L[imgsize 5452 300x class=’alignleft’ alt=”]a definición más aceptada de Ecología es la que hace referencia al estudio de las relaciones entre los organismos y su medio ambiente. El estudio por ejemplo, del bosque ripario de ahuehuetes y sauces con respecto a las características del Río Nazas o la abundancia de pato del bosque en diferentes sitios ecológicos del mismo río, corresponden a dos niveles de estudio de la Ecología. En el primero, se hace referencia a una comunidad de plantas y animales que cohabitan en un lugar como el Río Nazas, esto es, que recíprocamente se influyen hasta lograr un desarrollo más o menos estable tanto de la comunidad como del ambiente en el que vive. En el segundo caso se estudia la influencia que tienen diversas condiciones del río sobre el desarrollo cuantitativo de la población de patos del bosque, se trata de una sola especie con respecto a diferentes tipos de ambientes.

El enfoque ecológico ha sido utilizado por algunos autores para explicar la influencia del ambiente en el desarrollo humano.

Por otro lado, una forma muy sencilla de entender el significado de ambiente, es considerando a todas las propiedades que se encuentra fuera de un organismo, desde características físico-químicas como la temperatura, la humedad, la presión atmosférica, la concentración de oxígeno en el aire entre otros, recursos disponibles, entre otros, hasta atributos biológicos cómo los individuos de la misma especie o de otras especies que conviven sea a través de una relación positiva como la simbiosis o a de una relación negativa como la competencia, la depredación o el parasitismo.

El enfoque ecológico ha sido utilizado por algunos autores para explicar la influencia del ambiente en el desarrollo humano. Junto con la teoría de sistemas, Bronfenbrenner en 1987 propuso una perspectiva ecológica del desarrollo de la conducta humana. Bronfenbrenner sintetiza el ambiente en diferentes niveles que se encuentran relacionados y constituyen sistemas que están contenidos jerárquicamente, dichos niveles son el microsistema, el mesosistema, el exosistema y el macrosistema. El microsistema constituye el nivel más inmediato en el que se desarrolla el individuo (usualmente la familia); el mesosistema comprende las interrelaciones de dos o más entornos en los que la persona en desarrollo participa activamente; al exosistema lo integran contextos más amplios que no incluyen a la persona como sujeto activo; finalmente, al macrosistema lo forman la cultura y la subcultura en la que se desenvuelve la persona y todos los individuos de su sociedad.

Belsky aplicó el modelo original de Bronfenbrenner a casos de abuso infantil. La familia representa al microsistema y se refiere a las relaciones más próximas de la persona y los familiares. Éste puede funcionar como un contexto efectivo y positivo de desarrollo humano o puede desempeñar un papel destructivo de este desarrollo. El mundo del trabajo, el barrio, las relaciones sociales informales y los servicios forman parte del segundo nivel o exosistema, el cual está compuesto por la comunidad más próxima después del grupo familiar. Ésta incluye a la escuela, la iglesia, los medios de comunicación, las instituciones recreativas y los organismos de seguridad. La escuela constituye un lugar preponderante en el ambiente de los jóvenes; ellos permanecen una gran parte de su tiempo en este lugar, el que contribuye a su desarrollo intelectual, emocional y social. El macrosistema comprende el ambiente ecológico que abarca mucho más allá de la situación inmediata que afecta a la persona. Es el contexto más amplio y remite a las formas de organización social, los sistemas de creencias y los estilos de vida que prevalecen en una cultura o subcultura. En este nivel se considera que la persona se ve afectada profundamente por hechos en los que la persona ni siquiera está presente