Con motivo de la gran inundación sufrida por la congregación en 1814 que esta inundación paso por El Soliseño e hizo muchos daños materiales; acordó el alcalde Felipe Roque de la Portilla, con fecha de 13 de agosto de 1814 cambiar el sitio de la población y su iglesia del lugar que ocupa actualmente, hubo una capilla rustica en la plaza primitiva de la congregación ubicada por lo que hoy son las calles Matamoros y 5ª.

Localizado en el mero centro de la población el cura Don José Nicolás Ballí habiendo reunido materiales para la nueva iglesia se dirige al alcalde Don José de Jesús Solís descendiente de El Soliseño con fecha 10 de Junio de 1820. Solicitando recursos para iniciar la obra, el alcalde contesta al siguiente día ofreciéndole la ayuda espontánea del vecindario ya que el obispo había autorizado previamente el uso de parte de los recursos de la iglesia para sostener la escuela de primeras letras de la comunidad. El cura Don José Nicolás Ballí trabajó en la construcción del templo hasta su muerte ocurrida el 16 de abril de 1829 intervinieron también en esta labor los eclesiásticos José María de la Garza, Rafael de Lira, Don Manuel de la Garza y Don José María Rodríguez.

El Sr. DonLino Peréa fue comisionado por el ayuntamiento el 19 de Febrero de 1831 para terminar el edificio terminándose éste en 1833 según oficio del cura Don José María Rodríguez dirigido al alcalde manifestándole que pase a tomar conocimiento de los caudales de la iglesia era alcalde de la ciudad Don José Espiridion de Soto en el huracán del 4 al 6 de Agosto de 1844 que también paso por El Soliseño la iglesia sufrió serios desperfectos en el techo y torres, en la boca del río hubo 72 muertos y grandes pérdidas materiales así como en Matamoros se reunieron fondos para ayudar a las víctimas del huracán anterior y parte de estos fondos fueron utilizados en la reparación de la iglesia.

En el huracán del 7 de Octubre de 1867 y en el de 1874 la iglesia sufrió también algunos desperfectos pero no tan serios como en los huracanes del 12 y 13 de Agosto de 1880 que dejaron más de ocho mil personas sin hogar y la iglesia sufrió el derrumbe de sus torres que tenían la forma de circulo, reconstruyéndose de madera tejamanil, terminando en punta aguda y estas se cayeron en el huracán de 1933 las que fueron reconstruidas de cemento armado muy resistentes.
El huracán Behula de 1967 no les afectaron en lo más mínimo. En El Soliseño el huracán del año de 1933 tumbó una bonita propiedad de la Señorita Ángela Solís, la propiedad quedaba situada al lado sur de la plaza principal después que paso el chubasco se nos vino una creciente, que los habitantes de éste, sufrieron las consecuencias con estar 3 meses entre el agua que fue lo que duraron las aguas en este lugar.

Comenzó elferrocarril por vía angosta a viajar a Monterrey en 1905 y pasaba por estación Ramírez, la gente de El Soliseño iba a caballo, a tomar el tren para ir a Matamoros ó Monterrey, El Soliseño se beneficio mucho porque comenzó a recibir correspondencia porque un señor que se apellidaba Quintanilla traía la correspondencia cada 2 meses a caballo y ya para el año de 1915 el Sr. Don José de la Rosa comenzó a hacer el sacrificio de Ramírez a El Soliseño.