Agnus Dei, Cordero de Dios

Agnus Dei, es el segundo documental de Alejandra Sánchez (Bajo Juárez, la ciudad devorando a sus hijas, 2006), en el que narra el caso de Jesús Romero Colín un joven que después de muchos años de terapia, sufrimiento y búsqueda interna decide localizar y enfrentar al sacerdote Carlos López Valdés quien abusó de él durante largos períodos en su infancia.

Alejandra Sánchez, de una manera muy cinematográfica, expone al personaje principal, Jesús, quien poco a poco va contando su historia, desde el anhelo en su infancia de consagrar su vida a Dios, la necesidad de darle gusto a su madre, el profundo amor y admiración que profesaba por el cura y la desgracia de descubrir que su vida no sería nunca la misma.

La historia es abordada por el mismo Jesús quien describe los inicios de su relación con el sacerdote, sus sueños, que después se convertirían en tormentosas pesadillas, y la construcción de su actual personalidad, que se ve totalmente afectada e influenciada por la incursión de Carlos López en su vida. Junto a él, una madre que se lamenta, un padre desinteresado y líderes eclesiásticos que desmienten de una manera rotunda la posibilidad de que sus representantes pudieran caer en semejante debilidad.

El documental se decidió narrar de manera paralela, Sánchez permea una línea argumental en la que muestra y al mismo tiempo cuestiona la formación sacerdotal de los seminaristas, exponiendo así lo represiva que puede llegar a ser. Con esto, delinea una concepción del mundo que en la mente de algunos pudiera llegar a ser positiva, pero en la de otros se transforma en una patología irremediable.

El documental, ya ha sido acreedor a diversos reconocimientos en distintos Festivales nacionales e Internacionales, incluso el crítico e historiador de cine Jorge Ayala Blanco consideró a “Agnus Dei” como el mejor documental del año en México. A pesar de que el filme le esta dando la vuelta al mundo, en este país, aunque logró su exhibición en salas comerciales con una clasificación restrictiva de “C” ( para mayores de 18 años), ya ha sido vetado de la cartelera. No podíamos esperar otra cosa, dado el tema y la abrumadora mayoría católica del país.

La temática polémica no es el todo de la singularidad de este relato fílmico, también lo son los recursos utilizados para contar la historia. Ya que la directora se vale de algunas animaciones que fungen como representación de las pesadillas de Jesús y los flashbacks de su pasado casi fotográfico, evitando así las dramatizaciones, pero dándole un singular movimiento a cada momento crucial en la vida del protagonista.

Debido a los relatos antes mencionados la historia de Jesús, merece ser contada y tras un agotador y tormentoso camino, ha llegado a ser escuchada y vista por muchas personas, -no así las suficientes- gracias al trabajo de la realizadora, que busca no sólo contar una historia, sino que persigue que la gente tome conciencia de lo que sucede a su alrededor; su finalidad es combatir la injusticia que sufrió un niño que tuvo el infortunio de estar en el lugar incorrecto en la circunstancia más desafortunada.

Es de lamentar que situaciones como ésta ocurran a diario en nuestro país y el resto del mundo, pero es aún más desolador el saber que casi nadie se entera de ello, colapsando así la inocencia y la vida de muchas personas. La realidad ya ha superado en múltiples ocasiones a la ficción, y Agnus Dei es una prueba fehaciente de ello.