Curitiba una ciudad del estado de Paraná en Brasil, es considerada como una de las ciudades más habitables y sostenibles del mundo. Considerada como la capital ecológica del Brasil, impulsó un elaborado planeamiento urbano, comenzado en 1965 con su Master Plan, se convirtió en un magnífico ejemplo de integración de políticas ecológicas coherentes, transporte público, programas sociales, gestión de residuos (programas de reciclaje), expansión de zonas verdes, entre otras.

El proceso para llegar a los resultados mencionados fue intenso y hubo de todo, encuentros y desencuentros, poder vertical de la dictadura militar,

Algunos de sus principales resultados se describen a continuación:
“Inauguró la primera universidad del medio ambiente de Brasil: UNILIVRE, Universidad de Livre du Meio Ambiente.
El concepto de universidad libre significa que el conocimiento no debe ser solamente puesto a disposición de estudiantes universitarios, sino del público en general
Realiza proyectos en los campos de economía sustentable, conservación de ecosistemas y educación del medio ambiente
Posee 52 metros cuadrados de espacios verdes por habitante, mucho más de los 16 metros cuadrados que recomienda Naciones Unidas (ONU)
Incluye también 144 km (90 millas) de sendas para bicicletas, 26 parques e infinidad de árboles
Faros de Conocimiento: Centros Educativos gratuitos distribuidos por la ciudad, donde se coordinan programas de entrenamiento laboral, asistencia social y educativos en general
Desarrolló un Sistema de Transporte Integrado que permite viajar entre cualquier punto de la ciudad pagando un solo boleto.”
Peatonalización de vías importantes, iniciando con la XV de Noviembre-
En este resumen terriblemente sintético, nos queda la idea de un especie de anuncio de visite Curitiba, pero no se trata de eso. El proceso para llegar a los resultados mencionados fue intenso y hubo de todo, encuentros y desencuentros, poder vertical de la dictadura militar, debilitamiento de la misma y apertura a una incipiente democracia en la que pierde Jaime Lerner, uno de los principales planificadores y creadores del Plan Director de la ciudad, en su primera contienda pero que luego recupera tres años más tarde.

De todos los proyectos que conformaban el plan, el primero que se implementó fue el de peatonalización de vías importantes, con todo en contra, principalmente los comerciantes de la calle XV de Noviembre que pensaban que la gente que acudían a sus negocios lo hacía en el coche y se verían mermadas sus ventas. Nada de esto sucedió, además del cabildeo con vecinos y comerciantes, se preparó todo el equipamiento urbano, faroles, macetas decorativas, bancas, etc., Lerner decidió peatonalizar una parte de la calle, creando un agradable espacio urbano. La respuesta fue un incremento en las ventas de los comerciantes de esta área. De inmediato se vio el interés de las otros comerciantes y de ellos salió solicitar que se peatonalizara toda la calle XV de Noviembre.
El proyecto de “Moreleando, de Vuelta al Centro” es una iniciativa ciudadana que está consciente del efecto que puede tener la peatonalización de la avenida Morelos de Torreón.

Puede ser el hilo para “desmadejar” el problema del centro de la ciudad, que por desgracia se encuentra en una tendencia de deterioro y abandono que no puede permitirse. Iniciar con este proyecto puede constituir el factor que desencadene un nuevo posicionamiento del centro tanto en lo comercial como en lo recreativo y de convivencia. La expectativa ciudadana es que el proyecto de “Moreleando, de Vuelta al Centro” se inserte en un plan rector de ciudad en el que los actores económicos, políticos y sociales se comprometan.