REEMITENTE, UNA PROPUESTA MUSICAL FRESCA ANTE LA DISTORSIÓN DE NUESTROS TIEMPOS

En una cochera y con un teclado víctima de la constancia y el apasionamiento de un chico de 13 años, empezó la historia de Reemitente.
Todos los grupos musicales cuentan con un comienzo peculiar de acuerdo a su época y a sus circunstancias. A Reemitente le tocó tiempos difíciles, violentos y faltos de valores que de manera cíclica se presentan cada determinada época.
Para Roldán, que hizo de la guitarra su principal instrumento, desde muy niño organizaba números musicales, hacía discotecas en su cuarto, levantaba museos de dinosaurios con sus almohadas, sábanas y yonkes de juguetes; dibujaba y pintaba el producto de su imaginación para así después venderlo en la banqueta de su casa, la música fue finalmente la vía para su talento e imaginación.
Junto a Pepe, un muchacho de 16 años que al ver a Roldán tocar en la cochera y que también le gustaba la música a pesar de su difícil entorno, empezaron con la descabellada idea de formar una banda. Una idea que se antojaba absurda pues ninguno de los dos conocían casi nada de música; pero ellos ya se imaginaban así, tocando.

Poco a poco fueron invitando a más adolescentes, casi niños, aun entre los que se encuentran algunos hermanos o primos que intentaban tocar aunque fuese por puro compromiso. Un niño de trece años que por tener una batería aunque no supiera ejecutar formaba parte de la incipiente y desafinada banda.
Finalmente pasa un año y al grupo le hace falta ya vocalista. Y la consiguen donde nunca imaginaron encontrarla. Ya la conocían pero no sabían que cantaba. Una jovencita de 16 años que era compañera de arte en el Centro Cultural José R. Mijares: Cielo Soto.
Cielo desde su niñez había ganado concursos infantiles de canto e interpretación. Su voz limpia y versátil, con un timbre de voz muy particular, hace de Reemitente una propuesta musical fresca ante la distorsión de nuestros tiempos en todos los sentidos. Compositora y sensible, además es una sobresaliente bailarina de diferentes estilos con numerosos premios a nivel nacional e internacional obtenidos al pertenecer también a los talleres de danza del Centro Cultural José R. Mijares.
Después de algunas vicisitudes con algunos integrantes que diferían con el espíritu de la banda, providencialmente se integra un jovencito y talentoso guitarrista de 16 años de nombre Güicho. Después se integra Jona, de 17 años, un prometedor baterista con peculiar estilo que, junto con Miguel, el mayor de todos, que a pesar de sus 20 años cuenta con gran experiencia musical, terminan de conformar esta nueva banda de jóvenes adolescentes que lo único que desean es tocar y cantar con excelencia.

Reemitente cuenta con 21 temas de su propia autoría, siendo Cielo y Pepe los letristas mientras que los demás se encargan de los arreglos musicales. Los sencillos “Historia de amor”, “Ya no”, “luna”; “Ladrón de sueños”, entre otras, son temas que han gustado en la diversas presentaciones que ha tenido la banda. Para entrar en el gusto del público, ejecutan covers con gran limpieza y que definen sus influencias musicales; desde el heavy metal, el glam rock, el rock country, hasta el rock de los 80 para desembocar en el rock-pop, que es el estilo que los chicos manejan.
Para Reemitente, que con su música quieren ser emisores de mensajes sanos y juveniles, la música de hoy tiene visos agresivos y de connotaciones sexuales que de alguna manera reflejan los tiempos que se viven. Dicha música puede gustar a la juventud de hoy pues es la moda imperante de la cual nadie quiere estar exento. Pero la banda considera que al no haber propuestas frescas y transparentes, la gente no podrá escuchar algo diferente que tal vez este esperando encontrar en otra propuesta musical; que refleje el gusto por la música de una juventud sana en cuerpo y mente, con proyectos de vida originados debido a la educación artística recibida como es el caso de Reemitente cuya “alma mater” ha sido un recinto artístico como lo es el Centro Cultural José R. Mijares en donde han encontrado el apoyo técnico, logístico, de instrumentos musicales y sobre todo de su maestro y director musical de la banda el Profr. Fidel Pérez Macías.
Todos ellos cuentan con el apoyo de los maestros de teatro, televisión, danza, vocalización y por supuesto música para un mejor desempeño artístico, pero sobre todas las cosas: un desarrollo personal. Ellos están convencidos que habría menos violencia, más educación, más valores y principios si desde la infancia a las personas se le inculca el arte y la cultura.
Desde aquella idea absurda de formar una banda hasta hoy, hay un camino forjado por la constancia, la imaginación y la educación artística, demostrando que la juventud puede tener un futuro mejor, labrado por ella misma. Los jóvenes de Reemitente del Centro Cultural José R. Mijares, son una muy afortunada muestra de ello.

“Reemitente”:
Cielo Soto, 17 años,Vocalista; Roldán Alvarado, 15 años, primera guitarra; Pepe Rodríguez, 18 años, bajo; Güicho Morones, 16 años, segunda guitarra; Jona López, 17 años, batería y Miguel Pérez, 20 años, teclados.