El Torneo Apertura 2011 está llegando a su parte culminante y si los partidos de la campaña regular nos han ofrecido verdaderas batallas de liguilla, no me quiero imaginar lo que nos espera en la llamada fiesta Grande. El hecho es que a partir de que fueron eliminados los grupos donde todos hacían de las suyas y que solamente ocho tendrán oportunidad de buscar e títuo, en relación a que los equipos no se brindaban al máximo en el terreno de juego; en esta campaña en particular ya en la parte agonizante dicha medida ha tenido buenos frutos.

A pesar de que algunos equipos aún mantienen la esperanza de colarse entre los primeros ocho de la Clasificación General, la cosa está apretada allá en la parte alta y las emociones van en aumento. Este torneo nos ha mostrado la cara amable de unos líderes por una semana y a la siguiente la volubilidad del mismo nos muestra la cara de otro en la supremacía.

Nos ha regalado matices no muy agradables al espectáculo deportivo como lo sucedido en el Territorio Santos Modelo, hecho externo fuera de las manos de los clubes pero que al final de cuentas ha pintado de especial el AP-2011-2012.

No podemos dejar de mencionar que para nadie fue grato que la Femexfut eliminara la REGLA-20-11, aquella en la cual a los técnicos obligaba a mantener en la alineación titular a un jugador menor, ó por lo menos sumar minutos que a la postre contribuiría para que el nuevo prospecto se fogueara en el máximo circuito. Tomando en cuenta lo conseguido por los llamados pequeños héroes mexicanos durante el Mundial Sub 17, todo indicaría que la regla tendría que mantenerse e incluso reforzarse con algunas otras medidas para que los nuevos valores por fin vieran realizado su sueño de destacar en el balompié mexicano.
En fin, nos preparamos para recibir a la Liguilla que como siempre trae consigo sorpresas inesperadas y caprichos que sólo ella entiende a pesar de ir contra la lógica deportiva.