Investigación y Posgrado Coordinación Unidad Torreón
Universidad autónoma de Coahuila

[do action=»entresacado»]“Resulta fundamental hacer eco a la sensibilización que busca la próxima celebración del Día Mundial de los Humedales, para lograr su protección efectiva de aquellas acciones insustentables y con intereses poco claros, que amenazan su integridad biológica”[/do]

El próximo 2 de febrero, como cada año, se conmemorará el Día Mundial de los Humedales. Desde 1971 se adoptó la Convención sobre los Humedales en la ciudad de Ramsar, Irán, es un convenio ambiental internacional que promueve la conservación y protección de los humedales. Actualmente, la Convención de Ramsar incluye a 159 países, en los cuales miles de personas se organizan para realizar eventos tendientes a la sensibilización del público acerca de los valores ambientales, económicos, sociales y culturales de los humedales.
La Convención sobre los Humedales, es un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos relacionados. El resorte que dio origen a las negociaciones previas al Convenio, fue la creciente preocupación por la acelerada pérdida y degradación de los hábitats de humedales de aves acuáticas y migratorias. Un dato alarmante es que la vegetación de galería que se encuentra en las márgenes de los ríos, como los bosques de álamos, sauces y ahuehuetes en el Nazas, registra tasas de deforestación de las más altas.

QUÉ ES UN HUMEDAL

La Convención Ramsar define un humedal como aquellas “extensiones de marismas y pantanos, o superficies cubiertas de agua, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros». Son ecosistemas de una rica diversidad y productividad biológica, que albergan especies animales y vegetales únicas, además de una amplia diversidad de valores culturales e históricos y un extraordinario potencial para la recreación y el turismo sostenible. Pero también son ambientes sumamente amenazados (WWF).

Nuestro país se incorporó a la lista de los humedales Ramsar desde 1995 contribuyendo con aproximadamente 86 Sitios Ramsar y un total de 6, 558,885 hectáreas, entre los que destacan desde luego nuestro Parque Estatal Cañón de Fernández, único humedal de importancia internacional en el Estado de Durango, el Área de Protección de Flora y Fauna de Cuatrociénegas, hoy Reserva de la Biosfera, y el Río Sabinas ambos en el Estado de Coahuila.
Como sabemos, tanto el río Nazas como el Aguanaval, que no es un sitio Ramsar pero sí un humedal, han sido degradados y simplificados principalmente por la actividad silvoagropecuaria. Además los ecosistemas acuáticos de los dos ríos están totalmente impactados no sólo por una pesca indiscriminada sino también por el efecto de los desechos agrícolas y mineros que desembocan en las corrientes. Las grandes obras hidráulicas como la construcción de las presas Lázaro Cárdenas y Francisco Zarco, así como la red de canales revestidos a partir de la compuerta de San Fernando en la ciudad de Lerdo Dgo., constituyen sin duda uno de los más altos grados de intervención humana en la naturaleza del río. En este caso, el daño ecológico fue en la misma magnitud ya que se convirtió en un desierto a aproximadamente la mitad de la longitud del cauce del Río Nazas.
El humedal más importante del norte de México, las pozas de Cuatrocienegas, también se encuentra amenazado por el cultivo de la alfalfa y por la sobreexplotación del agua en los valles contiguos a las pozas.
Por lo anterior, resulta fundamental hacer eco a la sensibilización que busca la próxima celebración del Día Mundial de los Humedales, para lograr su protección efectiva de aquellas acciones insustentables y con intereses poco claros, que amenazan su integridad biológica.