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Hemos empezado un año más y quisiera comenzar este artículo deseándole a usted, querido lector, un excelente inicio de año, lleno de salud y alegría en compañía de sus seres queridos pero sobre todo lleno de mucho teatro.
Querido lector una pregunta ¿Usted podría concebir noviembre en el mes de enero? Si yo se que suena a una locura pero no me refiero al mes en sí, si no a una película que, si bien este espacio no está destinado a la recomendación ni a explorar el séptimo arte, voy a tomar el atrevimiento de hablar de esta película por una simpe y poderosa razón: Su epicentro argumental gira en torno al teatro.
Noviembre es una película de cine española dirigida por Achero Mañas en 2003. Elaborada como un falso documental del grupo español de teatro Noviembre. Nos narra la historia de Alfredo, un joven español que, empujado por su deseo de aprender teatro, ingresa a una universidad para estudiar arte escénico, pero descubre que el medio indicado para experimentar el verdadero teatro (Según él) No estaba en las aulas, si no en las calles. Con la ayuda de sus amigos, amantes del teatro también, formaron el grupo independiente Noviembre, con el cual llevan hasta las calles españolas espectáculos únicos, que si bien entretenían y maravillaban al público, también causaba la desaprobación y la censura por parte de las autoridades.
Con un final épico e impactante, esta película, aun siendo una realización de falso documental, puede general grandes ideas para la comunidad teatral.
Les comparto, el manifiesto del grupo de teatro Noviembre que fue una de las cosas que más me maravillaron de esta película:

1. Crear un Teatro Libre, Independiente y Gratuito.
2. Crear un Teatro al margen de ayudas públicas o privadas, y de esta manera conseguir absoluta independencia tanto de acción y forma, como ideológica.
3. Crear un Teatro gratuito y sin ánimo de lucro, rechazando cualquier contraprestación económica.
4. Crear un teatro construido artesanalmente por parte de los integrantes.
5. No actuar en recintos cerrados, ya sean públicos o privados.
6. Establecer la Ley Mahoma”, o “Terrorismo Blanco”: Ir en busca del público sin esperarle.
7. Establecer un sistema rotativo en las interpretaciones, sin hacer distinción de raza, sexo, o edad.
8. Buscar la participación directa del público, haciéndole cómplice en todo momento.
9. Crear propio y nuevo repertorio, quedando prohibida la adaptación de textos ajenos.
10. Comprometerme a no traicionar el Manifiesto bajo ningún concepto.