se metió, agarrando a machichas a los niños de Lupe, hasta que los hiso llorar, no faltó quien le pusiera dedo con la Lupe, cuando supo se dejó ir, al ver a la güera le mentó la madre a todo pulmón por abusona, la güera le refirió su situación de cusca roba maridos a la Lupe, está se encabrono y se le dejó ir a puro manotazo limpio, hasta que terminaron trenzadas de las greñas, ambas rodaron por el piso, todos los vecinos se juntaron a ver la bronca, hasta los perros, los cuales no dejaban de ladrar, eso hacía que se oyera más gacho el barullo. Rodaron por el piso, de un lado a otro iban dando de maromas agarradas de las greñas, todas sus intimidades quedaron al aire, era un taco de ojo para todos los batos que estábamos viéndolas, pero a ellas no les importaba, estaban bien prendidas en la bronca, cuando se levantaron se dijeron de todo, la Lupe aun con la sangre hirviendo se fue al baile reductivo, no para quemar grasa, sino porque allí tiene a sus hermanas y vecinas, a la par la güera le mando a hablar a sus hermanas que son bien montoneras y se creen mucho porque un de ellas es policía.

Ella consiguió otro trabajo, creo que en una compañía de limpieza. Entre escobas y trapeadores un compañero de jale se la ligo, ella bien enamorada inmediatamente se juntó con él y lo llevó a vivir a su casa, este otro bato era casi parecido al dulcero, la diferencia es que esté último es más mentiroso; resultó estar casado con otra, ósea que tiene dos familias y pos ya sabrán ¡es más celoso que nada!, tiene miedo de que le hagan lo mismo. Pobre Lupe siempre desfavorecida por cupido. Por otro lado sus hijos a pesar de estar chavos tienen un carácter endemoniado, a diario la hacen ver su suerte.

Se dejaron venir ambos bandos y se empezaron a gritar de todo, se sacaron muchos trapitos al sol que uno ni en cuenta, así estuvieron haciendo show por un buen rato, ¡todo por los hijos!, bueno fue tanto el escándalo que armaron, que los traficantes del punto de venta se dieron cuenta y les cayeron, pero estas ya se habían ido, los del punto anduvieron preguntando por las panchosas, total dieron con un familiar de Lupe y le leyeron la cartilla, ¡diles que si no se apaciguan vamos a venir por ellas!, fue de modo que se calmó todo el alboroto, cuando se topan en la miscelánea, la güera y la Lupe se miran con odio, pero ya no se atreven a pelearse porque están sentenciadas, sólo viven con coraje, mientras sus hijos siguen pateando bola sin rencor, total, cosas del futbol…