Al llegar la noche, cuando ya no hay ninguna luz en la casa. Kee? Acerca todas sus cajas de cerillos a la ventana y ahí comienza a encender uno tras otro, todos los cerillos que hay en las cajitas. En la ventana, desde lejos, se ven chispitas de luz que aparecen de manera intermitente. Una y otra vez se ven lucecitas pequeñas que se apagan de inmediato.

“Su plan no funcionó, nunca logró alcanzar el brillo que igualara y mucho menos que superara a la estrella en el cielo. Y solo logró chispitas de luz. Y ahora toda esa basura en el suelo”

Por más que se esfuerza, kee? No logra que alguna permanezca más tiempo encendida. Iluminándolo. Se acaba los cerillos. Ahora solo le queda uno, el que tiene en la mano, pero ya se dio cuenta de que no pasó lo que deseaba, lo que imaginaba. Y que el brillo sólo se convirtió en chispitas que se desvanecieron muy rápido

Cuando se acaba los cerillos, se sienta desanimado en el suelo, rodeado de toda la basura que ha generado al dejar cada cerillo usado tirado en el piso. Se ve cansado y triste, su plan no funcionó, nunca logró alcanzar el brillo que igualara y mucho menos que superara a la estrella en el cielo. Y solo logró chispitas de luz. Y ahora toda esa basura en el suelo.
Suspira y ve todo a su alrededor. De pronto se le ocurre una idea genial. Apila todos los cerillos usados en una gran hoguera, quizá si la enciende, si pueda lograr que el brillo dure mucho más y lo ilumine por completo.
Se abalanza sobre los cerillos con el último en la mano, dispuesto a lograr que su idea tenga éxito. Lo prende y así, enciende la hoguera que da una luz muy intensa en un instante.

Allá, desde lejos, se ve a kee?. Bailando alrededor de la hoguera con los brazos levantados, eufórico, feliz, porque el brillo es muy grande. De pronto en uno de sus brincos la luz se apaga y solo queda la más terrible oscuridad. Y se siente aún más, después de haber tenido tanta luz justo un momento antes.

A kee? Se le salen dos lágrimas, es por demás, no puede lograrlo.
Camina arrastrando las patas y al pasar encima de donde estaba la hoguera, las ensucia con las cenizas que quedan. Así, sin darse cuenta, va dejando huellas sucias en su caminar. Y llega hasta su cama, se acuesta en las blancas sábanas que Carmín ha limpiado con esmero. Duerme envuelto en su tristeza.

Desde lo alto la estrella ha estado observando todo. Siente pena por la rata negra, si le hubiera preguntado le habría contado su secreto. Es muy sencillo: hacer las cosas con amor, desde adentro, y ser feliz con ello. Ella es una luz en lo alto, que la gente busca para sentir esperanza, cuando la ven, ella es feliz al poder hacer algo bueno por quien lo necesita, al darles una ilusión, algo de sí misma a los que la miran. Eso enciende su luz interior y logra que la gente sonría al verla, haciendo que su brillo sea cada vez mayor.