“Es muy inteligente y tiene una alta capacidad de comprensión. No acostumbra a ser miedoso, sensible o blando pero le gusta recibir elogios y caricias de su dueño”

El pastor alemán es una de las razas de perro más populares y versátiles del mundo. Trabajador nato, afectuoso con la familia, excelente guardián, guía de ciegos, animal de salvamento, paciente y protector con los niños. Valentía, inteligencia, abnegación y fidelidad son unas de las tantas virtudes que caracterizan a este can. También es conocido con el nombre de ovejero alemán. Entre las múltiples tareas que puede realizar este perro destaca la de perro policía debido al uso que le dan las fuerzas de seguridad y el ejército en muchos países, donde incluso cuentan con unidades específicas denominadas K-9.

Comportamiento
El Perro Pastor Alemán es vivo, atento, obediente y seguro de sí mismo. Es muy inteligente y tiene una alta capacidad de comprensión. No acostumbra a ser miedoso, sensible o blando pero le gusta recibir elogios y caricias de su dueño. Es un perro vigilante y un poco desconfiado con los extraños. Aunque se lleva muy bien con los niños, a veces no sabe medir su fuerza.

[imgsize 4163 150x class=’alignleft’ alt=”]
Aspecto
El Pastor Alemán es un perro largo, fuerte, robusto y musculoso. Es de estructura sólida y de huesos secos. Tiene unas orejas de tamaño mediano, rectas y que acaban en punta. La cola es gruesa y peluda y se extiende por lo menos hasta el corvejón. El Pastor Alemán puede ser de pelo duro, de pelo largo y duro o de pelo largo, y acostumbra a ser negro con manchas marrones, amarillas y gris claro.

Cuidados específicos
El Perro Pastor Alemán necesita grandes espacios para descargar la necesidad de hacer ejercicio físico diario. No es un perro adecuado para vivir dentro de casa pero es muy adaptable y puede llegar a acostumbrarse a la vida de interior.
De todos modos, el Pastor Alemán requiere largos paseos diarios para quemar todas sus energías y es recomendable proporcionarle sesiones de juego para que se sienta útil.